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אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְרַבִּי יְהוּדָה בֶּן שִׁמְעוֹן: הָאִשָּׁה אֶת בְּנָהּ, וְהָאִשָּׁה אֶת בַּעְלָהּ, וַאֲחֵי הָאֵם – מַנְחִילִין וְלֹא נוֹחֲלִין! אֲמַר לֵיהּ: מִשְׁנָתֵנוּ, אֵינִי יוֹדֵעַ מִי שְׁנָאָהּ.
Rabí Yoḥanan planteó una objeción a la opinión de Rabí Yehuda ben Shimon a partir de la mishná, que enseña: Una mujer con respecto a su hijo, una mujer con respecto a su marido, y los tíos maternos todos transmiten herencia a sus respectivos parientes pero no heredan de ellos. La mishná declara explícitamente que una madre no hereda la propiedad de su hijo. Rabí Yehuda ben Shimon le dijo: En cuanto a nuestra mishná, no sé quién la enseñó, es decir, no conozco a ningún tanna que concuerde con su dictamen, y no es la halakha aceptada.
וְלֵימָא לֵיהּ: רַבִּי זְכַרְיָה בֶּן הַקַּצָּב הִיא, דְּלָא דָּרֵישׁ ״מַטּוֹת״!
La Guemará pregunta: Pero que Rabí Yoḥanan le diga a Rabí Yehuda ben Shimon que la mishná está redactada de acuerdo con la opinión de Rabí Zekharya ben HaKatzav, quien, como se señaló en la página 111a, no deriva la halakha de que los hijos preceden a las hijas con respecto a la herencia de su madre de la palabra “tribus”. Dado que la decisión de Rabí Yehuda ben Shimon se basa en una derivación de la palabra “tribus”, es razonable que Rabí Zekharya discrepe de Rabí Yehuda ben Shimon, y la decisión de la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Zekharya.
לָא מִיתּוֹקְמָא מַתְנִיתִין כְּרַבִּי זְכַרְיָה בֶּן הַקַּצָּב; דְּקָתָנֵי: ״וּבְנֵי אָחוֹת״, וְתָנָא: ״בְּנֵי אָחוֹת״ – וְלֹא בְּנוֹת אָחוֹת. וְאָמְרִינַן: לְמַאי הִלְכְתָא? וְאָמַר רַב שֵׁשֶׁת: לְקַדֵּם.
La Guemará responde: La mishná no puede interpretarse de acuerdo con la opinión de Rabí Zekharya ben HaKatzav, pues enseña: Y los hijos de una hermana heredan pero no transmiten herencia, y un Sabio enseñó que la mishná se refiere solo a los hijos de una hermana y no a las hijas de una hermana, y decimos: ¿Con respecto a qué halajá hay una distinción entre los hijos y las hijas de una hermana? Y Rav Sheshet dijo: La distinción tiene por objeto enseñar que donde también hay hijos varones, ellos preceden a las hijas en heredar de su tío materno.
וְאִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ מַתְנִיתִין רַבִּי זְכַרְיָה בֶּן הַקַּצָּב הִיא, הָא אָמַר: אֶחָד הַבֵּן וְאֶחָד הַבַּת שָׁוִין בְּנִכְסֵי הָאֵם!
La Guemará continúa: Y si se te ocurre que la mishná está redactada de acuerdo con la opinión de Rabí Zekharya ben HaKatzav, ¿acaso no dice él: Tanto el hijo como la hija son iguales con respecto a la propiedad de la madre, ya que heredan por igual? La mishná está en contraposición al dictamen de Rabí Zekharya y, por lo tanto, no puede estar redactada de acuerdo con su opinión.
וְתַנָּא דִּידַן – מִמָּה נַפְשָׁךְ; אִי דָּרֵישׁ ״מַטּוֹת״, אִשָּׁה נָמֵי תִּירַשׁ אֶת בְּנָהּ; אִי לָא דָּרֵישׁ ״מַטּוֹת״, בֵּן דְּקוֹדֵם לַבַּת בְּנִכְסֵי הָאֵם – מְנָא לֵיהּ?
La Guemará pregunta: Y el tanna de nuestra mishná, de cualquier manera que lo mires, es inconsistente: Si interpreta la palabra “tribus”, entonces una mujer también debería heredar de su hijo, como se señaló arriba (114b). Y si no interpreta la palabra “tribus”, entonces ¿de dónde le queda claro a él que un hijo precede a una hija con respecto a la propiedad de la madre? Ambas halakhot se derivan de la misma fuente, entonces ¿cómo puede el tanna aceptar una y rechazar la otra?
