תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אִם אֶת שְׂדֵה מִקְנָתוֹ אֲשֶׁר לֹא מִשְּׂדֵה אֲחוּזָּתוֹ״ — שָׂדֶה שֶׁאֵינָהּ שְׂדֵה אֲחוּזָּה, יָצְתָה זוֹ שֶׁהִיא שְׂדֵה אֲחוּזָּה.
El versículo declara con respecto a un campo comprado: “Y si consagra al Señor un campo que ha comprado, que no es del campo de su heredad” (Levítico 27:22). El versículo se refiere específicamente a un campo que no es un campo ancestral en el momento de su consagración. Este requisito excluye este campo, ya que actualmente, después de la muerte del padre, es un campo ancestral.
אִילּוּ לְרַבִּי יְהוּדָה וּלְרַבִּי שִׁמְעוֹן, אֲפִילּוּ הִקְדִּישָׁהּ וְאַחַר כָּךְ מֵת אָב — שְׂדֵה אֲחוּזָּה הָוְיָא. מַאי טַעְמָא? אִי מִשּׁוּם קְרָא — קְרָא לְכִדְרַבִּי מֵאִיר הוּא דַּאֲתָא!
La Guemará analiza la baraita. Esa es la opinión de Rabí Meir, mientras que, según Rabí Yehuda y según Rabí Shimon, se considera un campo ancestral incluso si él consagró el campo y después su padre muere. ¿Cuál es la razón de esta opinión? Si sugieres que es debido al versículo, eso no puede ser, pues el versículo viene a enseñar la halakha que fue expuesta de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, es decir, se refiere a un caso en el que el padre murió antes de que él consagrara el campo, como explicó Rabí Meir.
אֶלָּא לָאו מִשּׁוּם דְּאָזֵיל בָּתַר פִּדְיוֹן?
Más bien, ¿no se debe al hecho de que él sigue el estatus del campo en el momento de la redención? Dado que el padre murió antes de que el hijo redimiera el campo, se considera un campo ancestral en posesión del tesoro del Templo. Del mismo modo, si primero se consagran los árboles y después el campo, debe redimir ambos juntos, ya que en el momento de la redención ambos están consagrados. Como esta decisión no está de acuerdo con la baraita que establece que los árboles y el campo se redimen por separado, evidentemente la baraita no puede estar de acuerdo con la opinión de Rabbi Shimon.
אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן קְרָא אַשְׁכַּחוּ וּדְרוּשׁ.
Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo que esta fuente no contradice la afirmación de Rav Huna de que la baraita está de acuerdo con la opinión de Rabbi Shimon. La razón es que Rabbi Yehuda y Rabbi Shimon no sostienen, en realidad, que se siga el estado del campo en el momento de la redención. Más bien, encontraron un versículo y lo interpretaron.
אִם כֵּן, לִכְתּוֹב רַחֲמָנָא: ״אִם אֶת שְׂדֵה מִקְנָתוֹ אֲשֶׁר לֹא אֲחֻזָּתוֹ״, מַאי ״מִשְּׂדֵה״ — שָׂדֶה שֶׁאֵינָהּ רְאוּיָה לִהְיוֹת שְׂדֵה אֲחוּזָּה.
Rav Naḥman bar Yitzḥak explica el razonamiento de Rabbi Yehuda y Rabbi Shimon: Si es así, que cuando uno consagró el campo y su padre murió después, no se considera un campo ancestral, que el Misericordioso escriba en la Torah: Y si santifica al Señor un campo que ha comprado, que no es de su campo ancestral, es decir, el versículo podría haber omitido la repetición de la frase “de su campo”. ¿Qué quiere decir la Torah al enfatizar “de su campo”? Esto enseña que solo un campo que no es apto para ser un campo ancestral en el momento en que lo consagró se redime por su valor. Pero si consagró un campo que heredaría en el futuro, se redime de la manera de un campo ancestral.
אָמַר רַב פָּפָּא: הִקְדִּישׁ טְרָשִׁין — פּוֹדָן בְּשׇׁוְויָן, מַאי טַעְמָא? ״בֵּית זֶרַע״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְהָנֵי לָאו בְּנֵי זְרִיעָה נִינְהוּ.
