וְרַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: אַף בְּמָקוֹם שֶׁאָסְרוּ לְיַיחֵד, מוּתָּר לִמְכּוֹר. מַאי טַעְמָא? גּוֹי חָס עַל בְּהֶמְתּוֹ שֶׁלֹּא תֵּעָקֵר. וְאַף רַב הֲדַר בֵּיהּ, דְּאָמַר רַב תַּחְלִיפָא אָמַר רַב שֵׁילָא בַּר אֲבִימִי מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: גּוֹי חָס עַל בְּהֶמְתּוֹ שֶׁלֹּא תֵּעָקֵר.
Y Rabí Elazar dice: Incluso en un lugar donde prohibieron dejar a un animal en reclusión con un gentil, está permitido vender ese animal a un gentil. ¿Cuál es la razón? Una vez que el animal es vendido al gentil, no hay preocupación de que él practique bestialidad. Esto se debe a que un gentil protege a su propio animal de la bestialidad, ya que no quiere que se vuelva estéril por medio de esta práctica. En cambio, está prohibido dejar el animal de uno en reclusión con un gentil, pues él no tendría tal escrúpulo con respecto a un animal que pertenece a otros. La Guemará señala: Y hasta Rav se retractó de su opinión; pues Rav Taḥlifa dice que Rav Sheila bar Avimi dice en nombre de Rav: Un gentil protege a su animal, ya que no quiere que se vuelva estéril.
וּבְכׇל מָקוֹם אֵין מוֹכְרִין בְּהֵמָה גַּסָּה כּוּ׳. מַאי טַעְמָא? נְהִי דְּלִרְבִיעָה לָא חָיְישִׁינַן, מֶעְבַּיד בַּיהּ מְלָאכָה חָיְישִׁינַן.
§ La mishná enseña: Pero en todo lugar no se puede vender a los gentiles ganado mayor, terneros o potrillos, ya sea que estos animales estén sanos o dañados. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón? La Guemará explica: Concedido, no nos preocupa que el gentil incurra en bestialidad con el animal, pero nos preocupa que lo ponga al animal a trabajar en Shabat.
וְנֶיעְבֵּיד, כֵּיוָן דְּזַבְנַהּ קַנְיַיהּ! גְּזֵירָה מִשּׁוּם שְׁאֵלָה וּמִשּׁוּם שְׂכִירוּת.
La Guemará expresa perplejidad: Y que el gentil la ponga a trabajar. ¿Por qué habría que preocuparse por esta posibilidad? Puesto que él la compró, la adquiere y puede ponerla a trabajar en Shabat, ya que ya no pertenece al judío. La Guemará responde: Venderla está prohibido por decreto rabínico debido a la preocupación por préstamo y debido a la preocupación por arrendamiento del animal al gentil, ya que en esos casos el animal estaría realizando trabajo en Shabat cuando es propiedad de un judío.
שַׁאֲלַהּ קַנְיַיהּ, וְאַגְרַהּ קַנְיַיהּ!
La Guemará plantea una dificultad adicional: Pero durante ese período, el acto de prestar el animal hace que el gentil lo adquiera temporalmente, y del mismo modo, al alquilar el animal, él lo adquiere temporalmente. ¿Por qué, entonces, es un problema si el gentil pone al animal a trabajar en Shabat?
אֶלָּא אָמַר רָמֵי בְּרֵיהּ דְּרַב יֵיבָא: גְּזֵירָה מִשּׁוּם נִסְיוֹנֵי, דְּזִמְנִין דְּזַבְּנַהּ לַהּ נִיהֲלֵיהּ סָמוּךְ לִשְׁקִיעַת הַחַמָּה דְּמַעֲלֵי שַׁבְּתָא, וַאֲמַר לֵיהּ: ״תָּא נַסְּיַיהּ נִיהֲלֵיהּ״, וְשָׁמְעָה לֵיהּ לְקָלֵיהּ וְאָזְלָא מֵחֲמָתֵיהּ, וְנִיחָא לֵיהּ דְּתֵיזִיל, וְהָוֵה לֵיהּ מְחַמֵּר אַחֵר בְּהֶמְתּוֹ בְּשַׁבָּת, וְהַמְחַמֵּר אַחֵר בְּהֶמְתּוֹ בְּשַׁבָּת חַיָּיב חַטָּאת.
Más bien, Rami, hijo de Rav Yeiva, dijo: Vender está prohibido por decreto rabínico debido a la preocupación con respecto a probar. Pues a veces, uno vende un animal a un gentil cuando está cerca de la puesta del sol en la víspera de Shabat, y le dice: Ve y prueba el animal, y este oye la voz de su dueño judío y camina por su mandato. Y es beneficioso para el vendedor judío que el animal camine, pues quiere demostrar al gentil que es apto para el trabajo. Y de esta manera, él es considerado como quien conduce su animal cargado en Shabat. Y quien conduce su animal cargado en Shabat es responsable de traer una ofrenda por el pecado.
מַתְקֵיף לַהּ רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי: וּשְׂכִירוּת מִי קָנְיָא? וְהָתְנַן: אַף בְּמָקוֹם שֶׁאָמְרוּ לְהַשְׂכִּיר — לֹא לְבֵית דִּירָה אָמְרוּ, מִפְּנֵי שֶׁמַּכְנִיס לְתוֹכוֹ עֲבוֹדָה זָרָה. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ שְׂכִירוּת קָנְיָא, הַאי כִּי קָא מְעַיֵּיל — לְבֵיתֵיהּ קָא מְעַיֵּיל!
Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, objeta a la suposición de la Guemará de que el arrendamiento confiere propiedad. Y al arrendar un objeto, ¿acaso uno realmente lo adquiere? ¿Pero no aprendimos en la mishná (21a): Incluso en un lugar con respecto al cual los Sabios dijeron que está permitido a un judío alquilar una casa a un gentil, no dijeron que se pueda alquilar para usarla como residencia, porque los gentiles introducirán en ella objetos de idolatría? La objeción es la siguiente: Y si se te ocurre decir que mediante el arrendamiento uno adquiere un objeto o propiedad, entonces cuando este gentil introduce los ídolos en la casa, los introduce en su propia casa. ¿Por qué, entonces, está prohibido que un judío alquile una residencia a un gentil?
שָׁאנֵי עֲבוֹדָה זָרָה דַּחֲמִירָא, דִּכְתִיב: ״וְלֹא תָבִיא תוֹעֵבָה אֶל בֵּיתֶךָ״.
La Guemará responde: La idolatría es diferente, pues es una prohibición particularmente grave, y por lo tanto incluso un objeto que no pertenece por completo a un judío es tratado con gran severidad. Como está escrito: “Y no traerás una abominación a tu casa” (Deuteronomio 7:26), y esta casa todavía conserva el nombre de su propietario judío.
מַתְקֵיף לַהּ רַב יִצְחָק בְּרֵיהּ דְּרַב מְשַׁרְשְׁיָא: וּשְׂכִירוּת מִי קָנְיָא? וְהָא תְּנַן: יִשְׂרָאֵל שֶׁשָּׂכַר פָּרָה מִכֹּהֵן — יַאֲכִילֶנָּה כַּרְשִׁינֵּי תְרוּמָה, וְכֹהֵן שֶׁשָּׂכַר פָּרָה מִיִּשְׂרָאֵל, אַף עַל פִּי שֶׁמְּזוֹנוֹתֶיהָ עָלָיו — לָא יַאֲכִילֶנָּה כַּרְשִׁינֵּי תְרוּמָה.
Rav Yitzḥak, hijo de Rav Mesharshiyya, también objeta la suposición de la Guemará de que el arrendamiento confiere propiedad. Y, al arrendar un objeto, ¿acaso uno realmente lo adquiere? ¿Pero no aprendimos en una mishná (Terumot 11:9): Un israelita que alquiló una vaca de un sacerdote puede alimentarla con veza de terumá, ya que el animal pertenece a un sacerdote; y, a la inversa, un sacerdote que alquiló una vaca de un israelita, aunque la responsabilidad de alimentarla recae sobre él, no puede alimentarla con veza de terumá, ya que no le pertenece.
וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ שְׂכִירוּת קָנְיָא, אַמַּאי לָא יַאֲכִילֶנָּה? פָּרָה דִּידֵיהּ הִיא! אֶלָּא שְׁמַע מִינַּהּ שְׂכִירוּת לָא קָנְיָא. וְהַשְׁתָּא דְּאָמְרַתְּ שְׂכִירוּת לָא קָנְיָא, גְּזֵירָה מִשּׁוּם שְׂכִירוּת, וּגְזֵירָה מִשּׁוּם שְׁאֵלָה, וּגְזֵירָה מִשּׁוּם נִסְיוֹנֵי.
Y si se te ocurre decir que por medio de arrendamiento uno adquiere el objeto, ¿por qué no puede el sacerdote alimentarla con veza de terumá? Después de todo, es actualmente su propia vaca. Más bien, aprende de aquí que uno no adquiere un objeto por medio de arrendamiento. La Guemará comenta: Y ahora que tú has dicho que uno no adquiere un objeto por medio de arrendamiento, y por lo tanto un animal que fue arrendado a un gentil todavía pertenece al judío, la propuesta original puede aceptarse: La razón por la que no se puede vender ganado mayor a gentiles es un decreto debido a la preocupación por el arrendamiento, y un decreto debido a la preocupación por el préstamo del animal al gentil, y también un decreto debido a la preocupación por la prueba.
רַב אַדָּא שְׁרָא לְזַבּוֹנֵי חֲמָרָא אַיְּדָא דְּסַפְסִירָא, אִי מִשּׁוּם נִסְיוֹנֵי — הָא לָא יָדְעָה לְקָלֵיהּ דְּאָזְלָא מֵחֲמָתֵיהּ, וְאִי מִשּׁוּם שְׁאֵלָה וּשְׂכִירוּת — כֵּיוָן דְּלָא דִּידֵיהּ הִיא לָא מוֹשֵׁיל וְלָא מוֹגַר, וְעוֹד — מִשּׁוּם דְּלָא נִיגַלֵּי בֵּיהּ מוּמָא.
§ La Guemará relata: Rav Adda permitió a los dueños de un burro vender su burro a gentiles por medio de un intermediario judío [desafseira]. Razonó de la siguiente manera: Si la preocupación es debido a la prueba, en este caso el animal no reconoce la voz del intermediario, por lo que no caminaría por causa de él. Y si la preocupación es debido al préstamo y alquiler, dado que el burro no es suyo, ese intermediario ni lo prestaría ni lo alquilaría. Además, el intermediario no alquilaría ni prestaría el animal porque quiere venderlo y no quiere que se revele en él ningún defecto.
רַב הוּנָא זַבֵּין הָהִיא פָּרָה לְגוֹי. אֲמַר לֵיהּ רַב חִסְדָּא: מַאי טַעְמָא עֲבַד מָר הָכִי? אֲמַר לֵיהּ: אֵימוֹר לִשְׁחִיטָה זַבְנַהּ.
La Guemará relata: Rav Huna vendió cierta vaca a un gentil. Rav Ḥisda le dijo: ¿Cuál es la razón por la que el Maestro actuó de esa manera? Rav Huna le dijo: Puedo decir que él la compró para sacrificarla, y no para usarla para el trabajo.