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לְבֵי תוֹרְתָּא, פְּגַעוּ בֵּיהּ גַּנָּבֵי, אֲמַרוּ לֵיהּ: לְאָן קָאָזְלַתְּ? אָמַר לָהֶן: לְפוּמְבְּדִיתָא. כִּי מְטָא לְבֵי תוֹרְתָּא, פָּרֵישׁ. אֲמַרוּ לֵיהּ: תַּלְמִידָא דִּיהוּדָה רַמָּאָה אַתְּ! אֲמַר לְהוּ: יָדְעִיתוּ לֵיהּ? יְהֵא רַעֲוָא דְּלִיהְווֹ הָנְהוּ אִינָשֵׁי בְּשַׁמְתֵּיהּ.
a Bei Torta. En el camino, unos ladrones lo encontraron, y le dijeron: ¿Adónde vas? Rav Menashe les dijo: A Pumbedita, que estaba más lejos que Bei Torta. Cuando llegó a Bei Torta, se separó de los ladrones, que habían planeado robarle. Ellos le dijeron: ¡Eres alumno de Yehuda el estafador! Rav Menashe les dijo: ¿Lo conocen tan bien como para acusarlo de engañar a otros? Sea la voluntad de Dios que estas personas queden sujetas a la excomunión de Rav Yehuda, jerem.
אֲזַלוּ עֲבַדוּ גְּנֵיבָתָא עֶשְׂרִין וְתַרְתֵּין שְׁנִין וְלָא אַצְלַחוּ, כֵּיוָן דַּחֲזוֹ, אֲתוֹ כּוּלְּהוּ תְּבַעוּ שַׁמְתַּיְיהוּ, וַהֲוָה בְּהוּ חַד גִּירְדְּנָא דְּלָא אֲתָא לְשָׁרוֹיֵה שַׁמְּתֵיהּ, אַכְלֵיהּ אַרְיָא. הַיְינוּ דְּאָמְרִי אִינָשֵׁי: גִּירְדָּנָא דְּלָא טַיְיזָן, שַׁתָּא (בציר משני) [בְּצִירָא מִשְּׁנֵיהּ].
La Guemará continúa: Esta maldición fue efectiva, pues los ladrones posteriormente fueron y cometieron robos durante veintidós años, pero no tuvieron éxito. Una vez que vieron que sus esfuerzos eran en vano, todos fueron a reclamar su maldición, es decir, pidieron perdón y solicitaron que la maldición fuera levantada. Pero había entre ellos un tejedor que no vino a levantar su maldición, y un león se lo comió. La Guemará señala que esto explica el dicho que la gente dice: Con respecto a un tejedor [girdana] que no es tímido [taizan] sino insolente, se deduce un año de sus años.
תָּא חֲזִי, מָה בֵּין גַּנָּבֵי בָבֶל וְלִסְטִין דְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל.
Con respecto a estas dos anécdotas, la Guemará comenta: Ven y mira cuál es la diferencia entre los ladrones de Babilonia y los bandidos de Eretz Yisrael. Aunque los ladrones suelen ser menos violentos que los bandidos, los ladrones de Babilonia reaccionaron a la acción de Rav Menashe denunciando a Rav Yehuda, mientras que los bandidos de Eretz Yisrael elogiaron la sabiduría de Rabbi Akiva.
מַתְנִי׳ בַּת יִשְׂרָאֵל לֹא תְּיַילֵּד אֶת הַנׇּכְרִית, מִפְּנֵי שֶׁמְּיַלֶּדֶת בֵּן לַעֲבוֹדָה זָרָה, אֲבָל נׇכְרִית מְיַלֶּדֶת בַּת יִשְׂרָאֵל. בַּת יִשְׂרָאֵל לֹא תָּנִיק בְּנָהּ שֶׁל נׇכְרִית, אֲבָל נׇכְרִית מְנִיקָה בְּנָהּ שֶׁל יִשְׂרָאֵל בִּרְשׁוּתָהּ.
MISHNÁ:Una mujer judía no puede asistir en el parto del hijo de una mujer gentil, porque al hacerlo está trayendo al mundo a un niño que practicará la idolatría. Pero se puede permitir que una mujer gentil asista en el parto del hijo de una mujer judía. Del mismo modo, una mujer judía no puede amamantar al hijo de una mujer gentil, pero se puede permitir que una mujer gentil amamante al hijo de una mujer judía mientras la mujer gentil esté en la propiedad de la mujer judía.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: בַּת יִשְׂרָאֵל לֹא תְּיַילֵּד אֶת הַנׇּכְרִית, מִפְּנֵי שֶׁמְּיַלֶּדֶת בֵּן לַעֲבוֹדָה זָרָה, וְנׇכְרִית לֹא תְּיַילֵּד אֶת בַּת יִשְׂרָאֵל, מִפְּנֵי שֶׁחֲשׁוּדִין עַל שְׁפִיכוּת דָּמִים — דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
GUEMARÁ: La Guemará cita una disputa relacionada con el dictamen de la mishná. Los Sabios enseñaron: Una mujer judía no puede asistir en el parto del hijo de una mujer gentil, porque al hacerlo está trayendo al mundo a un niño que practicará la idolatría. Y no se puede permitir que una mujer gentil asista en el parto del hijo de una mujer judía, porque los gentiles son sospechosos de derramamiento de sangre; esta es la declaración de Rabí Meir.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: נׇכְרִית מְיַלֶּדֶת אֶת בַּת יִשְׂרָאֵל בִּזְמַן שֶׁאֲחֵרוֹת עוֹמְדוֹת עַל גַּבָּהּ, אֲבָל לֹא בֵּינָהּ לְבֵינָהּ. וְרַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: אֲפִילּוּ אֲחֵרוֹת עוֹמְדוֹת עַל גַּבָּהּ נָמֵי לָא, דְּזִימְנִין דְּמַנְּחָא לֵיהּ יְדָא אַפּוּתֵאּ וְקָטְלָא לֵיהּ, וְלָא מִתְחֲזֵי.
Y los Rabinos dicen: Se puede permitir que una mujer gentil asista en el parto del hijo de una mujer judía cuando otras mujeres están de pie sobre ella observando sus acciones, pero no cuando están solas juntas. Y Rabí Meir dice: Incluso cuando otras mujeres están de pie sobre ella, no se puede permitir que una mujer gentil asista en el parto del hijo de una mujer judía, porque hay ocasiones en que la partera pone su mano sobre la sien del bebé y lo mata aplicando presión en esa zona, y el acto no es visto.
כִּי הָהִיא אִיתְּתָא דַּאֲמַרָה לַחֲבֶרְתַּהּ: מוֹלְדָא יְהוּדַיָּיתָא בַּת מוֹלְדָא יְהוּדַיָּיתָא! אֲמַרָה לַהּ: נְפִישִׁין בִּישָׁתָא דְּהַהִיא אִיתְּתָא, דְּקָא מַשְׁפֵּילְנָא מִינַּיְיהוּ דְּמָא כִּי אוּפְיָא דְּנַהֲרָא.
La Guemará relata una historia que confirma esta preocupación. Esto es como aquel incidente que involucró a cierta mujer gentil que le dijo a su compañera gentil: Tú eres la partera de mujeres judías, hija de una partera de mujeres judías. Esto fue dicho como un insulto. En respuesta, la otra gentil le dijo: Que muchos males recaigan sobre esa mujer, es decir, sobre ti, en número igual al de los bebés judíos que he matado, mientras les extraigo sangre como la espuma [ufeya] de un río. Esta partera gentil afirmó haber causado la muerte de muchos niños judíos.
וְרַבָּנַן אֲמַרוּ לָךְ: לָא הִיא, בְּמִילְּתָא בְּעָלְמָא הוּא דְּאוֹקֵימְתַּהּ.
La Guemará aclara la opinión de los Rabinos: Y los Rabinos, que no están preocupados en la misma medida que Rabí Meir, te dirían: No es así; fue meramente por medio de palabras que la partera gentil se estaba afirmando. En otras palabras, ella estaba jactándose para intimidar a su antagonista, mientras que en realidad no mató a ningún bebé.
בַּת יִשְׂרָאֵל לֹא תָּנִיק. תָּנוּ רַבָּנַן: בַּת יִשְׂרָאֵל לֹא תָּנִיק בְּנָהּ שֶׁל נׇכְרִית, מִפְּנֵי שֶׁמְּגַדֶּלֶת בֵּן לַעֲבוֹדָה זָרָה, וְנׇכְרִית לֹא תָּנִיק אֶת בְּנָהּ שֶׁל בַּת יִשְׂרָאֵל, מִפְּנֵי שֶׁחֲשׁוּדָה עַל שְׁפִיכוּת דָּמִים, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: נׇכְרִית מְנִיקָה אֶת בְּנָהּ שֶׁל בַּת יִשְׂרָאֵל בִּזְמַן שֶׁאֲחֵרוֹת עוֹמְדוֹת עַל גַּבָּהּ, אֲבָל לֹא בֵּינוֹ לְבֵינָהּ. וְרַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: אֲפִילּוּ אֲחֵרוֹת עוֹמְדוֹת עַל גַּבָּהּ נָמֵי לָא, דְּזִימְנִין דְּשָׁיְיפָא לֵיהּ סַמָּא לְדַד מֵאַבָּרַאי וְקָטְלָא לֵיהּ.
§ La mishná enseña que una mujer judía no puede amamantar al hijo de una mujer gentil. Los Sabios enseñaron: Una mujer judía no puede amamantar al hijo de una mujer gentil porque, al hacerlo, ella está efectivamente criando a un niño que practicará la idolatría. Y no se puede permitir que una mujer gentil amamante al hijo de una mujer judía porque se sospecha de ella derramamiento de sangre; esta es la declaración de Rabí Meir. Y los Rabinos dicen: Se puede permitir que una mujer gentil amamante al hijo de una mujer judía cuando otras mujeres están de pie sobre ella, pero no cuando la mujer gentil está sola junto con el niño. Y Rabí Meir dice: Incluso cuando otras mujeres están de pie sobre ella, no se puede permitir que una mujer gentil amamante al niño, porque hay ocasiones en que ella unta veneno destinado para él sobre su pecho cuando está afuera de la casa, y posteriormente lo mata con ello mientras lo amamanta.
וּצְרִיכָא, דְּאִי אַשְׁמְעִינַן מְיַלֶּדֶת, בְּהַהִיא קָאָמְרִי רַבָּנַן דִּשְׁרֵי, דְּלָא אֶפְשָׁר מִשּׁוּם דַּאֲחֵרוֹת רוֹאוֹת אוֹתָהּ, אֲבָל מְנִיקָה דְּאֶפְשָׁר דְּשָׁיְיפָא לֵיהּ סַם לְדַד מֵאַבָּרַאי וְקָטְלָא לֵיהּ — אֵימָא מוֹדֵי לֵיהּ לְרַבִּי מֵאִיר.
La Guemará comenta: Y es necesario que la disputa entre Rabí Meir y los Rabinos se exponga tanto con respecto al caso de una partera como al de una nodriza. La razón es que si el tanna nos hubiera enseñado solo la halajá de una partera, se podría suponer que es solo en ese caso donde los Rabinos dijeron que está permitido permitir que la gentil atienda el parto de un bebé judío, porque no es posible que ella lo mate, debido al hecho de que otras mujeres la ven. Pero con respecto a una nodriza, como es posible que ella pueda untar veneno sobre su pecho mientras todavía está fuera de la casa y luego matarlo con ello, se podría decir que los Rabinos conceden a Rabí Meir que no se debe permitir en ninguna circunstancia que una mujer gentil amamante al hijo de una mujer judía.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן מְנִיקָה, בְּהַהִיא קָאָמַר רַבִּי מֵאִיר דְּאָסוּר, מִשּׁוּם דְּשָׁיְיפָא לֵיהּ סַם לְדַד מֵאַבָּרַאי וְקָטְלָא לֵיהּ, אֲבָל מְיַלֶּדֶת, דְּלָא אֶפְשָׁר הֵיכָא דַּאֲחֵרוֹת עוֹמְדוֹת עַל גַּבָּהּ, אֵימָא מוֹדֵי לְהוּ לְרַבָּנַן — צְרִיכָא.
Y si el tanna nos hubiera enseñado solo la halakha de una nodriza, se podría suponer que es solo en ese caso que Rabí Meir dijo que está prohibido que una gentil amamante a un bebé judío, debido al hecho de que ella podría untar veneno sobre su pecho mientras está fuera de la casa y matarlo con ello. Pero con respecto a una partera, dado que no es posible que ella lo mate donde otras mujeres están de pie sobre ella, se podría decir que Rabí Meir concede a los Rabinos. La Guemará concluye: Por lo tanto, es necesario que esta disputa se enuncie con respecto a ambos casos.
וּרְמִינְהוּ: יְהוּדִית מְיַלֶּדֶת אֲרַמִּית בְּשָׂכָר, אֲבָל לֹא בְּחִנָּם! אָמַר רַב יוֹסֵף: בְּשָׂכָר שְׁרֵי מִשּׁוּם אֵיבָה.