§ Rav Pappa dice: Si alguien consagró campos que son rocosos [terashin] y no aptos para la siembra, los redime según su valor, y no como campos ancestrales. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón? El Misericordioso declara que se redime un área apta para la siembra de un ḥomer de semilla de cebada por cincuenta siclos de plata (véase Levítico 27:16), y estos campos no son aptos para la siembra.
לֹא גְּאָלָן — יוֹצְאִין [לַכֹּהֲנִים] בַּיּוֹבֵל, מַאי טַעְמָא? ״שָׂדֶה״ אָמַר רַחֲמָנָא, כֹּל דְּהוּ.
Pero si él no redimió estos campos antes del Año del Jubileo, pasan a los sacerdotes en el Año del Jubileo, como campos hereditarios. ¿Cuál es la razón? El Misericordioso declara: “Y si no redime el campo, o si ha vendido el campo a otro hombre, no será redimido más. Pero el campo, cuando salga en el Jubileo, será santo al Señor, como campo consagrado; pertenecerá al sacerdote” (Levítico 27:20–21). Esto indica que cualquier tipo de campo hereditario, sin importar la calidad, pasa a los sacerdotes si no es redimido para el Año del Jubileo.
מָכַר טְרָשִׁין — נִגְאָלִין פָּחוֹת מִשְׁתֵּי שָׁנִים, מַאי טַעְמָא? ״מִסְפַּר שְׁנֵי תְבוּאוֹת״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְהַאי לָאו בְּנֵי תְבוּאָה נִינְהוּ. לֹא גְּאָלָן — (חוֹזֶרֶת) [חוֹזְרִין] לַבְּעָלִים בַּיּוֹבֵל, מַאי טַעְמָא? ״וְשָׁב לַאֲחוּזָּתוֹ״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְהַאי נָמֵי אֲחוּזָּה הִיא.
Además, Rav Pappa dice: Si alguien vendió campos rocosos e inadecuados para la siembra, pueden ser redimidos del comprador en incluso menos de dos años, a pesar de que normalmente la tierra debe dejarse en manos del comprador por al menos dos años (véase 29b), como se deriva del término plural “años de las cosechas” citado a continuación. ¿Cuál es la razón? El Misericordioso declara: “Conforme al número de años después del Jubileo comprarás de tu prójimo, y conforme al número de años de las cosechas él te venderá” (Levítico 25:15), y estos campos rocosos no son aptos para cosechas. Pero si no los redimió del comprador, vuelven al propietario en el año del Jubileo, como campos ancestrales. ¿Cuál es la razón? El Misericordioso declara: “Entonces contará los años de su venta, y devolverá el excedente al hombre a quien lo vendió; y volverá a su heredad ancestral” (Levítico 25:27), y este campo rocoso también es parte de su heredad ancestral.
הִקְדִּישׁ אִילָנוֹת — (פּוֹדֶה) [פּוֹדָן] בְּשׇׁוְויֵהֶן, מַאי טַעְמָא? ״בֵּית זֶרַע״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא אִילָנוֹת. לֹא גְּאָלָן — אֵין יוֹצְאִין לַכֹּהֲנִים בַּיּוֹבֵל, ״וְהָיָה הַשָּׂדֶה״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא אִילָנוֹת.
Rav Pappa añade además: Si alguien consagró árboles en su campo ancestral, los redime según su valor. ¿Cuál es la razón? El Misericordioso declara que se redime un área apta para la siembra de un ḥomer de semilla de cebada por cincuenta siclos de plata. Esto se refiere específicamente a tierra apta para sembrar grano, y no a árboles. Además, si no redimió los árboles, no pasan a los sacerdotes en el Año del Jubileo, a diferencia de un campo ancestral. La razón es que el Misericordioso declara: “Pero el campo, cuando salga en el Jubileo, será santo para el Señor, como campo dedicado; pertenecerá al sacerdote” (Levítico 27:21). Esto también se refiere específicamente a un campo, y no a árboles.
