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בַּת יוֹמָאּ, דְּלָאו נוֹתֵן טַעַם לִפְגָם הוּא.
que fue usado para cocinar ese mismo día por un gentil, ya que en tal caso, no imparte sabor a la comida cocinada en él en detrimento de la mezcla.
מִכָּאן וְאֵילָךְ לִישְׁתְּרֵי! גְּזֵירָה קְדֵירָה שֶׁאֵינָהּ בַּת יוֹמָאּ מִשּׁוּם קְדֵירָה בַּת יוֹמָאּ.
La Guemará pregunta: Si es así, a partir de ese momento en adelante la olla debería estar permitida, ya que al día siguiente el sabor de la comida no kosher transmitido por la olla ya perjudica la comida. La Guemará responde: Hay un decreto rabínico que prohíbe el uso de una olla que no fue usada por un gentil ese mismo día, debido a la preocupación de que alguien use una olla usada por un gentil ese mismo día.
וְאִידָּךְ? קְדֵירָה בַּת יוֹמָאּ נָמֵי מִפְגָּם פָּגְמָה.
La Guemará comenta: Y según la opinión del otro tanna, que sostiene que incluso si el sabor impartido va en detrimento del alimento permitido, aun así está prohibido, incluso el sabor impartido por una olla que fue usada ese mismo día es perjudicial para el sabor del alimento, y aun así la Torah lo considera prohibido, lo que demuestra que, si una sustancia prohibida imparte sabor a un alimento permitido en su detrimento, el alimento permitido queda prohibido.
רָמֵי לֵיהּ רַב עַמְרָם לְרַב שֵׁשֶׁת, תְּנַן: הַשַּׁפּוּדִין וְהָאַסְכָּלָא — מְלַבְּנָן בָּאוּר, וְהָתַנְיָא גַּבֵּי קָדָשִׁים: הַשַּׁפּוּד וְהָאַסְכָּלָא — מַגְעִילָן בְּחַמִּין!
§ Rav Amram plantea una contradicción ante Rav Sheshet: Aprendimos en la mishná: Con respecto a los espetones y la parrilla, hay que calentarlos en el fuego hasta que se pongan al rojo blanco. Pero se enseña en una mishná (Zevaḥim 97a) con respecto a la carne sacrificial: El espetón y la parrilla que se usaron para asar carne sacrificial no pueden volver a usarse después de que haya pasado el tiempo para comer esa ofrenda en particular, ya que el sabor residual de la ofrenda en estos utensilios está prohibido, a menos que se los purgue en agua caliente. Aparentemente, calentarlos hasta que se pongan al rojo blanco es innecesario.
אֲמַר לֵיהּ: עַמְרָם בְּרִי, מָה עִנְיַן קָדָשִׁים אֵצֶל גִּיעוּלֵי גוֹיִם? הָכָא הֶיתֵּירָא בָּלַע, הָתָם אִיסּוּרָא בָּלַע.
Rav Sheshet le dijo: Amram, hijo mío, ¿qué tiene que ver el asunto de la carne sacrificial con los utensilios de gentiles que requieren purga? Aquí, en el caso de la carne sacrificial, los utensilios absorbieron un alimento permitido que posteriormente se volvió prohibido, y por lo tanto la purga en agua caliente es suficiente. Allí, en el caso de utensilios adquiridos de gentiles, los utensilios absorbieron un alimento prohibido, y por eso deben calentarse hasta ponerse al rojo blanco.
אָמַר רָבָא: סוֹף סוֹף כִּי קָא פָלֵיט אִיסּוּרָא קָא פָלֵיט, אֶלָּא אָמַר רָבָא: מַאי הַגְעָלָה? נָמֵי שְׁטִיפָה וּמְרִיקָה.
Rava no estuvo de acuerdo, diciendo: En última instancia, incluso en el caso de la carne sacrificial, cuando emite sabor, emite un sabor prohibido, así que ¿qué diferencia hay en que estuviera permitido cuando fue absorbido? Más bien, Rava dijo: ¿Qué significa la purga mencionada con respecto a la carne sacrificial? Significa que, además de calentarlo hasta ponerlo al rojo blanco, enjuagar y fregar también son necesarios, como es la halakha con respecto a cualquier utensilio usado con carne sacrificial, como dice el versículo: “Será fregado y enjuagado en agua” (Levítico 6:21).
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: מִי דָּמֵי? מְרִיקָה וּשְׁטִיפָה בְּצוֹנֵן, הַגְעָלָה בְּחַמִּין! אֶלָּא אָמַר אַבָּיֵי: יַגִּיד עָלָיו רֵעוֹ — תְּנָא הָכָא לִיבּוּן, וְהוּא הַדִּין לְהַגְעָלָה; תְּנָא הָתָם הַגְעָלָה, וְהוּא הַדִּין לְלִיבּוּן.
Abaye le dijo: ¿Acaso enjuagar y fregar son comparables a la purgación? Fregar y enjuagar se hacen en agua fría, mientras que la purgación se hace en agua caliente. Por lo tanto, esta no es una interpretación válida del término purgación. Más bien, Abaye dijo que la Mishná emplea el estilo de: Su contraparte lo revela (véase Job 36:33), de la siguiente manera: La Mishná enseñó aquí que el asador y la parrilla requieren calentamiento hasta ponerse al rojo blanco, y lo mismo es cierto de la purgación, que también se requiere. La Mishná enseñó allí que la purgación del asador y la parrilla es necesaria, y lo mismo es cierto del calentamiento hasta ponerse al rojo blanco.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: אִי הָכִי, לִתְנִינְהוּ לְכוּלְּהוּ בַּחֲדָא, וְלִיתְנֵי חֲדָא בְּאִידַּךְ אַחֲרִיתִי, וְלֵימָא: ״יַגִּיד עָלָיו רֵעוֹ״!
Rava le dijo: Si es así, que la Mishná enseñe todos estos requisitos en uno de los lugares, y que enseñe solo uno de ellos en el otro, y entonces digamos que la Mishná emplea el estilo de: Su contraparte revela sobre ello. El principio de que una mishná complementa a la otra puede aplicarse cuando toda la información se declara en uno de los dos lugares, pero no cuando cada una tiene solo parte de ella.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: קָדָשִׁים הַיְינוּ טַעְמַיְיהוּ, כִּדְרַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ, דְּאָמַר: כׇּל יוֹם וָיוֹם נַעֲשֶׂה גִּיעוּל לַחֲבֵירוֹ.
Más bien, Rava dijo que con respecto a la carne sacrificial, esta es la razón por la que sus utensilios no requieren calentarse hasta quedar al rojo blanco: Es de acuerdo con lo que Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice, como él dice: Todos y cada uno de los días constituye purga para el otro día, es decir, el día anterior. Dado que el tiempo designado para comer la carne de una ofrenda de paz termina el día después de que es sacrificada, usar los utensilios cada día para una ofrenda sacrificada ese día garantiza que el sabor de cada ofrenda sea expulsado de los utensilios antes de que se vuelva prohibido, al usarlos con fuego al día siguiente. Por lo tanto, los utensilios no requieren un calentamiento especial hasta quedar al rojo blanco en el fuego para volverse permitidos para su uso posterior.
תִּינַח שְׁלָמִים, דְּכֵיוָן דְּלִשְׁנֵי יָמִים מִיתְאַכְלִי, מִקַּמֵּי דְּנִיהְוֵי נוֹתָר קָא הָוֵי גִּיעוּל. אֶלָּא חַטָּאת, כֵּיוָן דִּלְיוֹם וְלַיְלָה מִיתְאַכְלָא, כִּי מְבַשֵּׁל בַּהּ הָאִידָּנָא חַטָּאת — הָוֵי נוֹתָר, כִּי הָדַר מְבַשֵּׁל בַּהּ לִמְחַר אוֹ שְׁלָמִים אוֹ חַטָּאת, קָא פָלֵיט נוֹתָר דְּחַטָּאת דְּהָאִידָּנָא בְּחַטָּאת וּשְׁלָמִים דְּלִמְחַר!
La Guemará plantea una objeción: Esto queda bien con respecto a las ofrendas de paz, ya que, dado que su carne puede comerse durante dos días, la purga se realiza antes de que se convierta en carne sacrificial sobrante, lo cual está prohibido. Pero, con respecto a una ofrenda por el pecado, dado que su carne puede comerse solo durante un día y una noche, cuando alguien cocina la carne de una ofrenda por el pecado con el utensilio ahora, se convierte en sobrante a la mañana siguiente. Y cuando alguien vuelve a cocinar con él al día siguiente, ya sea la carne de una ofrenda de paz o de una ofrenda por el pecado, el utensilio expulsa el sabor sobrante de la ofrenda por el pecado sacrificada ahora hacia la carne de la ofrenda por el pecado o de la ofrenda de paz sacrificada al día siguiente, y eso debería estar prohibido.
אָמְרִי: לָא צְרִיכָא, דְּכִי מְבַשֵּׁל בַּהּ חַטָּאת הָאִידָּנָא, הָדַר מְבַשֵּׁל בַּהּ הָאִידָּנָא שְׁלָמִים.
Los Sabios dicen en respuesta: No es necesario purgar el utensilio calentándolo hasta ponerlo al rojo vivo, incluso si fue usado para la carne de una ofrenda por el pecado; es posible evitar tal requisito, pues cuando uno cocina una ofrenda por el pecado con el utensilio ahora, puede entonces cocinar la carne de una ofrenda de paz con el mismo utensilio ahora, es decir, en el mismo día, y el sabor de la ofrenda por el pecado es en consecuencia expulsado del utensilio en ese mismo día.
דְּחַטָּאת דְּלִמְחַר, וּשְׁלָמִים דְּאֶתְמוֹל, בַּהֲדֵי הֲדָדֵי קָא שָׁלֵים זִמְנַיְיהוּ, וַהֲדַר מְבַשֵּׁל שְׁלָמִים דְּלִמְחַר.
Entonces, cuando el sabor de la ofrenda de paz es absorbido, se crea una situación en la que los tiempos designados para comer la carne de la ofrenda por el pecado del día siguiente y la carne de la ofrenda de paz del día anterior se cumplen simultáneamente. Por lo tanto, es posible usar el utensilio para cocinar la carne de una ofrenda por el pecado al día siguiente sin tener que purgarlo del sabor de las ofrendas del día anterior. Y entonces se puede cocinar la carne de una ofrenda de paz con el utensilio al día siguiente, expulsando de él el sabor de la ofrenda por el pecado de ese día, y repetir esta práctica día tras día.
אִי הָכִי, הַגְעָלָה נָמֵי לָא לִיבְעֵי! קַשְׁיָא.
La Guemará plantea una objeción: Si es así, si cada día el utensilio expulsa el sabor de la carne sacrificial que aún no se ha convertido en sobrante, entonces purgarlo con agua hirviendo también es innecesario. ¿Por qué, entonces, la mishná exige purgarlo con agua hirviendo? La Guemará comenta: Esto plantea una dificultad para la explicación de Rava.
רַב פָּפָּא אָמַר: הַאי קָרִיד, הַאי לָא קָרִיד.
Rav Pappa dijo que hay otra resolución a la contradicción entre las mishnayot: En este caso del asador y la parrilla de un gentil, como es un utensilio que no está en uso continuo, se encostra y debe calentarse hasta quedar al rojo blanco; pero aquel utensilio usado para carne sacrificial está en uso continuo, por lo que no se encostra.
רַב אָשֵׁי אָמַר: לְעוֹלָם כְּדַאֲמַרַן מֵעִיקָּרָא, הָכָא הֶתֵּירָא בָּלַע, הָכָא אִיסּוּרָא בָּלַע.
Rav Ashi dijo: En realidad, la contradicción debe resolverse como dijimos desde el principio, como explicó Rav Sheshet: Allí, en el caso de la carne sacrificial, los utensilios absorbieron un alimento permitido que posteriormente se volvió prohibido, y por lo tanto la purga es suficiente. Aquí, en el caso de utensilios adquiridos de gentiles, los utensilios absorbieron un alimento prohibido, y por eso deben calentarse hasta ponerse al rojo blanco.
וּדְקָא קַשְׁיָא לָךְ, דִּבְעִידָּנָא דְּקָא פָלֵיט אִיסּוּרָא קָא פָלֵיט, בְּעִידָּנָא דְּקָא פָלֵיט לָא אִיתֵיהּ לְאִיסּוּרָא בְּעֵינֵיהּ.
Y en cuanto a aquello que te plantea una dificultad, que en el momento en que el utensilio expulsa sabor, expulsa el sabor de un alimento prohibido, la respuesta es que en el momento en que expulsa sabor, el alimento prohibido no existe en su forma sustancial. Dado que la sustancia prohibida expulsada del utensilio no es el alimento prohibido mismo, sino solo su sabor, se la trata con lenidad, y por lo tanto se toma en cuenta el hecho de que estaba permitida en el momento en que fue absorbida por el utensilio.
וְעַד כַּמָּה מְלַבְּנָן? אָמַר רַבִּי מִנִּי: עַד שֶׁתַּשִּׁיר קְלִיפָּתָן. וְכֵיצַד מַגְעִילָן? אָמַר רַב הוּנָא: יוֹרָה קְטַנָּה בְּתוֹךְ יוֹרָה גְּדוֹלָה.
§ Volviendo a la mishna, la Guemará pregunta: ¿Y cuánto se calientan los utensilios para hacerlos al rojo blanco? Rabí Mani dice: Hasta que desprendan su capa exterior. ¿Y cómo se purgan los utensilios con agua hirviendo? Rav Huna dice: Se sumerge una pequeña olla dentro de una gran olla de agua hirviendo.
יוֹרָה גְּדוֹלָה, מַאי? תָּא שְׁמַע: דְּהָהוּא דּוּדָא דַּהֲוַאי בֵּי רַב עֲקַבְיָה, אַהְדַּר לַהּ.
La Guemará pregunta: ¿Qué se hace con una gran caldera? La Guemará sugiere: Ven y escucha una respuesta de un incidente que involucró cierta caldera que estaba en la casa de Rav Akavya y requería purga. Él la rodeó

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