מַאן כּוּ׳ לֵירוֹת? אַטּוּ בַּר קַשָּׁא דְּמָתָא לֵירוֹת?! הָכִי קָא אָמֵינָא: אִיכָּא בֵּן וּבַת – לָא הַאי לֵירוֹת כּוּלֵּיהּ וְלָא הַאי לֵירוֹת כּוּלֵּיהּ, אֶלָּא כִּי הֲדָדֵי לֵירְתוּ!
quién, entonces, debería heredar? ¿Quiere decir eso que el gobernante de la ciudad debería heredar? Rav Pappa le dijo: Esto es lo que yo quise decir: Si hay un hijo y una hija, este no debe heredar toda la herencia, y aquella no debe heredar toda la herencia, sino que deben heredarla en porciones iguales entre sí.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: וְאִצְטְרִיךְ קְרָא לְאַשְׁמוֹעִינַן הֵיכָא דְּלֵית לֵיהּ אֶלָּא חַד בְּרָא, לֵירְתִינְהוּ לְכוּלְּהוּ נִכְסֵי?! וְדִלְמָא הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּבַת נָמֵי בַּת יְרוּשָּׁה הִיא? הָהוּא מִ״וְּכׇל בַּת יֹרֶשֶׁת נַחֲלָה״ נָפְקָא.
Abaye le dijo: Pero ¿es necesario el versículo para enseñarnos que cuando él tiene solo un hijo, ese hijo debe heredar toda su propiedad? Si dices que el derecho del hijo y de la hija a la herencia es igual, entonces el versículo: “Si un hombre muere y no tiene hijo” (Números 27:8), que enseña que cuando no hay hijo su hija hereda, es superfluo. Rav Pappa respondió: ¿Y quizás este versículo nos enseña esto: Que una hija también está sujeta a recibir herencia. La Guemará responde: No, el versículo no necesita enseñarnos esto, ya que esahalakha se deriva del versículo: “Y toda hija que posea una herencia” (Números 36:8), que establece claramente que una hija está sujeta a recibir herencia.
רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב אָמַר, מֵהָכָא: ״לָמָּה יִגָּרַע שֵׁם אָבִינוּ מִתּוֹךְ מִשְׁפַּחְתּוֹ, כִּי אֵין לוֹ בֵּן״. טַעְמָא דְּאֵין לוֹ בֵּן, הָא יֵשׁ לוֹ בֵּן – בֵּן קוֹדֵם.
Rav Aḥa bar Ya’akov dijo: La halakha de que un hijo hereda el patrimonio de su padre y precede a una hija se deriva de aquí, en el pasaje de la Torah donde las hijas de Zelofehad solicitan la herencia de su padre en Eretz Yisrael. Ellas dijeron a Moisés: “¿Por qué ha de ser borrado el nombre de nuestro padre de entre su familia, porque no tiene hijo?” (Números 27:4). Rabí Aḥa ben Ya’akov infiere: La razón por la que solicitaron la herencia es que, como dijeron: él no tiene hijo. Se puede inferir: Pero si tiene un hijo, el hijo tiene precedencia y las hijas no habrían solicitado una herencia.
וְדִלְמָא בְּנוֹת צְלָפְחָד הוּא דְּקָאָמְרָן הָכִי; נִיתְּנָה תּוֹרָה – וְנִתְחַדְּשָׁה הֲלָכָה! אֶלָּא מְחַוַּורְתָּא כִּדְשַׁנִּין מֵעִיקָּרָא.
La Guemará plantea una dificultad: Pero quizá fueron las hijas de Tzelofejad quienes dijeron esto, es decir, que tenían derecho a una herencia solo porque su padre no tenía hijo. Ellas pensaban que esta era la halajá basada en la costumbre de aquel tiempo, pero después de que Dios habló con Moisés, la Torá fue dada y se estableció una halajá según la cual el derecho de una hija a heredar es igual al del hijo. La Guemará acepta esta dificultad y afirma: Más bien, está claro que la fuente de esta halajá es como respondimos al principio, es decir, como Abaye derivó del versículo: “Si un hombre muere y no tiene hijo, entonces pasaréis su herencia a su hija” (Números 27:8).
רָבִינָא אָמַר, מֵהָכָא: ״הַקָּרֹב אֵלָיו״; ״הַקָּרוֹב״ – קָרוֹב קוֹדֵם.
Ravina dijo: La fuente de la halakha de que un hijo precede a una hija es de aquí: “Quien está más cercano a él [hakkarov elav]” (Números 27:11), enseñando que el más cercano [karov] al fallecido va antes en el orden de la herencia, y un hijo del fallecido es considerado un pariente más cercano al fallecido que la hija.
וּמַאי קוּרְבֵהּ דְּבֵן מִבַּת – שֶׁבֵּן קָם תַּחַת אָבִיו לִיעִדָה וְלִשְׂדֵה אֲחוּזָּה? יְעִדָה – בַּת לָאו בַּת יְעִדָה הִיא! שְׂדֵה אֲחוּזָּה נָמֵי – מֵהַאי פִּירְכָא גּוּפַהּ הוּא, דְּהָא קַיְימָא לֵיהּ לְתַנָּא, כְּלוּם יֵשׁ יִבּוּם – אֶלָּא בְּמָקוֹם שֶׁאֵין בֵּן! אֶלָּא מְחַוַּורְתָּא כִּדְשַׁנִּין מֵעִיקָּרָא.
