אִם יֵשׁ בּוֹ עַכֶּבֶת יַיִן — אָסוּר. הָא עַכֶּבֶת יַיִן בְּמַאי קָא מִתַּסְרָא? לָאו בְּנִצּוֹק? שְׁמַע מִינַּהּ: נִצּוֹק חִיבּוּר.
si queda vino en el embudo, queda prohibido. ¿De qué manera este remanente de vino queda prohibido? ¿No es por la corriente de vino que desciende del embudo al recipiente del gentil, conectando así el recipiente del gentil y el embudo y haciendo que el vino del embudo quede prohibido? Concluye de ello que una corriente constituye una conexión.
תָּנֵי רַבִּי חִיָּיא: שֶׁפְּחָסַתּוּ צְלוֹחִיתוֹ, אֲבָל לֹא פְּחָסַתּוּ צְלוֹחִיתוֹ — מַאי? לָא, תִּפְשׁוֹט דְּנִצּוֹק אֵינוֹ חִיבּוּר! לָא, פְּחָסַתּוּ צְלוֹחִיתוֹ — תִּפְשׁוֹט לָךְ דְּאָסוּר, נִצּוֹק — תִּיבְּעֵי.
Rabí Ḥiyya enseña que la mishná se refiere a una situación en la que el vino en la jarra del gentil subió y alcanzó el embudo. La Guemará infiere: Pero en un caso en que el vino en la jarra no subió y alcanzó el embudo, ¿cuál es la halajá? No está prohibido. Por lo tanto, resuelve el dilema y concluye que un chorro no es una conexión. La Guemará rechaza esta inferencia: No, Rabí Ḥiyya quiere decir que en un caso en que el vino en la jarra subió y alcanzó el embudo puedes resolver el dilema y concluir que está prohibido, pero con respecto a un chorro el dilema permanece sin resolver.
תָּא שְׁמַע: הַמְעָרֶה מִכְּלִי לִכְלִי, אֶת שֶׁמְּעָרֶה מִמֶּנּוּ — מוּתָּר, הָא דְּבֵינֵי בֵּינֵי — אָסוּר. שְׁמַע מִינַּהּ: נִצּוֹק חִיבּוּר.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba del segundo tema tratado en la mishná: En el caso de alguien que vierte vino de un recipiente a otro recipiente, el vino que queda en el recipiente del cual vertió está permitido. La Guemará infiere: Pero el chorro de vino entre los dos recipientes está prohibido. Concluye de ello que un chorro constituye una conexión.
אִי נִצּוֹק חִיבּוּר, אֲפִילּוּ דְּגַוֵּיהּ דְּמָנָא נָמֵי לִיתְּסַר! הָא לָא קַשְׁיָא, דְּקָא מְקַטֵּיף קַטּוֹפֵי. מִכׇּל מָקוֹם, נִצּוֹק חִיבּוּר!
La Guemará plantea una objeción a esta prueba: Si una corriente constituye una conexión, incluso el vino dentro del recipiente desde el cual se está vertiendo también debería estar prohibido. La Guemará responde a esta objeción: Esto no es difícil. Es el caso en que quien vierte el vino interrumpe el flujo, de modo que la razón por la que el vino en el recipiente desde el cual se vierte está permitido es que la corriente se interrumpe; pero en cualquier caso, una corriente es considerada una conexión.
וּלְטַעְמָיךְ, אֵימָא סֵיפָא: אֶת שֶׁעֵירָה לְתוֹכוֹ הוּא דַּאֲסִיר, הָא דְּבֵינֵי בֵּינֵי שְׁרֵי! אֶלָּא, מֵהָא לֵיכָּא לְמִשְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará rechaza la prueba: Según tu razonamiento, di que hay una inferencia de la cláusula final de la mishná: Es el vino en el recipiente en el que él vertió el que está prohibido debido al remanente prohibido de vino en el embudo, pero, por inferencia, el chorro de vino entre los dos recipientes está permitido, en contradicción con la conclusión de la cláusula anterior. Más bien, no debe aprenderse ninguna inferencia de esta mishná.
תָּא שְׁמַע: הַמְעָרֶה מֵחָבִית לַבּוֹר, קִילּוּחַ הַיּוֹרֵד מִשְּׂפַת חָבִית לְמַטָּה — אָסוּר! תַּרְגְּמַהּ רַב שֵׁשֶׁת: בְּגוֹי הַמְעָרֶה, דְּאָתֵי מִכֹּחוֹ.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba de una baraita: En el caso de alguien que vierte vino de un barril en una cisterna de vino que contiene vino prohibido, la corriente de vino que desciende desde el borde del barril hacia abajo queda prohibida. Evidentemente, una corriente constituye una conexión. Rav Sheshet interpretó esta baraita como refiriéndose a un gentil vertiendo el vino del barril en la cisterna, y el vino que fluye fuera del barril queda prohibido porque provino de la fuerza del gentil, es decir, la corriente fue impulsada por la acción del gentil. Si un gentil mueve vino, el vino queda prohibido, incluso si el gentil no lo tocó. La corriente no queda prohibida en virtud de su conexión con el vino de la cisterna.
אִי גּוֹי הַמְעָרֶה, אֲפִילּוּ גַּוָּא דְּחָבִיתָא נָמֵי מִתְּסַר! כֹּחַ דְּגוֹי מִדְּרַבָּנַן הוּא דַּאֲסִיר, הַהוּא דִּנְפַק לְבָרַאי — גְּזַרוּ בֵּיהּ רַבָּנַן, הַהוּא דִּלְגַוַּאי — לָא גְּזַרוּ בֵּיהּ רַבָּנַן.
La Guemará plantea una objeción a esta interpretación: Si la referencia es a un gentil que vierte el vino, incluso el vino dentro del barril queda prohibido, porque el gentil también está impulsando el movimiento del propio barril. La Guemará responde a esta objeción: La halajá de que la fuerza de un gentil vuelve el vino prohibido es de ley rabínica. Con respecto al vino que es vertido fuera del barril, los Sabios decretaron que este está prohibido; pero con respecto al vino que permanece dentro del barril, los Sabios no decretaron que esté prohibido.
אֲמַר לְהוּ רַב חִסְדָּא לְהָנְהוּ סָבֹיָתָא: כִּי כָיְילִיתוּ חַמְרָא לְגוֹיִם — (קָטְפִי) [קַטִּיפוּ] קַטּוֹפֵי, אִי נָמֵי (נָפְצִי) [נַפִּיצוּ] נַפּוֹצֵי. אֲמַר לְהוּ רָבָא לְהָנְהוּ שָׁפוֹכָאֵי: כִּי שָׁפְכִיתוּ חַמְרָא — לָא לִיקְרַב גּוֹי לְסַיַּיע בַּהֲדַיְיכוּ, דִּלְמָא מִשְׁתְּלִיתוּ וְשָׁדֵיתוּ לֵיהּ עֲלֵיהּ, וְקָאָתֵי מִכֹּחוֹ וַאֲסִיר.
La Guemará relata casos de cómo los Sabios dictaminaron sobre este asunto: Rav Ḥisda dijo a ciertos comerciantes de vino: Cuando midan vino para gentiles, viértanlo con interrupciones, en lugar de hacerlo en un flujo suave y continuo, o arrójenlo afuera en una sola acción que no cree un flujo continuo. Rava dijo a ciertos servidores de vino: Cuando viertan vino, no permitan que un gentil se acerque para ayudarlos, no sea que bajen la guardia y apoyen el recipiente en las manos del gentil, y el vino saldrá por su fuerza y quedará prohibido.
הָהוּא גַּבְרָא דְּאַסֵּיק חַמְרָא בְּגִישְׁתָּא וּבַת גִּישְׁתָּא, אֲתָא גּוֹי אַנַּח יְדֵיהּ אַגִּישְׁתָּא, אַסְרֵיהּ רָבָא לְכוּלֵּיהּ חַמְרָא.
La Guemará relata: Hubo un incidente con cierto hombre que sifonaba vino de un barril con un tubo grande y un tubo pequeño. Vino un gentil y apoyó su mano sobre el tubo grande. Rava consideró toda la cantidad de vino prohibida, incluido el vino que aún estaba en el barril.
אֲמַר לֵיהּ רַב פָּפָּא לְרָבָא, וְאָמְרִי לַהּ רַב אַדָּא בַּר מַתְנָה לְרָבָא, וְאָמְרִי לַהּ רָבִינָא לְרָבָא: בְּמַאי? בְּנִצּוֹק. שָׁמְעַתְּ מִינַּהּ נִצּוֹק חִיבּוּר? שָׁאנֵי הָתָם, דְּכוּלֵּי חַמְרָא אַגִּישְׁתָּא וּבַת גִּישְׁתָּא גְּרִיר.
Rav Pappa dijo a Rava, y algunos dicen que fue Rav Adda bar Mattana quien dijo esto a Rava, y algunos dicen que fue Ravina quien dijo esto a Rava: ¿Por qué mecanismo quedó prohibido el vino? ¿Fue por la corriente de vino que pasó por el tubo grande, que quedó prohibida por el contacto del gentil, y el resto del barril quedó prohibido por la conexión con esa corriente? ¿Debe concluirse de esto que una corriente constituye una conexión? Rava rechaza esta inferencia: Allí es diferente, pues todo el vino del barril es atraído hacia el tubo grande y el tubo pequeño, y por lo tanto es como si el gentil hubiera tocado todo el vino del barril.
אָמַר מָר זוּטְרָא בְּרֵיהּ דְּרַב נַחְמָן: קְנִישְׁקְנִין שְׁרֵי, וְהָנֵי מִילֵּי דִּקְדֵים פְּסַק יִשְׂרָאֵל, אֲבָל קְדֵם פְּסַק גּוֹי — לָא. רַבָּה בַּר רַב הוּנָא אִיקְּלַע לְבֵי רֵישׁ גָּלוּתָא, שְׁרָא לְהוּ לְמִשְׁתֵּא בִּקְנִישְׁקְנִין.
Mar Zutra, hijo de Rav Naḥman, dice: Está permitido que un judío y un gentil beban simultáneamente de un recipiente con tubos para que varias personas beban de él [kenishkanin]. Y esta declaración se aplica solo en un caso en que el judío deja de beber primero, antes que el gentil; pero si el gentil deja de beber primero, no se aplica y el vino queda prohibido, ya que el vino de la boca del gentil regresa al recipiente y hace que todo el vino quede prohibido. Rabba bar Rav Huna sucedió que fue a la casa del Exilarca, y les permitió beber de un kenishkanin junto con gentiles.