גְּמָ׳ וּרְמִינְהִי: לוֹקְחִין מֵהֶן בְּהֵמָה לְקׇרְבָּן, וְאֵין חוֹשְׁשִׁין לֹא מִשּׁוּם רוֹבֵעַ, וְלֹא מִשּׁוּם נִרְבָּע, וְלֹא מִשּׁוּם מוּקְצֶה, וְלֹא מִשּׁוּם נֶעֱבָד.
GEMARA: Con respecto a la suposición de que los gentiles son sospechosos de bestialidad, la Guemará plantea una contradicción a partir de una baraita (Tosefta 2:1): Se puede comprar un animal de gentiles para usarlo como ofrenda, y no hay preocupación de que pueda ser no apto debido a que sea un animal que copuló con una persona, o debido a que sea un animal que fue objeto de bestialidad, o debido a que haya sido apartado para la idolatría, o debido a que el animal mismo haya sido adorado.
בִּשְׁלָמָא מוּקְצֶה וְנֶעֱבָד, אִם אִיתָא דְּאַקְצְיֵיהּ וְאִם אִיתָא דְּפַלְחֵיהּ — לָא הֲוָה מְזַבֵּין לֵיהּ, אֶלָּא רוֹבֵעַ וְנִרְבָּע לֵחוּשׁ! אָמַר רַב תַּחְלִיפָא אָמַר רַב שֵׁילָא בַּר אֲבִינָא מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: גּוֹי חָס עַל בְּהֶמְתּוֹ שֶׁלֹּא תֵּעָקֵר.
La Guemará analiza esta resolución: Concedido, no hay preocupación de que el animal haya sido apartado para la idolatría o que haya sido él mismo adorado. La razón es que, si en efecto fue apartado, o si en efecto fue adorado, entonces el gentil no se lo habría vendido al judío en primer lugar. Pero con respecto a la posibilidad de que sea un animal que copuló con una persona o un animal que fue objeto de bestialidad, que se plantee una preocupación de acuerdo con la resolución de la mishná. La Guemará explica: Rav Taḥlifa dice que Rav Sheila bar Avina dice en nombre de Rav: Un gentil protege y así preserva a su propio animal para que no se vuelva estéril. Dado que un acto de bestialidad puede hacer que un animal se vuelva estéril, no hay preocupación de que el gentil haya incurrido en conducta inmoral con él. Por lo tanto, se puede usar un animal comprado a un gentil como ofrenda.
הָתִינַח נְקֵבוֹת, זְכָרִים מַאי אִיכָּא לְמֵימַר? אָמַר רַב כָּהֲנָא: הוֹאִיל וּמַכְחִישִׁין בַּבָּשָׂר.
La Guemará pregunta: Esto queda bien explicado con respecto a los animales hembras, ya que pueden volverse estériles, pero con respecto a los machos, qué hay para decir? Rav Kahana dice: Los gentiles también se abstienen de practicar bestialidad con su ganado macho, ya que eso deteriora la carne de los animales, es decir, los debilita físicamente.
אֶלָּא הָא דְּתַנְיָא: לוֹקְחִין בְּהֵמָה מֵרוֹעֶה שֶׁלָּהֶן, לֵיחוּשׁ דִּלְמָא רַבְעַהּ לָהּ! רוֹעֶה שֶׁלָּהֶן מִתְיָירֵא מִשּׁוּם הֶפְסֵד שָׂכָר.
Más bien, la Guemará plantea una contradicción de aquello que se enseña en una baraita: Se puede comprar un animal para usarlo como ofrenda de su pastor, es decir, un pastor gentil. La Guemará explica la aparente contradicción: A la luz del dictamen de la mishná, deberíamos temer que quizás él haya cometido bestialidad con el animal, ya que no le pertenece, y por lo tanto debería estar prohibido comprar un animal de pastores gentiles. La Guemará responde: Su pastor teme cometer bestialidad con los animales bajo su cuidado, debido a la pérdida de su salario que resultaría si esto se descubriera.
אֶלָּא הָא דְּתַנְיָא: אֵין מוֹסְרִין בְּהֵמָה לָרוֹעֶה שֶׁלָּהֶן, לֵימָא: רוֹעֶה שֶׁלָּהֶן מִתְיָירֵא מִשּׁוּם הֶפְסֵד שְׂכָרוֹ!