לְעוֹלָם דָּרֵישׁ ״מַטּוֹת״; וְשָׁאנֵי הָכָא, דְּאָמַר קְרָא: ״וְכׇל בַּת יֹרֶשֶׁת נַחֲלָה״ – יוֹרֶשֶׁת, וְאֵינָהּ מוֹרֶשֶׁת.
La Guemará explica: En realidad, el tanna de la mishná interpreta la palabra “tribus”, pero aquí es diferente, con respecto a una mujer que hereda de su hijo, como dice el versículo: “Y toda hija que posee [yoreshet] una herencia de las tribus” (Números 36:8), lo que enseña que una hija hereda [yoreshet] de dos tribus, pero ella no lega a dos tribus. Solo lega a la tribu de su padre.
מַתְנִי׳ סֵדֶר נַחֲלוֹת כָּךְ הוּא: ״אִישׁ כִּי יָמוּת וּבֵן אֵין לוֹ, וְהַעֲבַרְתֶּם אֶת נַחֲלָתוֹ לְבִתּוֹ״ – בֵּן קוֹדֵם לַבַּת, כׇּל יוֹצְאֵי יְרֵיכוֹ שֶׁל בֵּן קוֹדְמִין לַבַּת. בַּת קוֹדֶמֶת לָאַחִין, יוֹצְאֵי יְרֵיכָהּ שֶׁל בַּת קוֹדְמִין לָאַחִין. אַחִין קוֹדְמִין לַאֲחֵי הָאָב, יוֹצְאֵי יְרֵיכָן שֶׁל אַחִין קוֹדְמִין לַאֲחֵי הָאָב.
MISHNÁ: El orden de precedencia con respecto a las herencias es el siguiente: El versículo dice: “Si un hombre muere, y no tiene hijo, entonces pasaréis su herencia a su hija” (Números 27:8). Esto enseña que un hijo precede a una hija. Además, todos los descendientes de un hijo preceden a una hija. Una hija precede a los hermanos del fallecido. Además, los descendientes de una hija preceden a los hermanos del fallecido. Los hermanos del fallecido preceden a los tíos del fallecido. Además, los descendientes de los hermanos preceden a los tíos.
זֶה הַכְּלָל: כׇּל הַקּוֹדֵם בַּנַּחֲלָה – יוֹצְאֵי יְרֵיכוֹ קוֹדְמִין. וְהָאָב קוֹדֵם לְכׇל יוֹצְאֵי יְרֵיכוֹ.
Este es el principio: Con respecto a cualquiera que precede a otro en materia de herencia, sus descendientes preceden también al otro, y un padre que hereda precede a todos sus descendientes.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: ״בֵּן״ – אֵין לִי אֶלָּא בֵּן; בֶּן הַבֵּן, אוֹ בַּת הַבֵּן, אוֹ בֶּן בַּת הַבֵּן – מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֵין לוֹ״ – עַיֵּין עָלָיו.
GEMARA:Los Sabios enseñaron: El versículo dice: “Si un hombre muere, y no tiene hijo, entonces haréis pasar su herencia a su hija” (Números 27:8). He derivado solo que un hijo precede a los demás con respecto a la herencia del difunto; ¿de dónde derivo que un hijo de un hijo, o una hija de un hijo, o un hijo de una hija de un hijo también precede a los otros parientes del difunto? El versículo dice: “Si un hombre muere, y no tiene [ein lo] hijo”. La palabra ein se escribe con álef, yod, nun. Por lo tanto, los Sabios la leen como si dijera: Investigad acerca de él [ayyein alav], para buscar descendientes de su hijo y darles la herencia si son hallados.
״בַּת״ – אֵין לִי אֶלָּא בַּת; בַּת הַבַּת, וּבֶן הַבַּת, וּבַת בֶּן הַבַּת – מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֵין לוֹ״ – עַיֵּין עָלָיו.
El siguiente versículo declara: “Y si no tiene hija, entonces daréis su herencia a sus hermanos” (Números 27:9). He derivado solo que una hija precede a los demás, excepto a un hijo y sus descendientes, con respecto a la herencia del fallecido; ¿de dónde, entonces, derivo que la hija de una hija, o el hijo de una hija, o la hija del hijo de una hija también preceden a los demás parientes del fallecido? El versículo declara: “Y si él no tiene [ein lo] hija.” La palabra ein se escribe álef, yod, nun. Por lo tanto, los Sabios la leen como si dijera: Investigad acerca de él [ayyein alav], para buscar descendientes de su hija y darles la herencia si son encontrados.

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