תִּשְׁעִין שָׁוְיָא; וְהַאי דְּקָאָמַר עֶשְׂרִים, דְּקָא טָעֵי עַשְׂרָה לַאֲחוֹרֵיהּ; וְהַאי דְּקָא אָמַר מָנֶה, קָא טָעֵי עַשְׂרָה לְקַמֵּיהּ.
es de hecho de noventa dinares, y el que dice que vale veinte sela, lo que equivale a ochenta dinares, se equivoca con una valoración que queda diez dinares por debajo, es decir, demasiado baja, y el que dice que vale cien dinares se equivoca con una valoración que queda diez dinares por encima, es decir, demasiado alta. Por lo tanto, se sigue el promedio de estas dos valoraciones.
אַדְּרַבָּה! הַאי אַרְעָא מְאָה וְעַשְׂרָה שָׁוְיָא; וְהַאי דְּקָאָמַר מָנֶה – קָא טָעֵי עַשְׂרָה לַאֲחוֹרֵיהּ, וְהַאי דְּקָאָמַר שְׁלֹשִׁים – קָא טָעֵי עַשְׂרָה לְקַמֵּיהּ! נְקוֹט מִיהַת תְּרֵי קַמָּאֵי בִּידָךְ, דְּמִתּוֹרַת מָנֶה לָא מַפְּקִי לֵיהּ.
La Guemará plantea una dificultad: Por el contrario, di que esta tierra en realidad vale ciento diez dinares, y el que dice que vale cien dinares se equivoca con una tasación que está diez dinares por debajo, y el que dice que vale treinta sela, lo que equivale a ciento veinte dinares, se equivoca con una tasación que está diez dinares por encima. Si es así, se debería seguir el promedio de estas dos tasaciones, ciento diez dinares. La Guemará responde: En cualquier caso, toma las dos primeras tasaciones en tu mano, pues ninguna de ellas lleva la tasación más allá de la suma de cien dinares.
אֲחֵרִים אוֹמְרִים: עוֹשִׂין שׁוּמָא בֵּינֵיהֶן, וּמְשַׁלְּשִׁין – קָא סָבְרִי: הַאי אַרְעָא – תִּשְׁעִין וּתְלָתָא וְתִילְתָּא שָׁוְיָא; הַאי דְּקָא אָמַר עֶשְׂרִים – קָא טָעֵי תְּלֵיסַר וְתִילְתָּא לַאֲחוֹרֵיהּ, וְהַאי דְּקָאָמַר מָנֶה – קָא טָעֵי תְּלֵיסַר וְתִילְתָּא לְקַמֵּיהּ; וּבְדִין הוּא דְּלֵימָא טְפֵי, וְהַאי דְּלָא קָאָמַר, סָבַר: מִיסָּתַאי דְּקָא מְטַפֵּינָא כּוּלֵּי הַאי אַחַבְרַאי.
La baraita enseña que Aḥerim dicen que se realiza una tasación de la suma entre las dos valoraciones más extremas y luego se divide entre tres. Esta suma se añade luego a la valoración más baja. La Guemará explica esta opinión: Aḥerimsostienen que esta tierra en realidad vale noventa y tres y un tercio dinares. El que dice que vale veintesela, el equivalente a ochenta dinares, se equivoca con una valoración que está trece dinares y un tercio por debajo, y el que dice que vale cien dinares se equivoca con una valoración que está trece dinares y un tercio por encima. En justicia, ese tasador debería haber dicho más, es decir, haber citado una suma más alta, ya que según este cálculo debería haber dicho que vale ciento seis y dos tercios dinares. Y la razón por la que no lo hizo es que piensa lo siguiente: Es suficiente con que yo añada esta cantidad por encima y más allá de la valoración de mi colega que dice que vale ochenta dinares. Por lo tanto, reduce la suma de su valoración a cien dinares.
אַדְּרַבָּה, הָא אַרְעָא – מְאָה וּתְלֵיסַר וּתְלָתָא שָׁוְיָא; הַאי דְּקָאָמַר מָנֶה – קָא טָעֵי תְּלֵיסַר וּתְלָתָא לַאֲחוֹרֵיהּ, וְהַאי דְּקָאָמַר שְׁלֹשִׁים – טָעֵי תְּלֵיסַר וּתְלָתָא לְקַמֵּיהּ; וּבְדִין הוּא דְּקָאָמַר טְפֵי, סָבַר: מִיסָּתַאי דְּקָא מְטַפֵּינָא כּוּלֵּי הַאי אַחַבְרַאי! נְקוֹט מִיהַת תְּרֵי קַמָּאֵי בִּידָךְ, דְּמִתּוֹרַת מְאָה לָא מַפְּקִי לֵיהּ.
La Guemará plantea una dificultad: Por el contrario, di que esta tierra en realidad vale ciento trece dinares y un tercio, y el que dice que vale cien dinares se equivoca con una tasación que está trece dinares y un tercio por debajo, y el que dice que vale treinta sela, que equivalen a ciento veinte dinares, se equivoca con una tasación que está trece dinares y un tercio por encima. En rigor, debería haber dicho más, es decir, haber citado una suma más alta, pues según este cálculo debería haber dicho que vale ciento veintiséis dinares y dos tercios. Y la razón por la que no lo hizo es que piensa lo siguiente: Me basta con añadir esta cantidad por encima y más allá de la tasación de mi colega que dice que vale cien dinares. La Guemará responde: En cualquier caso, toma las dos primeras tasaciones en tu mano, pues ninguna de ellas lleva la tasación más allá de la suma de cien dinares.
אָמַר רַב הוּנָא: הֲלָכָה כַּאֲחֵרִים. אָמַר רַב אָשֵׁי: טַעְמָא דַּאֲחֵרִים לָא יָדְעִינַן, הִלְכְתָא עָבְדִינַן כְּווֹתַיְיהוּ?! תָּנוּ דַּיָּינֵי גוֹלָה: עוֹשִׂין שׁוּמָא בֵּינֵיהֶן, וּמְשַׁלְּשִׁין. אָמַר רַב הוּנָא: הִלְכְתָא כְּדַיָּינֵי גוֹלָה. אָמַר רַב אָשֵׁי: טַעְמָא דְּדַיָּינֵי גוֹלָה לָא יָדְעִינַן, הִלְכְתָא עָבְדִינַן כְּווֹתַיְיהוּ?!
Rav Huna dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión de Aḥerim, quienes dicen que la suma de la diferencia entre las dos tasaciones más extremas se calcula y luego se divide entre tres, y esa suma se añade entonces a la tasación más baja. Rav Ashi dijo: No siquiera entendemos la razón de Aḥerim; ¿hemos de entonces establecer la halakha de acuerdo con su opinión? Los jueces de la Diáspora enseñaron una baraita que concuerda con la opinión de Aḥerim en la baraita citada anteriormente: Una tasación es realizada para determinar la suma de la diferencia entre las dos tasaciones más extremas y luego esa suma es dividida entre tres y añadida a la tasación más baja. Rav Huna dijo: La halakha está de acuerdo con los jueces de la Diáspora. Rav Ashi dijo: No siquiera entendemos el razonamiento de los jueces de la Diáspora; ¿hemos de entonces establecer la halakha de acuerdo con su opinión?
מַתְנִי׳ הָאוֹמֵר לַחֲבֵירוֹ: ״חֲצִי שָׂדֶה אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – מְשַׁמְּנִין בֵּינֵיהֶן, וְנוֹטֵל חֲצִי שָׂדֵהוּ. ״חֶצְיָהּ בַּדָּרוֹם אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – מְשַׁמְּנִין בֵּינֵיהֶן, וְנוֹטֵל חֶצְיָהּ בַּדָּרוֹם. וְהוּא מְקַבֵּל עָלָיו מְקוֹם הַגָּדֵר, חָרִיץ וּבֶן חָרִיץ. וְכַמָּה הוּא חָרִיץ? שִׁשָּׁה טְפָחִים. וּבֶן חָרִיץ – שְׁלֹשָׁה.
MISHNÁ:Si uno le dice a otro: Te vendo la mitad de un campo, sin especificar qué mitad está vendiendo, se hace una tasación del campo, que luego se divide entre ellos, y el comprador toma la mitad del campo del vendedor. Si el vendedor dice: Te vendo la mitad que está en el lado sur del campo, se hace una tasación de los lados norte y sur del campo, que luego se divide entre ellos, y él toma la mitad del lado sur. Y acepta sobre sí proporcionar el espacio para la cerca entre las dos mitades del campo de su propia propiedad. También acepta proporcionar de su propia propiedad el espacio para el foso grande y el foso pequeño, que están destinados a mantener a los animales fuera del campo. ¿Y cuál es el ancho del foso grande? Seis palmos. Y cuál es el ancho del foso pequeño? Tres palmos.
גְּמָ׳ אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לוֹקֵחַ נוֹטֵל כָּחוּשׁ שֶׁבּוֹ. אָמַר לֵיהּ רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא לְרַבִּי יוֹחָנָן: וְהָא אֲנַן ״מְשַׁמְּנִין בֵּינֵיהֶן״ תְּנַן! אָמַר לֵיהּ: אַדַּאֲכַלְתְּ כַּפְנְיָיתָא בְּבָבֶל – תַּרְגֵּימְנָא מִסֵּיפָא,
GUEMARÁ:Rabí Ḥiyya bar Abba dice que Rabí Yoḥanan dice: Cuando una persona vende la mitad de su campo a otra, el comprador toma la parte más pobre del campo, la parte de menor calidad. Rabí Ḥiyya bar Abba dijo a Rabí Yoḥanan: ¿Pero no aprendimos en la mishná que en tal caso se hace una tasación del campo, que luego se divide entre ellos, lo que indica que el comprador y el vendedor reciben parcelas de tierra similares? Entonces, ¿cómo puedes decir que el comprador toma la parte más pobre? Rabí Yoḥanan le dijo de manera sarcástica: Mientras estabas comiendo dátiles en Babilonia y descuidando tus estudios, nosotros explicamos el asunto basándonos en la cláusula final de la mishná, que demuestra que mi comprensión es correcta.
דְּקָתָנֵי סֵיפָא: ״חֶצְיָהּ בַּדָּרוֹם אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – מְשַׁמְּנִין בֵּינֵיהֶן וְנוֹטֵל חֶצְיָהּ בַּדָּרוֹם. וְאַמַּאי מְשַׁמְּנִין בֵּינֵיהֶן? וְהָא ״חֶצְיָהּ בַּדָּרוֹם״ אָמַר לֵיהּ! אֶלָּא לִדְמֵי; הָכָא נָמֵי לִדְמֵי.
Como enseña la cláusula final: Si el vendedor dice: Te vendo la mitad que está en el lado sur del campo, se hace una tasación de los lados norte y sur del campo, que luego se divide entre ellos, y él toma la mitad del lado sur. Si se toma literalmente, este pasaje plantea una dificultad: ¿Por qué se hace una tasación de los lados norte y sur del campo, que luego se divide entre ellos? En cualquier caso, ¿acaso no le dijo que le está vendiendo la mitad sur? Que el vendedor le dé al comprador la mitad sur del campo. ¿Por qué es necesaria una tasación? Más bien, debe ser que el asunto es más complicado de lo que parece, y la mishná se refiere al dinero. Es decir, el comprador toma la mitad sur, pero el vendedor debe reembolsarle con dinero la diferencia de valor entre las dos mitades del campo. Aquí también, en el primer caso, la mishná se refiere al dinero: El comprador toma la mitad más pobre, pero el vendedor debe reembolsarle con dinero la diferencia de valor entre las dos mitades del campo.
מְקַבֵּל עָלָיו מְקוֹם גָּדֵר כּוּ׳. תָּאנָא: חָרִיץ מִבַּחוּץ, וּבֶן חָרִיץ מִבִּפְנִים. וְזֶה וָזֶה אֲחוֹרֵי גָדֵר,
§ La mishná enseña que el comprador acepta sobre sí proporcionar de su propia propiedad el espacio para la cerca entre las dos mitades del campo y para las zanjas mayor y menor. Un Sabio enseñó en una baraita: La zanja mayor se cava por fuera, mientras que la zanja menor se cava por dentro, más cerca del campo. Tanto esta como aquella se cavan detrás de la cerca,