Más bien, la Guemará plantea una contradicción de aquello que se enseña en una baraita: No se puede entregar un animal a su pastor, es decir, a un pastor gentil. La Guemará explica la contradicción: ¿Por qué no se puede hacer eso? Digamos que su pastor teme debido a la pérdida de su salario, y en consecuencia debería estar permitido entregarle un animal.
אִינְהוּ דְּיָדְעִי בַּהֲדָדֵי, מִרַתְתִי. אֲנַן דְּלָא יָדְעִינַן בְּהוּ, לָא מִרַתְתִי. אָמַר רַבָּה: הַיְינוּ דְּאָמְרִי אִינָשֵׁי: מַכְתְּבָא גְּלָלָא בָּזַע, רַגָּלָא בְּחַבְרֵיהּ יָדַע.
La Guemará responde: Con respecto a ellos mismos, es decir, a otros gentiles, como son conscientes de las acciones de los demás, tienen miedo de que puedan ser atrapados y, por lo tanto, no cometerán bestialidad con un animal que pertenece a otro gentil. Pero con respecto a nosotros mismos, los judíos, como no somos conscientes de ellos y de su comportamiento, no nos tienen miedo. La Guemará señala que Rabba dijo: Esto concuerda con el dicho que la gente dice: Así como el estilete graba la escritura sobre mármol, un pecador conoce a su compañero pecador; es decir, un transgresor es muy consciente de otros que actúan de la misma manera.
אִי הָכִי, זְכָרִים מִנְּקֵבוֹת לָא נִיזְבּוֹן, דְּחָיְישִׁינַן דִּלְמָא מַרְבְּעָא לֵיהּ עִילָּוַהּ! כֵּיוָן דְּמִיגָּרֵי בַּהּ, מִרַתְתָא.
La Guemará plantea una dificultad: Si es así, y la razón por la que se puede comprar un animal para usarlo como ofrenda a un gentil es que participar en bestialidad tiene un impacto negativo en el animal, entonces no deberíamos comprar machos de mujeres gentiles, pues nosotros deberíamos temer que quizás ella haya cometido bestialidad con él. Esto no dañaría al animal ni lo volvería estéril y, por lo tanto, no hay ningún elemento disuasorio que impida que una mujer gentil haga eso. La Guemará responde: Dado que, si ella cometiera bestialidad, el animal la seguiría en público, ella teme que otros descubran su conducta.
אֶלָּא הָא דְּתָנֵי רַב יוֹסֵף: אַרְמַלְתָּא לָא תְּרַבֵּי כַּלְבָּא, וְלָא תַּשְׁרֵי בַּר בֵּי רַב בְּאוּשְׁפִּיזָא. בִּשְׁלָמָא בַּר בֵּי רַב צְנִיעַ לַהּ, אֶלָּא כַּלְבָּא, כֵּיוָן דְּמִיגָּרֵה בַּהּ — מִרַתְתָא!
La Guemará pregunta además: Pero considera lo que enseña Rav Yosef: una viuda no puede criar un perro debido a la sospecha de que pueda incurrir en bestialidad, y no puede permitir que un estudiante de Torah habite como huésped [be’ushpiza] en su casa. Concedido, tiene sentido que le esté prohibido tener a un estudiante de Torah alojado en su casa, pues él es considerado discreto a sus ojos, por lo que ella no se verá disuadida de pecar con él. Pero, con respecto a un perro, dado que la seguiría después de que ella se apareara con él, ella teme incurrir en bestialidad con él. Por lo tanto, debería estar permitido que criara un perro.
כֵּיוָן דְּכִי שָׁדְיָא לֵיהּ אוּמְצָא וּמִסְּרִיךְ אַבָּתְרַהּ, מֵימָר אָמְרִי אִינָשֵׁי: הַאי דְּמִסְּרִיךְ אַבָּתְרַהּ מִשּׁוּם אוּמְצָא דְּקָא מִסְּרִיךְ.
La Guemará responde: Dado que también la seguirá en un caso cuando ella le arroja un trozo de carne, la gente dirá: El hecho de que la esté siguiendo es debido a la carne que ella le arrojó, y no sospecharán de ella de bestialidad. En consecuencia, no se verá disuadida de transgredir.
נְקֵבוֹת אֵצֶל נְקֵבוֹת, מַאי טַעְמָא לָא מְיַיחֲדִינַן? אָמַר מָר עוּקְבָא בַּר חָמָא: מִפְּנֵי שֶׁהַגּוֹיִם מְצוּיִין אֵצֶל נְשֵׁי חַבְרֵיהֶן, וּפְעָמִים שֶׁאֵינוֹ מוֹצְאָהּ וּמוֹצֵא אֶת הַבְּהֵמָה וְרוֹבְעָהּ.
La Guemará pregunta: Con respecto a animales hembras con hembras, ¿cuál es la razón por la que no permitimos que estén recluidas unas con otras? Mar Ukva bar Ḥama dice: Es porque los gentiles frecuentan a las esposas de otros, y en ocasiones el gentil no la encuentra, encuentra al animal y comete bestialidad con él en su lugar.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא: אֲפִילּוּ מוֹצְאָהּ נָמֵי רוֹבְעָהּ, דְּאָמַר מָר: חֲבִיבָה עֲלֵיהֶן בְּהֶמְתָּן שֶׁל יִשְׂרָאֵל יוֹתֵר מִנְּשׁוֹתֵיהֶן, דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בְּשָׁעָה שֶׁבָּא נָחָשׁ עַל חַוָּה הֵטִיל בָּהּ זוּהֲמָא. אִי הָכִי, יִשְׂרָאֵל נָמֵי? יִשְׂרָאֵל שֶׁעָמְדוּ עַל הַר סִינַי — פָּסְקָה זוּהֲמָתָן, גּוֹיִם שֶׁלֹּא עָמְדוּ עַל הַר סִינַי — לֹא פָּסְקָה זוּהֲמָתָן.
Y si lo deseas, di en cambio: Incluso cuando él encuentra a la esposa, también comete bestialidad con el animal, como dijo el Maestro: El animal de un judío es más atractivo para los gentiles que sus propias esposas, como dice Rabí Yoḥanan: En el momento en que la serpiente vino sobre Eva, en el momento del pecado de comer del Árbol del Conocimiento, la infectó con contaminación moral, y esta contaminación permanece en todos los seres humanos. La Guemará pregunta: Si es así, un judío también debería ser sospechoso de cometer bestialidad. La Guemará responde: Con respecto al pueblo judío, que estuvo en el Monte Sinaí y recibió la Torah, su contaminación cesó, mientras que en el caso de los gentiles, que no estuvieron en el Monte Sinaí y no recibieron la Torah, su contaminación no cesó.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: עוֹפוֹת מַאי? תָּא שְׁמַע, דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל מִשּׁוּם רַבִּי חֲנִינָא: אֲנִי רָאִיתִי גּוֹי שֶׁלָּקַח אַוָּוז מִן הַשּׁוּק, רְבָעָהּ, חֲנָקָהּ, צְלָאָהּ, וַאֲכָלָהּ. וְאָמַר רַבִּי יִרְמְיָה מִדִּיפְתִּי: אֲנִי רָאִיתִי עַרְבִי אֶחָד שֶׁלָּקַח יָרֵךְ מִן הַשּׁוּק, וְחָקַק בָּהּ כְּדֵי רְבִיעָה, רְבָעָהּ, צְלָאָהּ, וַאֲכָלָהּ.
§ La Guemará indaga con respecto a la halakha en el caso de un ave. Se planteó un dilema ante los Sabios: Con respecto a las aves, cuál es la halakha? ¿Se sospecha que los gentiles practican bestialidad con aves? La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de que se sospecha que lo hacen, pues Rav Yehuda dice que Shmuel dice en nombre de Rabbi Ḥanina: Yo una vez vi a un gentil que compró un ganso en el mercado, practicó bestialidad con él, lo estranguló, lo asó y luego se lo comió. Y de manera similar, Rabbi Yirmeya de Difti dice: Vi a cierto árabe que compró un muslo de carne en el mercado y talló en él un espacio del tamaño necesario para permitir penetración. Posteriormente, lo penetró, lo asó y se lo comió. Estos incidentes demuestran que se sospecha que los gentiles tienen una conducta inmoral con aves.