״וְאִם מָךְ הוּא מֵעֶרְכֶּךָ״ — הַחֲיֵיהוּ מֵעֶרְכֶּךָ.
“Pero si él fuere demasiado pobre para tu valoración” (Levítico 27:8). La palabra “él” [hu] se interpreta como una variación de havaya, existencia o sustento. De este modo, el versículo puede leerse como una instrucción para el tesorero: Susténtalo de aquello que está obligado a pagar por tu valoración.
אֲבָל לֹא לְאִשְׁתּוֹ וּבָנָיו וְכוּ׳. מַאי טַעְמָא? ״הוּא מֵעֶרְכֶּךָ״, וְלֹא אִשְׁתּוֹ וּבָנָיו מֵעֶרְכֶּךָ.
La mishná enseña que se le dejan alimentos y prendas de vestir, pero no a su esposa ni a sus hijos. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón? El versículo dice: “Si él es demasiado pobre para tu valoración,” lo que indica que él debe ser sostenido de tu valoración, pero su esposa y sus hijos no son sostenidos de tu valoración.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: אִם הָיָה אִיכָּר, נוֹתֵן לוֹ צִמְדּוֹ. וְרַבָּנַן? הָנְהוּ לָאו כְּלֵי אוּמָּנוּת נִינְהוּ, אֶלָּא נְכָסִים נִינְהוּ.
La mishná enseña: Rabí Eliezer dice que si era agricultor, el tesorero le da su yunta de bueyes; si era arriero, el tesorero le da su burro. La Guemará pregunta: ¿Y los Rabinos, por qué dictaminan que estos animales sean recuperados? La Guemará responde: Según los Rabinos, estos animales no son herramientas de su oficio; más bien, son su propiedad.
הָיָה לוֹ מִין אֶחָד. פְּשִׁיטָא! כִּי הֵיכִי דְּסַגִּי לֵיהּ עַד הַשְׁתָּא, הַשְׁתָּא נָמֵי סַגִּי לֵיהּ.
La mishná enseña que si uno tenía muchas herramientas de un tipo que se le permitía conservar y pocas herramientas de otro tipo, por ejemplo, tres azuelas y una sierra, el tesorero no vende herramientas del tipo del que hay muchas para comprarle herramientas del tipo del que tiene pocas. La Guemará pregunta: ¿Acaso no es obvio? Así como le bastaba hasta ahora trabajar con una sola sierra, también ahora una sola sierra debería ser suficiente para él.
מַהוּ דְּתֵימָא: עַד הָאִידָּנָא דַּהֲוָה לֵיהּ לְאוֹשׁוֹלֵי הֲוָה מוֹשְׁלִי לֵיהּ, הַשְׁתָּא דְּלֵיכָּא דְּמֹשֵׁיל לֵיהּ — לָא, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará explica que la resolución es necesaria no sea que digas que hasta ahora, cuando él era capaz de prestar una de sus muchas azuelas, si necesitaba una sierra adicional alguien le prestaría una , mientras que ahora que su propiedad ha sido embargada no hay nadie que le preste tal herramienta , cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. En consecuencia, el tesorero no debe dejarle solo una sierra, sino que debe vender algunas de sus azuelas para comprar una sierra adicional. Por lo tanto, la mishná nos enseña que no hay preocupación de que quizá no pueda pedir prestada una herramienta.
הַמַּקְדִּישׁ אֶת נְכָסָיו מַעֲלִין לוֹ תְּפִילִּין. הָהוּא גַּבְרָא דְּזַבְּנִינְהוּ לְנִכְסֵיהּ, אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב יֵימַר, אֲמַר לְהוּ: סַלִּיקוּ לֵיהּ תְּפִילִּין. מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? מַתְנִיתִין הִיא! ״הַמַּקְדִּישׁ נְכָסָיו מַעֲלִין לוֹ תְּפִילָּיו״.
