אֲרִיסוּתָא לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר לֵית לֵיהּ, אֶלָּא גּוֹי מַאי טַעְמָא מוּתָּר? דְּאָמְרִינַן לֵיהּ וְצָיֵית. כּוּתִי נָמֵי אָמְרִינַן לֵיהּ וְצָיֵית! כּוּתִי לָא צָיֵית, דְּאָמַר: אֲנָא גְּמִירְנָא טְפֵי מִינָּךְ.
La Guemará responde: Rabí Shimon ben Elazar no acepta el principio de que un aparcero trabaja por su arrendamiento, y no como empleado del judío. La Guemará pregunta: Pero si es así, con respecto a un gentil, ¿cuál es la razón por la que está permitido alquilarle? La Guemará responde que le decimos que no puede realizar trabajo en ciertos días, y él obedece. La Guemará pregunta: Si eso es así, entonces en el caso de un samaritano también, podemos decirle que no puede realizar trabajo en ciertos días, y él también obedecerá. La Guemará responde: Un samaritano no obedecerá, pues dice: Soy más erudito que tú, y sé que está permitido trabajar en esos días.
אִי הָכִי, מַאי אִירְיָא מִפְּנֵי שֶׁנִּקְרֵאת עַל שְׁמוֹ? תִּיפּוֹק לֵיהּ מִשּׁוּם ״לִפְנֵי עִוֵּר לֹא תִתֵּן מִכְשֹׁל״! חֲדָא וְעוֹד קָאָמַר: חֲדָא — מִשּׁוּם ״לִפְנֵי עִוֵּר״, וְעוֹד — מִפְּנֵי שֶׁנִּקְרֵאת עַל שְׁמוֹ.
La Guemará pregunta: Si es así, ¿por qué Rabí Shimon ben Elazar afirma específicamente que la razón de la prohibición es porque el campo es llamado por el nombre del propietario? Que derive esta halakhadebido al hecho de que el samaritano, al igual que un judío, está obligado a abstenerse de trabajar durante los días intermedios de la Fiesta, y puesto que trabajará en esos días, alquilarle un campo está incluido en la prohibición: "No pondrás tropiezo delante del ciego" (Levítico 19:14). La Guemará responde: Rabí Shimon ben Elazar expone una razón y añade otra: Una razón es la de la prohibición: "No pondrás tropiezo delante del ciego" y, además, está prohibido porque el campo es llamado por el nombre del propietario.
הָנְהוּ מוֹרִיקָאֵי דְּגוֹי נָקֵיט בְּשַׁבְּתָא, וְיִשְׂרָאֵל בְּחַד בְּשַׁבְּתָא, אֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא — שְׁרָא לְהוּ.
§ La Guemará relata que había ciertos cultivadores de azafrán que poseían conjuntamente un campo en un arreglo según el cual un gentil tomaba posesión del campo y trabajaba en él en Shabat, y un judío tomaba posesión de él el domingo. Fueron ante Rava, para averiguar si podían dividir sus ganancias por igual, y Rava les permitió hacerlo.
אֵיתִיבֵיהּ רָבִינָא לְרָבָא: יִשְׂרָאֵל וְגוֹי שֶׁקִּיבְּלוּ שָׂדֶה בְּשׁוּתָּפוּת, לֹא יֹאמַר יִשְׂרָאֵל לְגוֹי: ״טוֹל חֶלְקְךָ בַּשַּׁבָּת וַאֲנִי בַּחוֹל״, וְאִם הִתְנוּ מִתְּחִלָּה — מוּתָּר,
Ravina planteó una objeción a la decisión de Rava a partir de una baraita: En el caso de un judío y un gentil que recibieron el arrendamiento de un campo en sociedad, con el entendimiento de que trabajarían el campo y recibirían parte de su producción a cambio, el judío no puede decirle al gentil: Toma tu parte de la ganancia por tu trabajo en Shabat, y yo tomaré mi parte por mi trabajo en uno de los días del resto de la semana. La razón por la que no se puede hacer esto es que resulta que, cuando el gentil trabajó en Shabat, estaba laborando en parte en nombre de su socio judío. Pero si inicialmente estipularon, cuando entraron en su sociedad, que el gentil recibiría una parte de la ganancia a cambio de su trabajo en Shabat, y el judío recibiría una parte por el trabajo que realiza durante uno de los días de la semana, está permitido.
וְאִם בָּאוּ לְחֶשְׁבּוֹן — אָסוּר. אִיכְּסִיף, לְסוֹף אִיגַּלַּאי מִלְּתָא דְּהִתְנוּ מֵעִיקָּרָא הֲווֹ.
Y si no hicieron esta estipulación y luego vinieron a calcular el número de días laborables por los cuales el judío debía recibir la ganancia, correspondiente al número de Shabbatot en los que el gentil trabajó, está prohibido, ya que esto significaría que, cuando el gentil trabajó en Shabbat, estaba trabajando en nombre del judío. Rava se sintió avergonzado de haber dictaminado incorrectamente. Finalmente, se reveló que los cultivadores de azafrán habían estipulado desde el principio que este era el arreglo, y por lo tanto, incluso según la baraita, Rava había dictaminado correctamente.
רַב גְּבִיהָה מִבֵּי כְתִיל אָמַר: הָנְהוּ שְׁתִילֵי דְּעׇרְלָה, הֲוָה גּוֹי אָכֵיל שְׁנֵי דְּעׇרְלָה, וְיִשְׂרָאֵל שְׁנֵי דְּהֶתֵּירָא. אֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא, שְׁרָא לְהוּ.
Rav Geviha de Bei Ketil dijo que el incidente fue en realidad el siguiente: El judío y el gentil formaron una sociedad con respecto a aquellos retoños de orla, para cuidarlos y venderlos. El gentil trabajaría y obtendría ganancias de ellos durante los años de orla, los primeros tres años después de plantar el árbol, cuando a un judío le está prohibido comer su fruto, y el judío trabajaría y obtendría ganancias de ellos durante los años en que el fruto está permitido. Vinieron ante Rava, quien les permitió hacerlo.
וְהָא אוֹתְבֵיהּ רָבִינָא לְרָבָא! לְסַיּוֹעֵי סַיְּיעֵיהּ. וְהָא אִכְּסִיף! לֹא הָיוּ דְבָרִים מֵעוֹלָם.
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Ravina no objetó a la decisión emitida por Rava? La Guemará responde: No, la intención de Ravina era brindar apoyo a la decisión de Rava. La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Rava no se sintió avergonzado por la declaración de Ravina? La Guemará responde: Eso nunca ocurrió.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: סְתָמָא מַאי? תָּא שְׁמַע: אִם הִתְנוּ מִתְּחִילָּה — מוּתָּר, הָא סְתָמָא — אָסוּר.
Se planteó un dilema ante los Sabios: Si los socios no especificaron que el gentil trabajaría en Shabat y el judío durante la semana, pero tampoco calcularon sus ganancias de modo que dividieran las ganancias por igual, ¿cuál es la halajá? La Guemará intenta aportar una respuesta a partir de la baraita: Ven y escucha: Si inicialmente estipularon que el gentil recibiría una parte de la ganancia a cambio de su trabajo en Shabat, mientras que el judío recibiría una parte por el trabajo en uno de los otros días de la semana, está permitido. Esto indica que, sin especificación, está prohibido.
אֵימָא סֵיפָא: אִם בָּאוּ לְחֶשְׁבּוֹן — אָסוּר, הָא סְתָמָא — מוּתָּר! אֶלָּא, מֵהָא לֵיכָּא לְמִשְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará rechaza esta prueba: Di la última cláusula: Si ellos vinieron a calcular sus ganancias, está prohibido; esto indica que, sin especificación, hacerlo está permitido. La Guemará concluye: Más bien, no se puede aprender nada de esto de esta baraita, ya que las inferencias se contradicen entre sí.
הֲדַרַן עֲלָךְ לִפְנֵי אֵידֵיהֶן.
Que podamos volver a ti, capítulo «Antes de sus festividades»
מַתְנִי׳ אֵין מַעֲמִידִין בְּהֵמָה בְּפוּנְדְּקָאוֹת שֶׁל גּוֹיִם, מִפְּנֵי שֶׁחֲשׁוּדִין עַל הָרְבִיעָה, וְלֹא תִּתְיַיחֵד אִשָּׁה עִמָּהֶן, מִפְּנֵי שֶׁחֲשׁוּדִין עַל הָעֲרָיוֹת, וְלֹא יִתְיַיחֵד אָדָם עִמָּהֶן, מִפְּנֵי שֶׁחֲשׁוּדִין עַל שְׁפִיכוּת דָּמִים.
MISHNÁ:No se puede mantener un animal en las posadas [befundekaot] de gentiles, porque se sospecha de ellos de bestialidad. Dado que incluso a los gentiles se les prohíbe participar en la bestialidad, un judío que coloca allí a su animal es culpable de violar la prohibición: “No pondrás tropiezo delante del ciego” (Levítico 19:14). Y una mujer no puede recluirse con gentiles porque se sospecha de ellos de mantener relaciones sexuales prohibidas. Y cualquier persona no puede recluirse con gentiles porque se sospecha de ellos de derramamiento de sangre.