פָּחוֹת כׇּל שֶׁהוּא – יְנַכֶּה, יָתֵר כׇּל שֶׁהוּא – יַחֲזִיר. הָא סְתָמָא – כְּ״הֵן חָסֵר הֵן יָתֵר״ דָּמֵי!
y si le dio aunque fuera la más mínima cantidad menor de lo estipulado, el vendedor debe deducir la diferencia del precio de compra del campo y devolver dinero al comprador. Si le dio aunque fuera la más mínima cantidad mayor de lo estipulado, el comprador debe devolver la diferencia al vendedor. La razón por la que incluso la más mínima diferencia de valor debe devolverse es que el vendedor especificó que estaba vendiendo tierra medida con precisión con una cuerda. Pero si hubiera vendido la tierra sin más especificación, sería como si la hubiera vendido diciendo que es un beit kor más o menos.
אֵימָא סֵיפָא – וְאִם אָמַר לוֹ: ״הֵן חָסֵר הֵן יָתֵר״; אֲפִילּוּ פִּיחֵת רוֹבַע לִסְאָה אוֹ הוֹתִיר רוֹבַע לִסְאָה – הִגִּיעוֹ. הָא סְתָמָא – כְּמִדָּה בְּחֶבֶל דָּמֵי! אֶלָּא מֵהָא לֵיכָּא לְמִשְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará rechaza este argumento proponiendo otra prueba, completamente opuesta: Di la cláusula final de la mishná: Y si el vendedor le dijo al comprador que le vende un beit kor de tierra más o menos, entonces incluso si le dio un cuarto de un kav por se’a menos de lo estipulado, o le dio un cuarto de un kav por se’a más de lo estipulado, es suyo y la venta es válida. Se puede inferir: La razón por la que la venta es válida es que especificó que estaba vendiendo un beit kor de tierra más o menos. Pero si hubiera vendido la tierra sin mayor especificación, sería como si la hubiera vendido diciendo que estaba vendiendo la tierra medida con precisión con una cuerda. Más bien, dado que la mishná puede interpretarse de dos maneras opuestas, no debe aprenderse ninguna inferencia de la mishná.
תָּא שְׁמַע: ״בֵּית כּוֹר עָפָר אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״; ״כְּבֵית כּוֹר עָפָר אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״; ״הֵן חָסֵר הֵן יָתֵר אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – אֲפִילּוּ פִּיחֵת רוֹבַע לִסְאָה, אוֹ הוֹתִיר רוֹבַע לִסְאָה – הִגִּיעוֹ. אַלְמָא סְתָמָא נָמֵי, כְּ״הֵן חָסֵר הֵן יָתֵר״ דָּמֵי! הָתָם, פָּרוֹשֵׁי קָא מְפָרֵשׁ – אֵיזֶהוּ בֵּית כּוֹר שֶׁהִיא כְּבֵית כּוֹר? כְּגוֹן דַּאֲמַר לֵיהּ: ״הֵן חָסֵר הֵן יָתֵר״.
La Guemará intenta presentar otra prueba: Ven y escucha una prueba de una baraita: Si el vendedor dijo al comprador: Te vendo una parcela de tierra del tamaño de un beit kor; o si le dijo: Te vendo una parcela de tierra de aproximadamente el tamaño de un beit kor; o si le dijo: Te vendo un beit kor más o menos; entonces, aunque le haya dado un cuarto de kav por se’a menos de lo estipulado, o le haya dado un cuarto de kav por se’a más de lo estipulado, es suyo y la venta es válida. Se puede inferir: Aparentemente, vender un beit kor de tierra sin mayor especificación también es como venderlo más o menos. La Guemará rechaza esta prueba: Allí, el tanna está explicando su declaración, que debe entenderse así: ¿Cuándo se trata la expresión un beit kor como la expresión aproximadamente del tamaño de un beit kor? En un caso en que el vendedor dice al comprador: Te vendo un beit kor más o menos.
מַתְקֵיף לַהּ רַב אָשֵׁי: אִם כֵּן, ״אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ ״אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ לְמָה לִי? אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ סְתָמָא נָמֵי כְּ״הֵן חָסֵר הֵן יָתֵר״ דָּמֵי? שְׁמַע מִינַּהּ.
Rav Ashi objeta esto: Si es así, entonces ¿por qué necesito repetir las palabras: Te estoy vendiendo, tres veces? El hecho de que la baraita repita estas palabras en cada cláusula indica que está tratando de tres transacciones de venta separadas, y no de que las tres cláusulas se refieran todas a un solo caso. Más bien, ¿no es correcto concluir de la baraita que vender un beit kor de tierra sin mayor especificación es como venderlo más o menos? La Guemará afirma: Concluye de la baraita que así es.
מַהוּ מַחֲזִיר לוֹ? מָעוֹת וְכוּ׳. לְיַפּוֹת כֹּחוֹ שֶׁל מוֹכֵר אָמְרִינַן, לְיַפּוֹת כֹּחוֹ שֶׁל לוֹקֵחַ לָא אָמְרִינַן?!