§ La mishná enseña: Con respecto a quien consagra todos sus bienes, el tesorero toma sus filacterias. La Guemará relata que hubo cierto hombre que vendió sus bienes. Se presentó ante Rav Yeimar, quien dijo a los miembros del tribunal: Quítenle sus filacterias de la cabeza y del brazo y entréguenlas al comprador, pues están incluidas en sus bienes. La Guemará pregunta: ¿Qué es lo que este incidente nos enseña? Es un fallo explícito de la mishná: Con respecto a quien consagra todos sus bienes, el tesorero toma sus filacterias.
מַהוּ דְּתֵימָא, הָתָם הוּא דְּסָבַר מִצְוָה קָא עָבֵידְנָא, אֲבָל לְעִנְיַן זַבּוֹנֵי — מִצְוָה דְּגוּפֵיהּ לָא (זבין) [מְזַבֵּין] אִינִישׁ, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará explica: Es necesario, no sea que digas que es solo allí, cuando alguien consagra su propiedad, que la halakhaes que se toman sus filacterias, ya que piensa para sí: Estoy cumpliendo una mitzvá, y por lo tanto tuvo la intención de incluir sus filacterias. Pero con respecto a una venta, una persona no vendería un objeto usado para una mitzvá que realiza con su cuerpo sin declararlo explícitamente. Por lo tanto, la Guemará nos enseña, por medio del incidente anterior, que las filacterias están incluidas en la propiedad de tal venta.
מַתְנִי׳ אֶחָד הַמַּקְדִּישׁ נְכָסָיו, וְאֶחָד הַמַּעֲרִיךְ עַצְמוֹ, אֵין לוֹ בִּכְסוּת אִשְׁתּוֹ, וְלֹא בִּכְסוּת בָּנָיו, וְלֹא בְּצֶבַע שֶׁצָּבַע לִשְׁמָן, וְלֹא בְּסַנְדָּלִים חֲדָשִׁים שֶׁלְּקָחָן לִשְׁמָן.
MISHNÁ:Tanto en el caso de quien consagra sus bienes como en el caso de quien se valora a sí mismo, cuando el tesorero del Templo recupera su propiedad, no tiene derecho a recuperar ni la prenda de su esposa ni la prenda de sus hijos, ni las prendas teñidas que tiñó para ellos, aunque todavía no las hayan usado, ni las sandalias nuevas que compró para ellos.
אַף עַל פִּי שֶׁאָמְרוּ: עֲבָדִים נִמְכָּרִין בִּכְסוּתָן לְשֶׁבַח, שֶׁאִם תִּלָּקַח לוֹ כְּסוּת בִּשְׁלֹשִׁים דִּינָר מְשׁוּבָּח מָנֶה, וְכֵן פָּרָה אִם מַמְתִּינִין אוֹתָהּ לָאִיטְלֵיס מְשׁוּבַּחַת הִיא, וְכֵן מַרְגָּלִית אִם מַעֲלִין אוֹתָהּ לַכְּרַךְ מְשׁוּבַּחַת הִיא — אֵין לַהֶקְדֵּשׁ אֶלָּא מְקוֹמוֹ וּשְׁעָתוֹ.
Aunque los mercaderes dijeron: Los esclavos se venden con sus vestiduras para obtener ganancia, como si una fina vestidura que vale treinta dinares fuera comprada para él, su precio de venta aumenta en cien dinares; y asimismo con respecto a una vaca, si se espera para venderla hasta el día del mercado [la’itlis], cuando la demanda es alta, su precio de venta aumenta; y asimismo con respecto a una perla, si se la lleva para venderla en la ciudad, donde la demanda es alta, su precio de venta aumenta; sin embargo, no se hace tal cálculo en este caso. Más bien, el tesoro del Templo tiene el derecho de cobrar el artículo solo según su ubicación actual y su precio en el momento presente.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: ״וְנָתַן אֶת הָעֶרְכְּךָ בַּיּוֹם הַהוּא״ — שֶׁלֹּא יְשַׁהֶה מַרְגָּלִית לְקַלִּים, ״קֹדֶשׁ לַה׳״ — סְתָם הַהֶקְדֵּישׁוֹת לְבֶדֶק הַבַּיִת.
GEMARA: Con respecto a la declaración de la mishná de que el tesoro del Templo tiene derecho a cobrar el objeto basándose solo en su ubicación actual y en su tiempo presente, los Sabios enseñaron en una baraita: El versículo dice, con respecto a la redención de un objeto consagrado: “Y dará tu valoración en ese día” (Levítico 27:23). La frase “en ese día” indica que no debe demorar la venta de una perla para los ligeros, es decir, para los pobres, a fin de que la lleven a la ciudad para venderla. Más bien, se valora según su ubicación actual. El versículo continúa: “Como cosa santa para el Señor,” lo cual enseña que los votos no especificados de consagración, por ejemplo, cuando uno declara: Mi propiedad está consagrada, se destinan al mantenimiento del Templo, y no a los sacerdotes.
הֲדַרַן עֲלָךְ שׁוּם הַיְּתוֹמִים.
מַתְנִי׳ אֵין מַקְדִּישִׁין לִפְנֵי הַיּוֹבֵל פָּחוֹת מִשְׁתֵּי שָׁנִים, וְלֹא גּוֹאֲלִין אַחַר הַיּוֹבֵל פָּחוֹת מִשָּׁנָה אַחַת. אֵין מְחַשְּׁבִין חֳדָשִׁים לַהֶקְדֵּשׁ, אֲבָל הֶקְדֵּשׁ מְחַשֵּׁב חֳדָשִׁים.
MISHNA:No se puede consagrar un campo hereditario, es decir, un campo que heredó, a menos de dos años antes del Jubileo, ni se puede redimir tal campo a menos de un año después del Jubileo. Al redimir un campo hereditario que ha sido consagrado, la suma pagada para redimir el campo se calcula según el número de años que quedan hasta el año del Jubileo. Al hacer este cálculo, no se cuentan los meses de un año parcial para reducir el precio que debe pagarse al tesoro del Templo; más bien, paga por el año completo. Pero el tesoro del Templo puede contar los meses para aumentar el precio de redención, como se explicará.
גְּמָ׳ וּרְמִינְהוּ: מַקְדִּישִׁין בֵּין לִפְנֵי הַיּוֹבֵל בֵּין לְאַחַר הַיּוֹבֵל, וּבִשְׁנַת הַיּוֹבֵל עַצְמָהּ לֹא יַקְדִּישׁ, וְאִם הִקְדִּישׁ אֵינָהּ קְדוֹשָׁה!
GUEMARÁ: La mishná enseña que no se puede consagrar un campo ancestral a menos de dos años antes del Año del Jubileo. Y con respecto a esto, la Guemará plantea una contradicción a partir de la siguiente baraita: Se puede consagrar un campo ancestral tanto antes del Año del Jubileo como después del Año del Jubileo. Pero durante el propio Año del Jubileo, no se puede consagrar dicho campo, y si él, no obstante, lo consagró, no queda consagrado. Aunque la consagración de un campo ancestral no es efectiva durante el Año del Jubileo, está claro que tal campo puede consagrarse en cualquier momento antes del comienzo del año.
רַב וּשְׁמוּאֵל דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: אֵין מַקְדִּישִׁין לִיגָּאֵל בְּגֵירוּעַ פָּחוֹת מִשְׁתֵּי שָׁנִים, וְכֵיוָן דְּאֵין מַקְדִּישִׁין לִיגָּאֵל בְּגֵירוּעַ פָּחוֹת מִשְׁתֵּי שָׁנִים — יְהֵא אָדָם חָס עַל נְכָסָיו וְאַל יַקְדִּישׁ פָּחוֹת מִשְׁתֵּי שָׁנִים.
