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הַבְּעָלִים נוֹתְנִין עֶשְׂרִים וָשֵׁשׁ, ״בְּעֶשְׂרִים וּשְׁתַּיִם״ — הַבְּעָלִים נוֹתְנִין עֶשְׂרִים וָשֶׁבַע,
el propietario da veintiséissela y toma el campo. Paga los veinte que ofreció inicialmente; más cinco sela, que son una quinta parte de la suma futura total, es decir, una cuarta parte de su oferta inicial. Además, añade un sela, la diferencia entre su oferta inicial y la de la otra persona, para que el tesoro del Templo no reciba menos que la oferta de veintiún sela propuesta por la otra persona. Si el propietario dice que pagará veinte sela y otra persona dijo: El campo será mío por un pago de veintidóssela, el propietario da veintisietesela y toma el campo.
״בְּעֶשְׂרִים וְשָׁלֹשׁ״ — הַבְּעָלִים נוֹתְנִין עֶשְׂרִים וּשְׁמוֹנֶה, ״בְּעֶשְׂרִים וְאַרְבַּע״ — הַבְּעָלִים נוֹתְנִין עֶשְׂרִים וָתֵשַׁע, ״בְּעֶשְׂרִים וְחָמֵשׁ״ — הַבְּעָלִים נוֹתְנִין שְׁלֹשִׁים, שֶׁאֵין מוֹסִיפִין חוֹמֶשׁ עַל עִלּוּיוֹ שֶׁל זֶה.
Si el propietario dice que pagará veinte sela y otro dijo: El campo será mío por un pago de veintitréssela, el propietario da veintiochosela y toma el campo. Si el propietario dice que pagará veinte sela y otro dijo: El campo será mío por un pago de veinticuatrosela, el propietario da veintinuevesela y toma el campo. Si el propietario dice que pagará veinte sela y otro dijo: El campo será mío por un pago de veinticincosela, el propietario da treintasela, ya que el propietario añade una quinta parte solo a la cantidad que ofreció, y no añade una quinta parte al aumento de aquella otra persona.
אָמַר אֶחָד: ״הֲרֵי שֶׁלִּי בְּעֶשְׂרִים וָשֵׁשׁ״, אִם רָצוּ הַבְּעָלִים לִיתֵּן שְׁלֹשִׁים וְאֶחָד וְדִינָר — הַבְּעָלִים קוֹדְמִין, וְאִם לָאו — אוֹמֵר לוֹ: ״הִגַּעְתִּיךָ״.
Si el propietario dijo que pagará veinte sela y otra persona dijo: El campo pasa a ser mío por un pago de veintiséissela, si el propietario quiso pagar treinta y unosela y un dinar, el propietario tiene precedencia; y si no, el tesorero dice a la otra persona: El campo ha pasado a tu posesión sobre la base de tu oferta, pues esto es más de lo que el tesoro del Templo puede obligar al propietario a pagar.
גְּמָ׳ אָמַר רַב חִסְדָּא: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁבֶּן אַרְבָּעִים עוֹמֵד בִּמְקוֹמוֹ.
GUEMARÁ: La mishná enseña que si uno dijo: El campo es mío por diez sela, y otro dijo por veinte, y otro dijo treinta, y otro dijo cuarenta, y otro más dijo cincuenta; y luego el que ofreció cincuenta se retractó de su oferta, el tesorero cobra de sus bienes hasta diez sela, y es redimido por el que ofreció cuarenta. De esta manera, el tesoro del Templo no pierde. Rav Ḥisda dice: La mishná enseñó que el tesorero cobra diez sela del que inicialmente ofreció cincuenta selasolo cuando el que ofreció cuarenta ocupa su lugar y tiene la intención de comprar el campo, ya que el tesoro del Templo habría perdido solo diez sela.
אֲבָל אֵין בֶּן אַרְבָּעִים עוֹמֵד בִּמְקוֹמוֹ, מְשַׁלְּשִׁין בֵּינֵיהֶן.
Pero, si el que ofreció cuarenta no mantiene su posición, es decir, si él también se retractó de su oferta, entonces la cantidad adicional que habían ofrecido se divide entre el que inicialmente ofreció cincuenta y el que ofreció cuarenta, de la siguiente manera: El que ofreció cincuenta paga los diez completos de la diferencia entre cincuenta y cuarenta, pero también debe pagar la mitad de los diez adicionales que constituyen la diferencia entre la oferta de cuarenta y la oferta previa de treinta. La razón es que el que ofreció cincuenta aceptó esos diez adicionales que elevaron el precio de treinta a cuarenta. En suma, el que ofreció cincuenta paga quince, y el que dijo cuarenta paga cinco.