§ Basado en la discusión anterior, todos están de acuerdo en que una mujer judía no puede asistir en el parto del hijo de una mujer gentil. Y la Guemará plantea una contradicción a partir de una baraita: Una mujer judía puede asistir en el parto del hijo de una mujer aramea a cambio de pago, pero no gratis. Rav Yosef dijo en respuesta: Está permitido a cambio de pago debido a la enemistad que se generaría si los judíos se negaran a asistir en el parto de bebés gentiles a pesar de que se les ofreciera dinero por hacerlo.
סָבַר רַב יוֹסֵף לְמֵימַר: אוֹלוֹדֵי נׇכְרִית בְּשַׁבְּתָא בְּשָׂכָר שְׁרֵי, מִשּׁוּם אֵיבָה. אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: יָכְלָה לְמֵימַר לַהּ — דִּידַן, דִּמְינַטְּרִי שַׁבְּתָא — מְחַלְּלִינַן עֲלַיְיהוּ; דִּידְכוּ, דְּלָא מְינַטְּרִי שַׁבְּתָא — לָא מְחַלְּלִינַן.
Rav Yosef pensó decir: Atender el parto del hijo de una mujer gentil en Shabat a cambio de pago está permitido debido a la enemistad. Abaye le dijo: La preocupación por la enemistad no se aplica aquí, porque ella puede decir a la gentil: En cuanto a nuestras mujeres, que guardan Shabat, profanamos el Shabat por ellas; en cuanto a vuestras mujeres, que no guardan Shabat, no profanamos el Shabat por ellas.
סָבַר רַב יוֹסֵף לְמֵימַר: אוֹנוֹקֵי בְּשָׂכָר שְׁרֵי מִשּׁוּם אֵיבָה. אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: יָכְלָה לְמֵימַר, אִי פְּנוּיָה הִיא — ״בָּעֵינָא לְאִינְּסוֹבֵי״, אִי אֵשֶׁת אִישׁ הִיא — ״לָא קָא מִזְדַּהַמְנָא בְּאַפֵּי גַּבְרַאי״.
Rav Yosef también pensó en decir: Amamantar al hijo de una mujer gentil a cambio de pago está permitido debido a la enemistad. Abaye le dijo: La preocupación por la enemistad no se aplica, porque ella puede decir, si no está casada: Deseo casarme. Y si es una mujer casada, puede decir: No deseo volverme repulsiva para mi marido. Dado que puede ofrecer una excusa razonable para negarse a amamantar al hijo de una gentil, la preocupación por la enemistad no se aplica.
סָבַר רַב יוֹסֵף לְמֵימַר, הָא דְּתַנְיָא: הַגּוֹיִם וְרוֹעֵי בְּהֵמָה דַּקָּה לֹא מַעֲלִין וְלֹא מוֹרִידִין — אַסּוֹקֵי בְּשָׂכָר שְׁרֵי, מִשּׁוּם אֵיבָה.
Rav Yosef pensó decir una idea similar con respecto a lo que se enseña en una baraita: Con respecto a gentiles y pastores de animales domésticos pequeños, no se los puede sacar de un pozo ni se los puede hacer bajar a un pozo. Rav Yosef sugirió que, aun así, está permitido sacarlos del pozo a cambio de pago, debido a la enemistad.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: יָכוֹל לוֹמַר לוֹ ״קָאֵי בְּרִי אַאִיגָּרָא״, אִי נָמֵי ״נְקִיטָא לִי זִימְנָא לְבֵי דַוָּאר״.
Abaye le dijo: Está prohibido sacar a un gentil de un pozo incluso a cambio de pago, porque uno puede decirle una excusa, como: Mi hijo está en el techo y debo ir a usar esta escalera para ayudarlo a bajar del techo. Alternativamente, puede decirle: Se me ha fijado una hora para comparecer ante el tribunal [bei davar] y debo atender este asunto. Dado que el judío puede proporcionar una excusa legítima para negarse a ayudar al gentil, no hay necesidad de sacarlo del pozo.
תָּנֵי רַבִּי אֲבָהוּ קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן: הַגּוֹיִם וְרוֹעֵי בְּהֵמָה דַּקָּה — לֹא מַעֲלִין
A propósito de la noción de sacar a alguien de un pozo o hacerlo bajar a él, la Guemará señala que Rabí Abbahu enseñó lo siguiente mientras estaba delante de Rabí Yoḥanan: Con respecto a gentiles y pastores de animales domesticados, no se los debe sacar de un pozo,

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