En respuesta, Rav y Shmuel dicen ambos: La mishná quiere decir que no se puede consagrar un campo ancestral para que sea redimido con una deducción, es decir, de modo que el precio de redención se reduzca para reflejar el número de años que quedan hasta el Año del Jubileo, a menos de dos años antes del Año del Jubileo. Si un campo así es consagrado menos de dos años antes del Jubileo, se redime conforme a su valoración completa, como si hubiera sido consagrado y redimido inmediatamente después del Jubileo. Y puesto que no se puede consagrar un campo ancestral para que sea redimido con una deducción a menos de dos años antes del Jubileo, la mishná enseña que una persona debe preocuparse por su propiedad, y debe por lo tanto no consagrar un campo ancestral a menos de dos años antes del Jubileo.
אִיתְּמַר: הַמַּקְדִּישׁ שָׂדֵהוּ בִּשְׁנַת הַיּוֹבֵל עַצְמָהּ, רַב אָמַר: קְדוֹשָׁה, וְנוֹתֵן חֲמִשִּׁים, וּשְׁמוּאֵל אָמַר: אֵינָהּ קְדוֹשָׁה כׇּל עִיקָּר.
§ Se declaró: Con respecto a quien consagra su campo durante el propio Año del Jubileo, Rav dice: queda consagrado, y si desea redimirlo, da la valoración completa de cincuenta sela, es decir, cincuenta siclos bíblicos de plata, por cada unidad de superficie necesaria para sembrar un kor de semilla [beit kor], y Shmuel dice: no queda consagrado en absoluto, y por lo tanto no se redime por suma alguna.
מַתְקֵיף לַהּ רַב יוֹסֵף: בִּשְׁלָמָא לְעִנְיַן מְכִירָה, דִּפְלִיג שְׁמוּאֵל עֲלֵיהּ דְּרַב, אִיכָּא לְמֵימַר קַל וָחוֹמֶר — וּמָה מְכוּרָה כְּבָר יוֹצְאָה עַכְשָׁיו, שֶׁאֵינָהּ מְכוּרָה אֵינוֹ דִּין שֶׁלֹּא תִּימָּכֵר?
Rav Yosef objeta a esto: Concedido, con respecto a la venta de un campo ancestral durante el Año del Jubileo, es lógico que Shmuel discrepe de Rav y sostenga que tal venta es inválida, pues se puede decir la siguiente inferencia a fortiori: Y si un campo que ya fue vendido antes del Año del Jubileo sale de la posesión del comprador y regresa al propietario original ahora en el Año del Jubileo, entonces, con respecto a un campo que no ha sido vendido, ¿no es lógico concluir que no puede ser vendido durante el Año del Jubileo?
אֶלָּא הָכָא, מִי אִיכָּא לְמֵימַר קַל וָחוֹמֶר? וְהָא תְּנַן: הִגִּיעַ יוֹבֵל וְלֹא נִגְאֲלָה — כֹּהֲנִים נִכְנָסִין לְתוֹכָהּ וְנוֹתְנִין דָּמֶיהָ, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה.
Pero aquí, con respecto a la consagración de un campo durante el Año del Jubileo, ¿se puede decir tal inferencia a fortiori? ¿Pero no aprendimos en una mishná (25b): Si alguien consagró su campo ancestral y el año del Jubileo llegó y no fue redimido por el propietario, los sacerdotes entran en el campo y entregan su pago de redención al tesoro del Templo; esta es la declaración de Rabí Yehuda? Dado que un campo que fue consagrado antes del Año del Jubileo no regresa a su propietario original sin redención, no se puede inferir que, si alguien consagra su campo durante el propio Año del Jubileo, regrese a él sin redención.
שְׁמוּאֵל כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן סְבִירָא לֵיהּ, דְּאָמַר: ״נִכְנָסִין וְלֹא נוֹתְנִין״.
La Guemará responde: Shmuel sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien dice que los sacerdotes entran en el campo, pero no entregan su valor de redención al tesoro del Templo. Según esta opinión, un campo consagrado antes del Año del Jubileo sale de la posesión del tesoro del Templo sin redención durante el Año del Jubileo, y por lo tanto, por inferencia a fortiori, si fue consagrado durante el Año del Jubileo, no requiere redención.