La Guemará pregunta: ¿Y qué demuestra la cercanía de un hijo más que la de una hija? Que un hijo ocupa el lugar de su padre para designar a una sierva hebrea como esposa para sí mismo y con respecto a un campo ancestral. La Guemará rechaza esto: Esta no es una prueba válida, ya que la designación no puede demostrar que un hijo sea un pariente más cercano; una hija no está sujeta a designación, porque obviamente no puede casarse con la sierva hebrea. Con respecto también a un campo ancestral, el tanna establece su dictamen de que un hijo es un pariente más cercano que los demás a partir de esta misma refutación: ¿Hay matrimonio de levirato salvo en un caso en que no hay hijo? Y esto también se aplica donde no hay hija. Más bien, está claro que la fuente de esta halajá es como respondimos inicialmente.
וְאִי בָּעֵית אֵימָא, מֵהָכָא: ״וְהִתְנַחַלְתֶּם אֹתָם לִבְנֵיכֶם אַחֲרֵיכֶם״; ״בְּנֵיכֶם״ – וְלֹא בְּנוֹתֵיכֶם. אֶלָּא מֵעַתָּה, ״לְמַעַן יִרְבּוּ יְמֵיכֶם וִימֵי בְנֵיכֶם״, הָכִי נָמֵי ״בְּנֵיכֶם״ – וְלֹא בְּנוֹתֵיכֶם?
Y si lo deseas, di en cambio que la halakha de que un hijo precede a una hija se deriva de aquí, en el pasaje de la Torah que trata de la herencia de esclavos, que dice: “Y los haréis herencia para vuestros hijos [livneikhem] después de vosotros” (Levítico 25:46). Se puede inferir: “Vuestros hijos”, pero no vuestras hijas. La Guemará pregunta: Si es así, entonces cuando el versículo dice: “Para que se multipliquen vuestros días, y los días de vuestros hijos [beneikhem]” (Deuteronomio 11:21), ¿debe inferirse que esto también significa: “Vuestros hijos”, pero no vuestras hijas? ¿No es obvio que las hijas también son dignas de recibir la bendición de la longevidad?
בְּרָכָה שָׁאנֵי.
La Guemará responde: Una bendición es diferente. En un versículo que habla de bendiciones, el término beneikhem debe entenderse en su sentido más amplio, como “vuestros hijos”. En un versículo que habla de una halakha, debe entenderse en el sentido más restringido de “vuestros hijos varones”.
וְהָאַחִין מִן הָאָב נוֹחֲלִין וּמַנְחִילִין וְכוּ׳. מְנָלַן? אָמַר רַבָּה: אַתְיָא ״אַחְוָה״–״אַחְוָה״ מִבְּנֵי יַעֲקֹב; מַה לְהַלָּן, מִן הָאָב וְלֹא מִן הָאֵם; אַף כָּאן, מִן הָאָב וְלֹא מִן הָאֵם.
§ La mishná enseña: Y los hermanos por parte de padre heredan unos de otros y legan unos a otros. ¿De dónde derivamos esta halajá? Rabba dijo: Se deriva de una analogía verbal entre la palabra: Hermanos, dicha con respecto a la herencia, y la palabra: Hermanos, que se encuentra en los versículos acerca de los hijos de Jacob. Cuando los hijos de Jacob hablan con José, dicen: “Nosotros, tus siervos, somos doce hermanos, hijos de un solo hombre en la tierra de Canaán” (Torah 42:13), y en el pasaje que trata de la herencia el versículo dice: “Y si no tiene hermanos, entonces daréis su herencia a los hermanos de su padre” (Números 27:10). Así como allí, en el versículo acerca de los hijos de Jacob, la palabra hermanos se refiere a hermanos por parte de padre y no por parte de madre, ya que los doce compartían solo el mismo padre, así también aquí, donde este término se usa con respecto a la herencia, el versículo se refiere a hermanos por parte de padre y no por parte de madre.
וּלְמָה לִי? ״מִמִּשְׁפַּחְתּוֹ וְיָרַשׁ אֹתָהּ״ כְּתִיב – מִשְׁפַּחַת אָב קְרוּיָה ״מִשְׁפָּחָה״, מִשְׁפַּחַת אֵם אֵינָהּ קְרוּיָה ״מִשְׁפָּחָה״!
La Guemará pregunta: Pero ¿por qué necesito yo esta prueba del versículo acerca de los hijos de Jacob? Está escrito en el pasaje sobre la herencia: “Entonces daréis su heredad a su pariente más cercano de su familia, y él la heredará” (Números 27:11). Cuando el término “familia” se usa en la Torah, la familia de su padre es llamada su familia, mientras que la familia de su madre no es llamada su familia, de modo que en todos los asuntos de herencia se toman en cuenta los parientes patrilineales.
אִין הָכִי נָמֵי; וְכִי אִיתְּמַר דְּרַבָּה, לְעִנְיַן יִבּוּם אִיתְּמַר.
La Guemará responde: Sí, en efecto es así que la analogía verbal no es necesaria para enseñar la halakha de la herencia, y cuando la explicación de Rabá fue expuesta, fue expuesta con respecto al asunto del matrimonio de levirato, enseñando que el matrimonio de levirato se realiza solo por un hermano paterno, pero no por un hermano materno.
וְהָאִישׁ אֶת אִמּוֹ וְכוּ׳. מְנָא הָנֵי מִילֵּי? דְּתָנוּ רַבָּנַן:
§ La mishná enseña: Y un hombre, con respecto a su madre, hereda de los parientes de ella, pero no le transmite herencia. La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos? La Guemará responde: Como enseñaron los Sabios: