הָתָם, דְּקָאָזֵיל מִינֵּיהּ וּמִינֵּיהּ.
Rav Ashi respondió: Allí, la mishná se refiere a un caso en el que el barril no es realmente arrojado. Más bien, es impulsado por el gentil, y nuevamente impulsado por él, hasta que llega al lagar. Por lo tanto, si el gentil hizo esto sin enojo, hay motivo para preocuparse de que pudiera haber tocado el vino.
מַתְנִי׳ הַמְטַהֵר יֵינוֹ שֶׁל נׇכְרִי, וְנוֹתְנוֹ בִּרְשׁוּתוֹ (ובבית) [בְּבַיִת] הַפָּתוּחַ לִרְשׁוּת הָרַבִּים, בְּעִיר שֶׁיֵּשׁ בָּהּ גּוֹיִם וְיִשְׂרְאֵלִים — מוּתָּר, בְּעִיר שֶׁכּוּלָּהּ גּוֹיִם — אָסוּר, עַד שֶׁיֵּשֵׁב וּמְשַׁמֵּר.
MISHNÁ: En el caso de un judío que hace permitido el vino de un gentil al pisar las uvas del gentil para que el vino pueda venderse a judíos, y, aunque un judío aún no haya pagado por el vino, él luego coloca el vino en el dominio del gentil en una casa abierta a una vía pública hasta venderlo, la halajá depende de las circunstancias. Si esto ocurre en una ciudad en la que hay tanto gentiles como judíos, el vino está permitido, ya que el gentil no toca el vino para que los judíos no lo vean haciéndolo. Si esto ocurre en una ciudad cuyos habitantes son todos gentiles, el vino está prohibido a menos que un judío se siente y resguarde el vino.
וְאֵין הַשּׁוֹמֵר צָרִיךְ לִהְיוֹת יוֹשֵׁב וּמְשַׁמֵּר, אַף עַל פִּי שֶׁהוּא יוֹצֵא וְנִכְנָס — מוּתָּר. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אוֹמֵר: רְשׁוּת גּוֹיִם אַחַת הִיא.
Pero el vigilante no está obligado a sentarse y vigilar el vino constantemente; incluso si él con frecuencia sale del lugar y vuelve a entrar más tarde, el vino está permitido. Rabí Shimon ben Elazar dice: El dominio de los gentiles es todo uno, como la Guemará explicará.
הַמְטַהֵר יֵינוֹ שֶׁל נׇכְרִי וְנוֹתְנוֹ בִּרְשׁוּתוֹ, וְהַלָּה כּוֹתֵב לוֹ: ״הִתְקַבַּלְתִּי מִמְּךָ מָעוֹת״ — מוּתָּר, אֲבָל אִם יִרְצֶה יִשְׂרָאֵל לְהוֹצִיא וְאֵינוֹ מַנִּיחוֹ עַד שֶׁיִּתֵּן לוֹ אֶת מְעוֹתָיו, זֶה הָיָה מַעֲשֶׂה בְּבֵית שְׁאָן וְאָסְרוּ.
En el caso de un judío que hace permitido el vino de un gentil al pisar las uvas del gentil para que el vino pueda venderse a judíos, y él luego coloca el vino en el dominio del gentil hasta venderlo, la halakha depende de las circunstancias. Si aquel, el gentil, escribe para el judío: Recibí dinero de ti como pago por el vino, aunque todavía no haya recibido el pago real, el vino está permitido. Esto se debe a que el vino se considera propiedad del judío y el gentil no se atreve a tocarlo. Pero si el judío desea retirar el vino y el gentil no le permite hacerlo hasta que el judío le dé el dinero que se le debe a él, este fue un incidente que ocurrió en Beit She’an y los Sabios consideraron el vino prohibido. En este caso el gentil cree que tiene un gravamen sobre el vino y, por lo tanto, no tiene reparos en tocarlo.
גְּמָ׳ בְּעִיר שֶׁכּוּלָּהּ גּוֹיִם נָמֵי, וְהָאִיכָּא רוֹכְלִין הַמַּחְזִירִין בָּעֲיָירוֹת! אָמַר שְׁמוּאֵל: בְּעִיר שֶׁיֵּשׁ לָהּ דְּלָתַיִם וּבְרִיחַ.
GEMARA: La Guemará cuestiona la distinción de la mishná entre una ciudad con habitantes judíos y una ciudad sin habitantes judíos: El vino también debería estar permitido en una ciudad en la que todos sus habitantes son gentiles, ya que ¿acaso no hay vendedores ambulantes judíos que recorren los diversos pueblos? En consecuencia, el gentil se abstiene de tocar el vino, no sea que los vendedores ambulantes judíos lo vean tocándolo. Shmuel dice: La mishná se refiere a una ciudad que tiene puertas dobles y una barra transversal, y los residentes saben cuándo los forasteros entran en la ciudad.
אָמַר רַב יוֹסֵף: וְחַלּוֹן כִּרְשׁוּת הָרַבִּים דָּמֵי, וְאַשְׁפָּה כִּרְשׁוּת הָרַבִּים דָּמֵי, וְדִיקְלָא כִּרְשׁוּת הָרַבִּים דָּמֵי.
Con respecto a la declaración de la mishná de que el vino está permitido solo si la casa del gentil está abierta a una vía pública, Rav Yosef dice: Y si la ventana de un judío está abierta a ese lugar, se considera como una vía pública. Y, de manera similar, un basurero se considera como una vía pública, ya que muchas personas lo frecuentan, y una palmera se considera como una vía pública, pues al gentil le preocupa que alguien que suba a la palmera lo vea.
פְּסִיק רֵישֵׁיהּ — פְּלִיגִי בַּהּ רַב אַחָא וְרָבִינָא: חַד אָסַר, וְחַד שָׁרֵי. מַאן דְּאָסַר — לְמָה לֵיהּ דְּסָלֵיק הָתָם? וּמַאן דְּשָׁרֵי — זִימְנִין דְּאָבְדָה לֵיהּ בְּהֵמָה, וְסָלֵיק לְעַיּוֹנֵי בָּתְרַהּ.
Con respecto a un caso en el que la parte superior de la palmera fue cortada, Rav Aḥa y Ravina discrepan: Uno de ellos considera el vino prohibido y uno de ellos considera que está permitido. La Guemará explica: El que considera el vino prohibido sostiene que, dado que no crece fruto en la palmera, ¿por qué habría de alguien subir allí? Por lo tanto, el gentil no tiene motivo para preocuparse de que alguien lo vea, y no tiene reparos en tocar el vino. Y el que considera el vino permitido sostiene que ocurre en ocasiones que alguien pierde un animal y sube a la palmera para buscarlo. Por lo tanto, el gentil teme que alguien que suba a la palmera lo vea, y no toca el vino.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֶחָד הַלּוֹקֵחַ וְאֶחָד הַשּׂוֹכֵר בַּיִת בַּחֲצֵירוֹ שֶׁל גּוֹי, וּמִילְּאָהוּ יַיִן, וְיִשְׂרָאֵל דָּר בְּאוֹתָהּ חָצֵר — מוּתָּר, וְאַף עַל פִּי שֶׁאֵין מַפְתֵּחַ וְחוֹתָם בְּיָדוֹ.
§ Los Sabios enseñaron: En el caso de un judío que compra una casa o alguien que alquila una casa en el patio de un gentil, y un judío llenó la casa con barriles de vino, si otro judío vive en el mismo patio, el vino está permitido. Esta halakha se aplica incluso si ese judío no tiene en su posesión la llave de la casa o un sello en los barriles de vino.