§ Con respecto a un comprador que recibió demasiada tierra y ahora debe compensar al vendedor, la mishná enseña: ¿Qué le devuelve? Le paga dinero, y, si el vendedor así lo desea, el comprador le devuelve la tierra sobrante, porque los Sabios dijeron que el comprador paga dinero para fortalecer la posición del vendedor. En otras palabras, los Sabios permitieron al vendedor elegir si quiere recuperar la tierra sobrante o exigir del comprador el pago por ella, aunque esto efectivamente obliga al comprador a comprarle la tierra sobrante. La Guemará pregunta: ¿Es correcto que digamos que la posición del vendedor debe ser fortalecida, y que no digamos que la posición del comprador debe ser fortalecida?
וְהָתַנְיָא: פִּיחֵת שִׁבְעַת קַבִּין וּמֶחֱצָה לְכוֹר, אוֹ הוֹתִיר שִׁבְעַת קַבִּין וּמֶחֱצָה לְכוֹר – הִגִּיעוֹ. יוֹתֵר מִכָּאן – כּוֹפִין אֶת הַמּוֹכֵר לִמְכּוֹר וְאֶת הַלּוֹקֵחַ לִיקַּח.
Pero ¿no se enseña de otro modo en una baraita: Si el vendedor dio al comprador siete kav y medio por kor de menos de lo estipulado, lo cual equivale a un cuarto de kav por se’a, ya que un kor equivale a treinta se’a, o le dio siete kav y medio por kor de más de lo estipulado, es suyo y la venta es válida. Si la diferencia es mayor que eso, el tribunal obliga al vendedor a vender y al comprador a comprar la diferencia. Esto indica que también decimos que debe reforzarse la posición del comprador, pues, si el comprador así lo desea, se obliga al vendedor a venderle tierra y a aceptar pago por ella.
הָתָם, כְּגוֹן דַּהֲוָה יַקִּירָא מֵעִיקָּרָא, וְזָל הַשְׁתָּא; דְּאָמְרִינַן לֵיהּ: אִי אַרְעָא יָהֲבַתְּ לִי – הַב לִי כְּזוּלָא דְּהַשְׁתָּא.
La Guemará responde: Allí, la baraita no está tratando un caso en el que el comprador desea adquirir el terreno excedente, sino más bien un caso en el que el terreno era inicialmente, en el momento de la venta, caro, pero ahora está barato, y el vendedor quiere que el comprador le pague por el terreno excedente según la tarifa inicial más alta. En este caso, le decimos al vendedor, en nombre del comprador: Si tú deseas darme terreno y recibir dinero, dame el terreno según la tarifa actual, más barata. A esto se refiere la baraita cuando afirma que se obliga al vendedor a vender.
וְהָתַנְיָא: כְּשֶׁהוּא נוֹתֵן לוֹ – נוֹתֵן לוֹ כְּשַׁעַר שֶׁלָּקַח מִמֶּנּוּ! הָתָם, כְּגוֹן דַּהֲוָה זוּלָא מֵעִיקָּרָא, וְיָקְרָא לַהּ הַשְׁתָּא.
La Guemará plantea una dificultad: ¿Pero acaso no se enseña en una baraita: Cuando él le da dinero como pago por la tierra excedente, se lo da según la tasa a la que había comprado el resto de la tierra de él? La Guemará responde: Allí la baraita se refiere a un caso en el que la tierra era inicialmente barata pero ahora es cara. Si, en tal caso, el vendedor quiere que el comprador le pague por la tierra excedente, se le obliga a vendérsela según la tasa barata del momento de la venta original.
שֶׁאִם שִׁיֵּיר בַּשָּׂדֶה בֵּית תִּשְׁעָה קַבִּין וְכוּ׳. אָמַר רַב הוּנָא: תִּשְׁעָה קַבִּין שֶׁאָמְרוּ, וַאֲפִילּוּ בְּבִקְעָה גְּדוֹלָה.
§ La mishná enseña: Pues, si el excedente en el campo era un área requerida para la siembra de nueve kav de semilla, y en un jardín un área requerida para la siembra de medio kav de semilla, o, según el rabino Akiva, un área requerida para la siembra de un cuarto de kav de semilla, el comprador puede devolver la tierra excedente al vendedor, y el vendedor no puede exigir pago en dinero. Rav Huna dice: La halakhaque fue declarada en la mishná, que un excedente del tamaño de un área requerida para la siembra de nueve kav de semilla puede devolverse al vendedor, se aplica incluso en un gran valle que mide varios kor. Si el excedente es una parcela significativa de tierra igual en tamaño a un área requerida para la siembra de nueve kav de semilla, el comprador puede devolverla al vendedor, incluso si es menos de un cuarto de kav por se’a, es decir, menos de una vigésima cuarta parte del tamaño del campo que fue vendido.
וְרַב נַחְמָן אָמַר: נוֹתֵן שִׁבְעַת קַבִּין וּמֶחֱצָה לְכׇל כּוֹר וָכוֹר.
Y Rav Naḥman dice: Él calcula siete kav y medio por cada kor, lo que equivale a un cuarto de kav por se’a. Mientras el excedente no supere esa proporción, no está obligado a devolverlo, incluso si el excedente es mayor que el área necesaria para la siembra de nueve kav.