תְּנַן: חָזַר בּוֹ שֶׁל אַרְבָּעִים — מְמַשְׁכְּנִין עַד עֶשֶׂר. אַמַּאי? לִיתֵּן בַּר חַמְשִׁין בַּהֲדֵיהּ! דְּלֵיכָּא בֶּן חֲמִשִּׁים.
La Guemará plantea una objeción a la afirmación de Rav Ḥisda a partir de aquello que aprendimos en la mishná: Si quien ofreció cuarenta se retractó de su oferta, el tesorero recupera de su propiedad hasta diez sela. La Guemará explica la objeción: Según Rav Ḥisda, hay una dificultad: ¿Por qué dicta la mishná que de su propiedad se recuperen diez sela? Que el que ofreció cincuenta dé junto con él, y por lo tanto el que ofreció cuarenta debería dar solo cinco. La Guemará responde: La mishná se refiere a un caso en el que no hay nadie que haya ofrecido cincuenta sela.
חָזַר בּוֹ בֶּן שְׁלֹשִׁים — מְמַשְׁכְּנִין מִנְּכָסָיו עַד עֶשֶׂר, אַמַּאי? וְלִיתֵּן דְּבֶן אַרְבָּעִים בַּהֲדֵיהּ! דְּלֵיכָּא בֶּן אַרְבָּעִים. חָזַר בּוֹ בֶּן עֶשְׂרִים — מְמַשְׁכְּנִין מִנְּכָסָיו עַד עֶשֶׂר, אַמַּאי? לִיתֵּן דְּבֶן שְׁלֹשִׁים בַּהֲדֵיהּ! דְּלֵיכָּא בֶּן שְׁלֹשִׁים.
La Guemará objeta además: La mishná también enseña que si quien ofreció treinta se retractó de su oferta, el tesorero cobra de sus bienes hasta diez sela. Pero según Rav Ḥisda, ¿por qué se cobra solo de sus bienes? Que el que ofreció cuarenta aporte junto con él. La Guemará responde nuevamente: La mishná se refiere a un caso en el que no hay nadie que haya ofrecido cuarenta sela. La Guemará insiste: La mishná afirma que si quien ofreció veinte se retractó de su oferta, el tesorero cobra de sus bienes hasta diez sela. Según Rav Ḥisda, ¿por qué se cobra solo de sus bienes? Que el que ofreció treinta aporte junto con él. Una vez más, la Guemará responde: La mishná se refiere a un caso en el que no hay nadie que haya ofrecido treinta sela.
אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: חָזַר בּוֹ שֶׁל עֶשֶׂר, מוֹכְרִין אוֹתָהּ בְּשׇׁוְיָהּ וְנִפְרָעִין מִשֶּׁל עֶשֶׂר אֶת הַמּוֹתָר, לִיתֵּב דְּבֶן עֶשְׂרִים בַּהֲדֵיהּ! וְכִי תֵּימָא הָכָא נָמֵי דְּלֵיכָּא בֶּן עֶשְׂרִים, אִי הָכִי, ״נִפְרָעִין מִשֶּׁל עֲשָׂרָה״ — ״נִפְרָעִין מִמֶּנּוּ״ מִיבְּעֵי לֵיהּ!
La Guemará pregunta: Si es así, entonces di la cláusula final de la mishná: Si el que ofreció diez se retractó de su oferta, el tesorero vende el campo por su valor y cobra el resto de la propiedad del que ofreció diez, para completar la suma de diez sela. ¿Por qué se cobra el pago solo del que ofreció diez? Que el que ofreció veinte contribuya junto con él. Y si dijeras que aquí tampoco hay nadie que haya ofrecido veinte sela, entonces si es así, ¿por qué la mishná dice: Y cobra de quien ofreció diez? La mishná debería haber dicho simplemente: Y cobra de él, ya que no hay nadie más que haya presentado una oferta.
אֶלָּא אָמַר רַב חִסְדָּא: לָא קַשְׁיָא, כָּאן בְּבַת אַחַת, כָּאן בְּזֶה אַחַר זֶה. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: חָזְרוּ כּוּלָּן כְּאֶחָד — מְשַׁלְּשִׁין בֵּינֵיהֶם. וְהָא אֲנַן תְּנַן: מְמַשְׁכְּנִין מִנְּכָסָיו עַד עֶשֶׂר! אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ כִּדְרַב חִסְדָּא, שְׁמַע מִינַּהּ.
Más bien, Rav Ḥisda dijo: Esto no es difícil. Aquí, cuando la pérdida potencial sufrida por el tesoro del Templo se divide, ellos se retractaron de sus ofertas simultáneamente; mientras que allí, en la mishná, donde solo un individuo debe cubrir la pérdida, dos individuos se retractaron uno después del otro. La Guemará señala que esto también se enseña en una baraita: Si todos ellos se retractaron a la vez, dividen entre ellos la pérdida potencial sufrida por el tesoro del Templo . Ahora bien, ¿no aprendimos en la mishná: El tesorero recupera de su propiedad hasta diez sela, sin ninguna mención de división? Más bien, ¿no se debe concluir de la baraita que la halakha está de acuerdo con la declaración de Rav Ḥisda, quien sostiene que cuando dos individuos se retractan de sus ofertas simultáneamente, dividen la pérdida entre ellos? La Guemará comenta: En efecto, concluye de ello que este es el caso.
אִיכָּא דְּרָמֵי לְהוּ מִירְמָא: תְּנַן: חָזַר בּוֹ שֶׁל עֶשֶׂר, מוֹכְרִין אוֹתָהּ בְּשׇׁוְיָהּ וְנִפְרָעִין מִשֶּׁל עֶשֶׂר אֶת הַמּוֹתָר, וְהָתַנְיָא: מְשַׁלְּשִׁין בֵּינֵיהֶם! אָמַר רַב חִסְדָּא: לָא קַשְׁיָא, כָּאן — בְּבַת אַחַת, כָּאן — בְּזֶה אַחַר זֶה.
La Guemará señala que hay quienes plantean esta baraita como una contradicción: Aprendimos en la mishná que si aquel que ofreció diez se retractó de su oferta, el tesorero vende el campo por su valor y cobra el resto de los bienes de aquel que ofreció diez. Pero ¿acaso no se enseña en una baraita que ellos dividen la pérdida potencial para el tesoro del Templo entre ambos? Rav Ḥisda dijo: Esto no es difícil. Aquí, en la baraita, se retractaron de sus ofertas simultáneamente, mientras que allí, en la mishná, dos individuos se retractaron uno después del otro.
הַבְּעָלִים אוֹמְרִים בְּעֶשְׂרִים וְכׇל אָדָם בְּעֶשְׂרִים וְכוּ׳. לְמֵימְרָא דְּחוֹמֶשׁ עֲדִיף? וּרְמִינְהוּ: בַּעַל הַבַּיִת אוֹמֵר בְּסֶלַע, וְאֶחָד אוֹמֵר בְּסֶלַע וְאִיסָּר — שֶׁל סֶלַע וְאִיסָּר קוֹדֵם, מִפְּנֵי שֶׁמּוֹסִיף עַל הַקֶּרֶן!
§ La mishná enseña: Si el propietario dice que pagará veintesela y cualquier otra persona dice que pagará veintesela, la oferta del propietario tiene prioridad porque añade un quinto. La Guemará pregunta: ¿Quiere esto decir que una oferta del propietario, que necesariamente incluye un quinto adicional, es preferible a una oferta más alta del principal presentada por otra persona? Y la Guemará plantea una contradicción de una mishná (Ma’aser Sheni 4:3): Si alguien no puede transportar su producto del segundo diezmo a Jerusalén para consumirlo allí, el producto se redime y el dinero del rescate se gasta en comida en Jerusalén. Si el propietario del segundo diezmo dice que lo redimirá por un sela y un otro dice que lo redimirá por un sela y un issar, la oferta de un sela y un issar tiene prioridad, porque él añade al principal.
הָכָא דְּחוּמְשָׁא רַוְוחָא דְּהֶקְדֵּשׁ הוּא — חוֹמֶשׁ עֲדִיף, הָתָם דְּחוּמְשָׁא רַוְוחָא דְּבַעַל הַבַּיִת — קַרְנָא תִּיפְרוֹק שַׁפִּיר, חוּמְשָׁא לָא אִיכְפַּת לַן.
La Guemará responde: Aquí, donde el quinto adicional es una ganancia del tesoro del Templo, un cálculo que incluye el quinto es preferible. En cambio, allí, donde el quinto adicional pertenece al propietario, es decir, el tesoro del Templo no gana nada de ello, ya que el dinero del rescate de los productos del segundo diezmo pertenece al propietario y debe llevarse a Jerusalén para que él lo gaste allí, que el principal sea rescatado por una suma adecuada, y no nos importa el quinto adicional.
אָמַר אֶחָד: הֲרֵי הוּא שֶׁלִּי כּוּ׳. בְּעֶשְׂרִים וְחָמֵשׁ נוֹתְנִין שְׁלֹשִׁים. וְלֵימְרוּ הַבְּעָלִים: אֲתָא גַּבְרָא בַּחֲרִיקִין! דַּאֲמוּר בְּעָלִים דִּינָר.
§ La mishná enseña que si el propietario dice que pagará veinte sela y otra persona dijo: El campo es mío por un pago de veinticincosela, el propietario da treintasela. La Guemará sugiere: Y que el propietario diga: Un hombre ha venido en mi lugar [baḥarikin] para redimir el campo, pues incluso al tomar en cuenta el quinto adicional que debo agregar, mi oferta queda en veinticinco sela, idéntica a la oferta de este hombre. ¿Por qué, entonces, se me obliga a redimir el campo por una suma mayor? La Guemará responde: La mishná se refiere a un caso en el que el propietario inicialmente dijo que pagaría veinte sela y un dinar, una cuarta parte de un sela. Cuando se toma en cuenta el quinto adicional, la oferta del propietario es mayor que veinticinco sela.
וְלִיתְנֵי דִּינָר! לָא דָּק. וְלָא? וְהָא קָתָנֵי: אִם רָצוּ הַבְּעָלִים לִיתֵּן שְׁלֹשִׁים וְאֶחָד וְדִינָר — בְּעָלִים קוֹדְמִין! אֶלָּא אָמַר רָבָא: דַּאֲמוּר בְּעָלִים פְּרוּטָה, וְלָא דָּק.
La Guemará pregunta: Pero si es así, que la mishná enseñe explícitamente que él ofreció un dinar adicional. La Guemará responde: El tanna no fue meticuloso con respecto a la mención de pequeñas sumas de dinero, como un dinar. La Guemará pregunta: ¿Y el tanna no fue meticuloso? ¿Pero no se enseña en la mishná que en un caso en que uno dijo: El campo será mío por un pago de veintiséis sela, si el propietario quisiera pagar treinta y uno sela y un dinar, el propietario tiene precedencia? Más bien, Rava dijo: La mishná se refiere a un caso en el que el propietario dijo que lo redimiría por veinte sela y una peruta, y el tanna no fue meticuloso con respecto a mencionar una suma tan diminuta.
שֶׁאֵין מוֹסִיפִין חוֹמֶשׁ עַל עִלּוּיוֹ כּוּ׳. אָמַר רַב חִסְדָּא: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁלֹּא נִישּׁוֹם הֶקְדֵּשׁ בִּשְׁלֹשָׁה, אֲבָל נִישּׁוֹם הֶקְדֵּשׁ בִּשְׁלֹשָׁה — מוֹסִיפִין.
§ La mishná enseña que incluso cuando el propietario debe dar la cantidad ofrecida por la segunda persona por el campo, añade un quinto solo a la cantidad que él mismo ofreció, ya que no añade un quinto al incremento de la otra persona. Rav Ḥisda dice: La mishná enseñó que el propietario no añade un quinto al incremento de la otra persona solo cuando la propiedad consagrada no fue tasada por tres personas. Pero si la propiedad consagrada fue tasada por tres personas, y se determinó que el campo valía la cantidad ofrecida por la otra persona, el propietario sí añade un quinto al incremento de la otra persona.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: מוֹסִיפִין, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: אֵין מוֹסִיפִין. הֵיכִי דָּמֵי? אִי לָא נִישּׁוֹם, מַאי טַעְמָא דְּבֵית שַׁמַּאי? אֶלָּא דְּנִישּׁוֹם.
La Guemará señala que esto también se enseña en una baraita: Beit Shammai dicen que el propietario añade un quinto al aumento de la otra persona, y Beit Hillel dicen que el propietario no añade ese quinto. La Guemará explica: ¿Cuáles son las circunstancias de esta baraita? Si está tratando un caso en el que el campo no fue tasado por tres personas, entonces ¿cuál es el razonamiento de Beit Shammai para su dictamen de que el propietario debe añadir un quinto al aumento de la otra persona? Más bien, la baraita debe estar refiriéndose a un caso en el que el campo fue tasado por tres personas y la tasación coincidió con la oferta de la otra persona. Por lo tanto, el propietario debe añadir un quinto al aumento de esa otra persona.
לֵימָא רַב חִסְדָּא דְּאָמַר כְּבֵית שַׁמַּאי? לְעוֹלָם דְּלָא נִישּׁוֹם, וּבֵית שַׁמַּאי מַחְמִירִין.
La Guemará pregunta: ¿Diremos que Rav Ḥisda dice su declaración de acuerdo con la opinión de Beit Shammai? Esto es difícil, ya que existe un principio según el cual la halakha se dicta de acuerdo con la opinión de Beit Hillel. La Guemará responde: En realidad, la baraita se refiere a un caso en el que el campo no fue tasado por tres personas, y Beit Shammai son estrictos y dictaminan que el propietario debe, no obstante, añadir una quinta parte al incremento de la otra persona. Rav Ḥisda dictamina de acuerdo con la opinión de Beit Hillel que el propietario añade una quinta parte al incremento de la otra persona solo cuando el campo fue tasado por tres personas.
אִי בָּעֵית אֵימָא: לְעוֹלָם דְּנִישּׁוֹם, וְאֵיפוֹךְ — בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: אֵין מוֹסִיף. וְלִיתְנְיַהּ גַּבֵּי קוּלֵּי בֵּית שַׁמַּאי וְחוּמְרֵי בֵּית הִלֵּל! אֶלָּא לְעוֹלָם דְּלֹא נִישּׁוֹם, וּבֵית שַׁמַּאי מַחְמִירִין.
Y si lo deseas, di en cambio: En realidad, la baraita se refiere a un caso en el que el campo fue tasado por tres personas y la tasación coincidió con la oferta de la otra persona; y se deben invertir las opiniones, es decir, Beit Shammai dicen que incluso en tal caso el propietario no añade un quinto al incremento de la otra persona. La Guemará pregunta: Pero, según esta interpretación, que la disputa sea enseñada junto con los otros casos raros de flexibilidades de Beit Shammai y severidades de Beit Hillel (véase el tratado Eduyyot, capítulos 4 y 5). Sin embargo, esta disputa no aparece allí. Más bien, se debe aceptar la respuesta anterior, que la baraita está realmente tratando un caso en el que el campo no fue tasado por tres personas, y Beit Shammai son estrictos.
אָמַר אֶחָד: הֲרֵי הִיא שֶׁלִּי בְּעֶשְׂרִים וָשֵׁשׁ כּוּ׳. רָצוּ — אִין, לֹא רָצוּ — לָא.
§ La mishná enseña que en un caso en que el propietario ofrece pagar veinte sela y otra persona dijo: El campo es desde ahora mío por veintiséis sela, si el propietario deseaba pagar treinta y un sela y un dinar, el propietario tiene precedencia. La Guemará explica: Si el propietario deseaba pagar la suma adicional, entonces sí, redime el campo, pero si el propietario no deseaba hacerlo, no, no se le obliga a redimirlo.
אָמְרִי: אֲתָא גַּבְרָא בַּחֲרִיקִין.
La Guemará explica que la razón es que el propietario puede decir: Un hombre ha venido en mi lugar para redimir el campo por una suma mayor, ya que incluso al tomar en cuenta el quinto adicional que debo dar, mi oferta asciende a un total de solo veinticinco sela, mientras que esta otra persona ha ofrecido pagar veintiséis. Sin embargo, si el propietario decide redimir el campo, entrega la oferta de la otra persona, veintiséis sela, más un quinto adicional de su oferta inicial, para un total de treinta y un sela.
וְדִינָר מַאי עֲבִידְתֵּיהּ? אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: הָכִי קָאָמַר, אִם רָצוּ בְּעָלִים מֵעִיקָּרָא לִיתֵּן חֶשְׁבּוֹן הַמַּגִּיעַ לְאֶחָד וּשְׁלֹשִׁים וְדִינָר;
La Guemará pregunta: ¿Y el dinar adicional que da el propietario, cuál es su propósito? Rav Sheshet dijo que esto es lo que la mishná está diciendo: Si el propietario quiso desde el principio dar según un cálculo que llega a treinta y un selas y un dinar, el propietario tiene precedencia.

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