מָכַר אִילָנוֹת — אֵין נִגְאָלִין פָּחוֹת מִשְׁתֵּי שָׁנִים, מַאי טַעְמָא? ״שְׁנֵי תְבוּאוֹת״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְהָנֵי בְּנֵי תְבוּאוֹת נִינְהוּ. לֹא גְּאָלָן — אֵין חוֹזֶרֶת לַבְּעָלִים בְּיוֹבֵל, מַאי טַעְמָא? ״וְשָׁב לַאֲחוּזָּתוֹ״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא אִילָנוֹת.
Rav Pappa también dice: Si alguien vendió árboles de su campo ancestral, no pueden ser redimidos del comprador si han pasado menos de dos años. ¿Cuál es la razón? La Torah declara: “Conforme al número de años después del Jubileo se lo comprarás a tu prójimo, y conforme al número de años de cosechas él te lo venderá” (Levítico 25:15), y estos árboles son aptos para cosechas, ya que producen fruto. Pero si él no los redimió del comprador, los árboles no regresan al propietario en el año del Jubileo. ¿Cuál es la razón? La Torah declara: “Entonces contará los años de su venta, y devolverá el excedente al hombre a quien se lo vendió; y volverá a su heredad ancestral” (Levítico 25:27). Esto incluye solo la tierra, que permanece para siempre, y no los árboles, que tienen una vida útil limitada.
אָמַר מָר: הִקְדִּישׁ אִילָנוֹת — (פּוֹדֶה) [פּוֹדָן] בְּשׇׁוְויָן. אַמַּאי? וְלִיקְדְּשׁוּ אַגַּב אַרְעַיְיהוּ, וְלִיפְרְקוּהָ אַגַּב אַרְעַיְיהוּ!
La Guemará pregunta: El Maestro, es decir, Rav Pappa, dice que si alguien consagró árboles en su campo ancestral, los redime según su valor. La Guemará pregunta: ¿Por qué es así? Más bien, que sean consagrados por causa de su tierra y que sean redimidos por causa de su tierra, de acuerdo con la valoración de cincuenta siclos de plata por cada área necesaria para sembrar un kor de semilla de cebada.
וְכִי תֵּימָא: אִילָנוֹת אַקְדֵּישׁ, אַרְעָא לָא אַקְדֵּישׁ — וְהָאָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: מַאן דִּמְזַבֵּן לֵיהּ דִּקְלָא לְחַבְרֵיהּ, קָנֵי לֵיהּ מִשִּׁיפּוּלָא וְעַד תְּהוֹמָא! לָאו מִי אִיתְּמַר עֲלַהּ: בְּבָא מֵחֲמַת טַעֲנָה!
Y si dijeras que él consagró los árboles y no consagró la tierra, ¿acaso no dijeron los Sabios de Neharde’a: Si alguien vende una palmera datilera a otro, el comprador la adquiere desde la base de la palmera hasta las profundidades de la tierra, es decir, incluyendo su terreno. La Guemará responde: ¿No fue dicho con respecto a esta resolución que se refiere solo a un caso en el que el comprador viene en virtud de una reclamación específica de que compró la tierra debajo de la palmera datilera? Pero si no afirma haber comprado explícitamente la tierra, el vendedor o quien consagra no tiene la intención de incluir la tierra con la palmera datilera.
שְׂדֵה מִקְנָה נוֹתֵן שׇׁוְויוֹ. תָּנוּ רַבָּנַן: ״בְּמִכְסַת״ — מַה בָּא לִלְמוֹד? לְפִי שֶׁנֶּאֱמַר: ״זֶרַע חֹמֶר שְׂעוֹרִים בַּחֲמִשִּׁים שֶׁקֶל כָּסֶף״, יָכוֹל אַף שְׂדֵה מִקְנָה כֵּן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״מִכְסַת״.
§ La mishná enseña: Y con respecto a un campo comprado que uno consagra, da su valor como redención, una suma que puede ser mayor o menor que cincuenta siclos de plata por un área requerida para la siembra de un kor de semilla de cebada. Los Sabios enseñaron en una baraita: El versículo dice: “Entonces el sacerdote calculará para él el valor de tu valoración hasta el Año del Jubileo; y dará tu valoración en ese día, como cosa santa al Señor” (Levítico 27:23). ¿Qué viene a enseñar esta palabra “valor”? Puesto que está dicho con respecto a un campo ancestral: “Un área apta para la siembra de un ḥomer de semilla de cebada se redime por cincuenta siclos de plata” (Levítico 27:16), uno podría haber pensado que un campo comprado también se redime usando esta fórmula. Por lo tanto, el versículo dice “valor”, es decir, el valor de mercado del campo.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: נֶאֱמַר כָּאן ״וְחִשַּׁב״, וְנֶאֱמַר לְהַלָּן ״וְחִשַּׁב״, מָה לְהַלָּן דָּבָר קָצוּב, אַף כָּאן דָּבָר קָצוּב.
Rabí Eliezer dice: Aquí se declara, con respecto a los campos comprados: “Entonces el sacerdote calculará para él el valor de tu tasación hasta el Año del Jubileo; y dará tu tasación en ese día, como cosa sagrada al Señor” (Levítico 27:23). Y allí se declara, con respecto a un campo ancestral: “Pero si consagra su campo después del Jubileo, entonces el sacerdote calculará para él el dinero conforme a los años que quedan hasta el Año del Jubileo, y será deducido de tu tasación” (Levítico 27:18). Así como allí, en el caso de un campo ancestral, se refiere a una cantidad fija, así también aquí, con respecto a un campo comprado, significa una cantidad fija.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: רַבָּנַן אִית לְהוּ גְּזֵירָה שָׁוָה, וּמַפְּקִין לֵיהּ לְחוֹמֶשׁ, אוֹ דִלְמָא לֵית לְהוּ גְּזֵירָה שָׁוָה, וְלֵית לְהוּ לְחוֹמֶשׁ?
Se planteó un dilema ante los estudiantes: ¿Acaso los Rabinos, que discrepan con Rabí Eliezer, aceptan que se deriva la analogía verbal de “hará el cálculo”, pero la usan para derivar que quien redime un campo comprado consagrado también debe añadir una quinta parte? ¿O quizá no aceptan la analogía verbal en absoluto, y no sostienen que quien redime un campo comprado deba añadir una quinta parte?
אָמַר רָבָא: מִסְתַּבְּרָא לֵית לְהוּ גְּזֵירָה שָׁוָה, מִדְּגַלִּי רַחֲמָנָא חוֹמֶשׁ גַּבֵּי שְׂדֵה אֲחוּזָּה וְגַבֵּי מַקְדִּישׁ בֵּיתוֹ, הָווּ לֵיהּ שְׁנֵי כְּתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד, וְכׇל שְׁנֵי כְּתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד אֵין מְלַמְּדִין.
Rava dijo: Es razonable suponer que los Rabinos no aceptan la analogía verbal. El razonamiento es el siguiente: Del hecho de que el Misericordioso reveló en la Torah que se debe añadir una quinta parte en el caso de quien redime un campo ancestral y en el caso de quien consagra su casa, estos son dos versículos que vienen como uno, es decir, para enseñar la misma materia. Y cualesquiera dos versículos que vienen como uno no enseñan su aspecto común, en este caso, añadir una quinta parte, para aplicarse a otros casos. Por lo tanto, se puede suponer que los Rabinos sostienen que quien redime su campo comprado no tiene que pagar una quinta parte adicional.
וּלְמַאן דְּאָמַר מְלַמְּדִין, מִדְּגַלִּי רַחֲמָנָא חוֹמֶשׁ בְּמַעֲשֵׂר, בִּבְהֵמָה טְהוֹרָה, וּבִבְהֵמָה טְמֵאָה — הָוֵה לֵיהּ טוּבָא, וְאֵין מְלַמְּדִין.
Rava continúa: Y incluso según quien dice que dos versículos que vienen como uno sí enseñan su aspecto común, del hecho de que el Misericordioso reveló en la Torah que se debe añadir un quinto cuando redime su segundo diezmo, y cuando redime su animal kosher que consagró y que se volvió defectuoso, y cuando redime su animal no kosher que consagró, estos son muchos versículos que vienen como uno, y todos están de acuerdo en que múltiples versículos no enseñan su aspecto común a otros casos.
תַּנְיָא כְּוָותֵיהּ דְּרָבָא, וְלָא מִטַּעְמֵיהּ. תַּנְיָא: ״בְּמִכְסַת הָעֶרְכְּךָ״ — הִקִּישׁוֹ הַכָּתוּב לַעֲרָכִין, מָה עֲרָכִין אֵין מוֹסִיף חוֹמֶשׁ, אַף שְׂדֵה מִקְנָה אֵין מוֹסִיף חוֹמֶשׁ.
Se enseña en una baraita de acuerdo con el dictamen de Rava, pero no por su razón. Se enseña en una baraita: “Entonces el sacerdote calculará para él el valor de tu valoración hasta el Año del Jubileo; y dará tu valoración en aquel día, como cosa santa al Señor” (Levítico 27:23). El versículo yuxtapone esta estimación a valoraciones fijas. Así como con respecto a las valoraciones fijas no se añade un quinto, así también al redimir un campo comprado no se añade un quinto.
מַתְנִי׳ בְּשׁוֹר הַמּוּעָד שֶׁהֵמִית אֶת הָעֶבֶד לְהָקֵל וּלְהַחֲמִיר, כֵּיצַד? אֶחָד שֶׁהֵמִית אֶת הַנָּאֶה שֶׁבַּעֲבָדִים וְאֶת הַכָּעוּר שֶׁבָּעֲבָדִים — נוֹתֵן שְׁלֹשִׁים סֶלַע. הֵמִית בֶּן חוֹרִין — נוֹתֵן שׇׁוְויוֹ. חָבַל בָּזֶה וּבָזֶה — נוֹתֵן נֶזֶק שָׁלֵם.
MISHNÁ: Hay halakhot con respecto a un buey amonestado que mató a un esclavo cananeo que son indulgentes, y otras que son estrictas; ¿cómo es eso? Tanto en el caso de un buey que mató al más atractivo entre los esclavos, cuyo valor es grande, como también en el caso de uno que mató al más desagradable entre los esclavos, cuyo valor es mínimo, su dueño paga una suma de treinta sela, la multa establecida en la Torah (Éxodo 21:32), al dueño del esclavo. Si el buey mató a un hombre libre, su dueño paga su valor como pago a sus herederos. Esta suma puede ser mayor o menor que treinta siclos. Si el buey hirió a este esclavo o a aquel hombre libre, paga el costo total del daño como compensación.
גְּמָ׳ בְּמוּעָד — אִין, בְּתָם — לָא. לֵימָא מַתְנִיתִין דְּלָא כְּרַבִּי עֲקִיבָא, דִּתְנַן: רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אַף תָּם שֶׁחָבַל בָּאָדָם מְשַׁלֵּם בַּמּוֹתָר נֶזֶק שָׁלֵם.
GUEMARÁ: Como la mishná primero especifica que está hablando de un buey amonestado, esto indica que con respecto a un buey amonestado que hirió a un hombre libre, sí, hay obligación de pago completo, pero con respecto a un buey inocuo que hirió a un hombre libre, no se hace restitución completa, sino que se paga solo la mitad del valor de la víctima. La Guemará pregunta: Digamos que la mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva. Como aprendimos en una mishná (Bava Kamma 33a) que Rabí Akiva dice: El dueño de un buey inocuo que también hirió a una persona paga el total del daño con respecto a la diferencia entre el daño que la persona infligió al buey y el daño que el buey infligió a la persona. Evidentemente, Rabí Akiva no distingue entre un buey inocuo y un buey amonestado en un caso en que un buey hirió a una persona.
אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי עֲקִיבָא, הוּא הַדִּין דַּאֲפִילּוּ תָּם נָמֵי, וְאַיְּידֵי דְּקָא בָּעֵי לְמִתְנֵי סֵיפָא ״הֵמִית עֶבֶד״ ״הֵמִית בֶּן חוֹרִין״, דִּבְמוּעָד הוּא דְּמַשְׁכַּחַתְּ לַהּ, בְּתָם לָא מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ, מִשּׁוּם הָכִי קָתָנֵי מוּעָד.
