בַּשּׁוּק טָמֵא, וְאָמְרִי לַהּ: טָהוֹר. יֵינָן — גְּדוֹלִים עוֹשִׂין יֵין נֶסֶךְ, קְטַנִּים אֵין עוֹשִׂין יֵין נֶסֶךְ. אֵלּוּ הֵן גְּדוֹלִים וְאֵלּוּ הֵן קְטַנִּים? גְּדוֹלִים — שֶׁיּוֹדְעִין בְּטִיב עֲבוֹדָה זָרָה וּמְשַׁמְּשֶׁיהָ, קְטַנִּים — שֶׁאֵין יוֹדְעִין בְּטִיב עֲבוֹדָה זָרָה וּמְשַׁמְּשֶׁיהָ.
incluso si se encuentran en el mercado, están ritualmente impuros. Pero algunos dicen que están ritualmente puros. En cuanto a su vino, los adultos convierten el vino que tocan en vino usado para una libación, pero los menores no convierten el vino que tocan en vino usado para una libación. ¿Qué esclavos son considerados adultos, y qué esclavos son considerados menores? Los adultos son aquellos que conocen la naturaleza de la idolatría y sus accesorios, y los menores son aquellos que no conocen la naturaleza de la idolatría y sus accesorios.
קָתָנֵי מִיהַת: מָלוּ וְלֹא טָבְלוּ — אִין, מָלוּ וְטָבְלוּ — לָא! תַּרְגְּמַהּ אַבְּנֵי שְׁפָחוֹת.
En cualquier caso, la baraitaenseña que, con respecto a aquellos esclavos que fueron circuncidados pero no se sumergieron, sí, el vino que tocan está prohibido; pero con respecto a aquellos que fueron circuncidados y se sumergieron, no, el vino que tocan no está prohibido, incluso si todavía no han olvidado su culto idólatra. La Guemará responde: Interpreta esta halakha como refiriéndose solo a los hijos de siervas que fueron criados en un hogar judío y nunca participaron en culto idólatra, pero no a esclavos que fueron adquiridos de gentiles.
הָא ״וְכֵן״ קָתָנֵי! אַרוּקָּן וּמִדְרָסָן.
La Guemará pregunta: ¿Acaso no la baraita enseña que la halakha se aplica a los esclavos comprados a gentiles y también a los hijos de siervas gentiles, lo que indica que no hay diferenciación entre ellos? La Guemará responde: La baraita equipara los dos casos solo con respecto a la impureza de su saliva y de los objetos sobre los que pisan.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר טָמֵא, אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר טָהוֹר, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará pregunta: Esto encaja bien según quien dice que su saliva y los objetos sobre los que pisan son impuros. Pero según quien dice que son puros, ¿qué se puede decir? Si la saliva de los esclavos y los objetos sobre los que pisan son puros, claramente la misma halakha se aplica en el caso de los hijos de las siervas, y es innecesario decirlo. Por lo tanto, se puede concluir que la baraita equiparó los dos casos con respecto al estatus del vino que tocan.
הָא קָא מַשְׁמַע לַן: עֲבָדִים דֻּומְיָא דִּבְנֵי שְׁפָחוֹת, מָה בְּנֵי שְׁפָחוֹת — גְּדוֹלִים הוּא דְּעוֹשִׂין יֵין נֶסֶךְ, קְטַנִּים אֵין עוֹשִׂין יֵין נֶסֶךְ, אַף עֲבָדִים נָמֵי — גְּדוֹלִים עוֹשִׂין יֵין נֶסֶךְ, קְטַנִּים אֵין עוֹשִׂין יֵין נֶסֶךְ.
La Guemará responde: Incluso si la baraita equipara a los esclavos y a los hijos de siervas con respecto al estatus de su vino, no pretende comparar su estatus una vez que se han sumergido. Más bien, esto nos enseña que la halakha con respecto a los esclavos es similar a la halakha con respecto a los hijos de siervas. Así como en el caso de los hijos de siervas, son solo los adultos quienes convierten el vino que tocan en vino usado para una libación, pero los menores no convierten el vino que tocan en vino usado para una libación, así también en el caso de los esclavos, los adultos convierten el vino que tocan en vino usado para una libación, pero los menores no convierten el vino que tocan en vino usado para una libación.
לְאַפּוֹקֵי מִדְּרַב, דְּאָמַר רַב: תִּינוֹק בֶּן יוֹמוֹ עוֹשֶׂה יֵין נֶסֶךְ, קָא מַשְׁמַע לַן דְּלָא.
Esta halajá es con exclusión de lo que Rav dice, pues Rav dice: Si un bebé gentil de un día de nacido toca vino, lo convierte en vino usado para una libación. La baraita nos enseña que este no es el caso.
הָהוּא עוֹבָדָא דַּהֲוָה בְּמָחוֹזָא, אֲתָא גּוֹי עָייל לְחָנוּתָא דְּיִשְׂרָאֵל, אֲמַר לְהוּ: אִית לְכוּ חַמְרָא לְזַבּוֹנֵי? אֲמַרוּ לֵיהּ: לָא. הֲוָה יָתֵיב חַמְרָא בְּדַוְולָא, שְׁדָא בֵּיהּ יְדֵיהּ שַׁיכְשֵׁךְ בֵּיהּ, אֲמַר לְהוּ: הַאי לָאו חַמְרָא הוּא? שַׁקְלֵיהּ הַאיְךְ בְּרִיתְחֵיהּ שַׁדְיֵיהּ לְדַנָּא.
§ La Guemará relata: Hubo cierto incidente en Meḥoza en el que un gentil vino y entró en la tienda de un judío. El gentil dijo a los dueños: ¿Tienen algo de vino para vender? Le dijeron: No. Había vino en un cubo. El gentil metió la mano en él y removió el vino. El gentil les dijo: Esto, ¿acaso no es vino? El otro, es decir, el dueño de la tienda, tomó el cubo y, en su ira, arrojó su contenido dentro de un barril de vino.
שַׁרְיֵיהּ רָבָא לְזַבּוֹנֵי לְגוֹיִם, אִיפְּלִיג עֲלֵיהּ רַב הוּנָא בַּר חִינָּנָא וְרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב נַחְמָן. נָפְקִי שִׁיפּוּרֵי דְּרָבָא וְשָׁרוּ, וְנָפְקִי שִׁיפּוּרֵי דְּרַב הוּנָא בַּר חִינָּנָא וְרַב הוּנָא בַּר רַב נַחְמָן וְאָסְרִי.
Este incidente planteó un dilema con respecto al estatus del vino en el barril. Rava permitió al propietario vender el vino a gentiles, pues sostenía que está permitido obtener beneficio del vino. Rav Huna bar Ḥinnana y Rav Huna, hijo de Rav Naḥman, discreparon con él. Toques de shofarot salieron del tribunal de Rava promulgando su fallo, y ellos permitieron la venta. Y toques de shofarot salieron del tribunal de Rav Huna bar Ḥinnana y Rav Huna, hijo de Rav Naḥman, promulgando su fallo, y ellos prohibieron la venta.