מַתְנִי׳ ״בְּסִימָנָיו וּבִמְצָרָיו״; פָּחוֹת מִשְּׁתוּת – הִגִּיעוֹ, עַד שְׁתוּת – יְנַכֶּה.
MISHNÁ: Si alguien vende un campo a otro, diciéndole que le vende un campo que mide un beit kor, con sus particulares demarcaciones y límites que el vendedor especifica al comprador, la medida del campo no se trata de una manera tan estricta como en una venta estándar. Por lo tanto, si después resulta que el campo no era precisamente un beit kor, pero la diferencia sigue siendo menor de una sexta parte, el campo pertenece al comprador, y la venta es válida tal como está. Pero si la diferencia es mayor, por ejemplo, una cuarta parte o una quinta parte, entonces, hasta que se calcule en una sexta parte, el vendedor debe deducir la diferencia del precio de compra y devolver dinero al comprador.
גְּמָ׳ אִיתְּמַר, רַב הוּנָא אָמַר: שְׁתוּת – כְּפָחוֹת מִשְּׁתוּת. רַב יְהוּדָה אָמַר: שְׁתוּת – כְּיוֹתֵר מִשְּׁתוּת.
GUEMARÁ:Se declaró que los amora’im discreparon sobre la siguiente cuestión: Rav Huna dice: Una diferencia que es exactamente un sexto es como una que es menor que un sexto, y la venta es válida. Rav Yehuda dice: Una diferencia que es exactamente un sexto es como una que es mayor que un sexto, y la diferencia debe deducirse del precio de compra.
רַב הוּנָא אָמַר: שְׁתוּת כְּפָחוֹת מִשְּׁתוּת – הָכִי קָאָמַר: פָּחוֹת מִשְּׁתוּת, וּשְׁתוּת בַּכְּלָל – הִגִּיעוֹ. יוֹתֵר מִשְּׁתוּת – יְנַכֶּה. רַב יְהוּדָה אָמַר: שְׁתוּת כְּיוֹתֵר מִשְּׁתוּת – הָכִי קָאָמַר: פָּחוֹת מִשְּׁתוּת – הִגִּיעוֹ. עַד שְׁתוּת, וּשְׁתוּת בַּכְּלָל – יְנַכֶּה.
La Guemará explica las razones respectivas de los dos amora’im: Rav Huna dice que una diferencia de un sexto es como una diferencia de menos de un sexto, ya que esto es lo que la mishná está diciendo: Si la diferencia es menor de un sexto, e incluyendo una diferencia que es precisamente un sexto, es del comprador, ya que la venta es válida, y si es más de un sexto, el vendedor debe deducir la diferencia del precio de compra. Rav Yehuda dice que una diferencia de un sexto es como una diferencia de más de un sexto, ya que esto es lo que la mishná está diciendo: Si la diferencia es menor de un sexto, es del comprador, ya que la venta es válida, y si la diferencia es mayor, hasta que se calcule en un sexto, e incluyendo una diferencia que es precisamente un sexto, el vendedor debe deducir la diferencia del precio de compra.
מֵיתִיבִי: ״בְּסִימָנָיו וּבִמְצָרָיו״, פִּיחֵת שְׁתוּת אוֹ הוֹתִיר שְׁתוּת – הֲרֵי הוּא כְּשׁוּם הַדַּיָּינִין, הִגִּיעוֹ. וְהָא שׁוּם הַדַּיָּינִין, דִּשְׁתוּת כְּיוֹתֵר מִשְּׁתוּת הוּא!
La Guemará plantea una objeción a la declaración de Rav Huna a partir de una baraita: Si alguien vende un campo a otro, diciéndole que le vende un campo que mide un beit kordentro de sus determinadas demarcaciones y límites, y le dio un campo que es una sexta parte menor que la medida estipulada, o, alternativamente, le dio un campo que es una sexta parte mayor que la medida estipulada, es como una venta de propiedad de huérfanos ejecutada de acuerdo con la tasación de los jueces del valor de esa propiedad, y por lo tanto es del comprador, ya que la venta es válida. La Guemará expone la objeción: Pero en el caso de una venta ejecutada de acuerdo con la tasación de los jueces, un error de exactamente una sexta parte es como un error de más de una sexta parte, y la venta queda anulada. Esto contradice la opinión de Rav Huna de que un error de una sexta parte es como un error de menos de una sexta parte.
אָמַר לְךָ רַב הוּנָא: וּלְטַעְמָיךְ, ״הִגִּיעוֹ״ קָא תָּנֵי! אֶלָּא כְּשׁוּם הַדַּיָּינִין – וְלֹא כְּשׁוּם הַדַּיָּינִין; כְּשׁוּם הַדַּיָּינִין – לִשְׁתוּת, וְלֹא כְּשׁוּם הַדַּיָּינִין – דְּאִילּוּ הָתָם, בָּטֵל מִקָּח; וְאִילּוּ הָכָא, הִגִּיעוֹ.
La Guemará responde: Rav Huna podría haberte dicho en respuesta: Incluso según tu razonamiento, todavía hay una dificultad, ya que la baraitaenseña que es del comprador, es decir, la venta es definitiva. Más bien, la comparación trazada entre esta halajá y la tasación de los jueces no es una comparación general. Es como la tasación de los jueces, pero no es enteramente como la tasación de los jueces. Es como la tasación de los jueces en que el límite es un sexto, pero no es como la tasación de los jueces, pues allí, en el caso de la tasación de los jueces, la venta queda anulada, mientras que aquí, en la mishná, es del comprador, y la venta es definitiva.
רַב פָּפָּא זְבַן אַרְעָא מֵהַהוּא גַּבְרָא,
Se relata que Rav Pappa compró tierras de cierto hombre,