La Guemará responde: Tú puedes incluso decir que la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, y explicarla de la siguiente manera: Lo mismo es cierto, que incluso el dueño de un buey inofensivo debe pagar restitución completa, pero dado que el tannaquiere enseñar en la primera parte de la cláusula final de la mishná: Un buey que mató a un esclavo y un buey que mató a un hombre libre, lo cual encuentras en el caso de un buey advertido pero en el caso de un buey inofensivo no lo encuentras, ya que la pena por matar a una persona no se aplica a un buey inofensivo, es por esta razón que la mishná enseña solo el caso de un buey advertido.
מַתְנִי׳ בָּאוֹנֵס וּבַמְפַתֶּה לְהָקֵל וּלְהַחֲמִיר, כֵּיצַד? אֶחָד שֶׁאָנַס וּפִיתָּה אֶת גְּדוֹלָה שֶׁבַּכְּהוּנָּה וְאֶת הַקְּטַנָּה שֶׁבְּיִשְׂרָאֵל — נוֹתֵן חֲמִשִּׁים סְלָעִים, וְהַבּוֹשֶׁת וְהַפְּגָם — הַכֹּל לְפִי הַמְבַיֵּישׁ וְהַמִּתְבַּיֵּישׁ.
MISHNÁ: Hay halakhot con respecto a un violador y con respecto a un seductor que son más leves, y otras que son más estrictas; ¿cómo es eso? Tanto el que violó o sedujo a una joven que es la más prominente del sacerdocio, como el que violó o sedujo a una joven que es la más humilde entre los israelitas da el pago de cincuenta sela, la multa establecida en la Torá (véase Deuteronomio 22:29). Y los pagos por humillación y por degradación resultantes de ser violada o seducida se evalúan de manera diferente; todo se basa en quien humilla y en quien es humillada.
גְּמָ׳ אַמַּאי? אֵימָא: ״חֲמִשִּׁים סְלָעִים״ אָמַר רַחֲמָנָא מִכֹּל מִילֵּי!
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Por qué el violador o seductor también debe pagar por su humillación y degradación? Se puede decir que el Misericordioso declara en el versículo: “Entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta siclos de plata” (Deuteronomio 22:29), que debe pagar un total de cincuenta sela por todos los conceptos asociados con este acto, es decir, la multa, la degradación, la humillación y el dolor.
אָמַר רַב זְעֵירָא: יֹאמְרוּ, בָּעַל בַּת מְלָכִים חֲמִשִּׁים, בָּעַל בַּת הֶדְיוֹטוֹת חֲמִשִּׁים?
Rav Zeira dice: No puede ser que él pague un total de solo cincuenta sela, pues la gente dirá: ¿Tiene sentido que quien tuvo relaciones forzadas con, es decir, violó a, una hija de reyes pague una suma de cincuenta sela, cuando ella sufre una gran humillación, y quien tuvo relaciones forzadas con la hija de gente común [hedyotot] también pague cincuenta sela?
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אִי הָכִי, גַּבֵּי עֶבֶד נָמֵי, יֹאמְרוּ: עֶבֶד נוֹקֵב מַרְגָּלִית — שְׁלֹשִׁים, עֶבֶד עוֹשֶׂה מַעֲשֵׂה מַחַט — שְׁלֹשִׁים? אֶלָּא אָמַר רַב זְעֵירָא:
Abaye dijo a Rav Zeira: Si es así, la misma afirmación puede aplicarse con respecto a un esclavo muerto por un buey. La gente también dirá: ¿Tiene sentido que un esclavo que perfora perlas [margalit] valga treinta sela, y un esclavo que hace trabajo de aguja también valga treinta sela? Sin embargo, la mishná indica claramente que no hay distinción entre los dos esclavos, pues la Torah establece un pago fijo. Más bien, Rav Zeira dice que hay una prueba diferente: