שְׁנִיָּה עָלָה וְכִיבֵּשׁ יְהוֹיָקִים.
en su segundo año subió a Eretz Israel y conquistó a Joacim.
וְכֵן בַּשְּׁנִיָּה.
§ La Guemará continúa su discusión de la baraita, que enseña: Cuando el Templo fue destruido por primera vez, ese día fue el Nueve de Av; y era la conclusión de Shabat; y era el año después de un Año Sabático; y asimismo, lo mismo ocurrió cuando el Segundo Templo fue destruido.
וּשְׁנִיָּה בְּמוֹצָאֵי שְׁבִיעִית מִי מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ? מִכְּדִי בַּיִת שֵׁנִי כַּמָּה קָם? אַרְבַּע מְאָה וְעֶשְׂרִים. אַרְבַּע מְאָה — תְּמָנְיָא יוֹבֵלֵי, אַרְבֵּסְרֵי — תְּרֵי שָׁבוּעַ, פָּשׁוּ לְהוּ שֵׁית, הָוֵה לֵיהּ בְּשִׁיתָּא בַּשָּׁבוּעַ.
La Guemará pregunta: ¿Puedes encontrar tal posibilidad, que el Segundo Templo fue destruido en el año después de un Año Sabático? Ahora bien, ¿durante cuántos años permaneció en pie el Segundo Templo? Permaneció en pie durante 420 años. Cuatrocientos años incluyen exactamente ocho Jubileos, ya que el ciclo del Jubileo es de cincuenta años. Otros catorce años consisten en dos ciclos sabáticos. Quedan seis años durante los cuales el Templo permaneció en pie, lo que significa que el último año fue el sexto año del ciclo sabático, y por lo tanto, cuando el Templo fue destruido al año siguiente, era un Año Sabático, y no el año después del Año Sabático.
הָא מַנִּי? רַבִּי יְהוּדָה הִיא, דְּאָמַר: ״שְׁנַת חֲמִשִּׁים עוֹלָה לְכָאן וּלְכָאן״, אַיְיתִי תְּמָנְיָא מִתְּמָנְיָא יוֹבֵלֵי, וְהָנֵי שֵׁית — הָוֵי אַרְבֵּיסַר, אִישְׁתְּכַח דִּבְמוֹצָאֵי שְׁבִיעִית חֲרוּב.
La Guemará responde: ¿De acuerdo con la opinión de quién se enunció esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien dice que el quincuagésimo año se cuenta para aquí y para allá, es decir, es tanto el Año del Jubileo como el primer año del siguiente ciclo sabático y ciclo del Jubileo, y por lo tanto cada ciclo del Jubileo es de solo cuarenta y nueve años en lugar de cincuenta. En consecuencia, al calcular el número de años de los ciclos sabáticos y del Jubileo hasta la destrucción del Segundo Templo, agrega otros ocho años de los ocho ciclos completos del Jubileo durante los cuales el Templo estuvo en pie. Los ocho años y esos seis años que quedaban según el cálculo anterior suman catorce años, que son dos ciclos sabáticos completos. Por lo tanto, resulta que el Segundo Templo fue destruido en el año siguiente al año sabático.
אִי רַבִּי יְהוּדָה, בָּרִאשׁוֹנָה לָא מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ! דְּתַנְיָא: שִׁבְעָה עָשָׂר יוֹבֵלוֹת מָנוּ יִשְׂרָאֵל מִשֶּׁנִּכְנְסוּ לָאָרֶץ וְעַד שֶׁיָּצְאוּ, וְאִי אַתָּה יָכוֹל לוֹמַר מִשָּׁעָה שֶׁנִּכְנְסוּ מָנוּ, שֶׁאִם אַתָּה אוֹמֵר כֵּן — נִמְצָא בַּיִת חָרֵב בִּתְחִילַּת יוֹבֵל, וְאִי אַתָּה מוֹצֵא ״בְּאַרְבַּע עֶשְׂרֵה שָׁנָה אַחַר אֲשֶׁר הֻכְּתָה הָעִיר״.
La Guemará objeta: Pero si se explica la baraita de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, la primera cláusula de la baraita es problemática, ya que no se encuentra que la primera vez que el Templo fue destruido haya sido en el año posterior al Año Sabático. Como se enseña en una baraita: El pueblo judío contó diecisiete Jubileos desde que entró en Eretz Yisrael hasta que salió, cuando fue destruido el Primer Templo. Y no se puede decir que contaron desde el momento en que entraron, porque si dices esto, el resultado es que el Templo fue destruido al comienzo del ciclo del Jubileo, y no se encuentra que el Año del Jubileo haya sido “en el año catorce después de que la ciudad fue herida” (Ezequiel 40:1).
אֶלָּא צֵא מֵהֶם שֶׁבַע שֶׁכִּיבְּשׁוּ, וְשֶׁבַע שֶׁחִילְּקוּ, וְאַתָּה מוֹצֵא ״בְּאַרְבַּע עֶשְׂרֵה שָׁנָה אַחַר אֲשֶׁר הֻכְּתָה הָעִיר״.
Más bien, réstales los siete años en que conquistaron la tierra y los siete años en que dividieron la tierra, ya que no comenzaron a contar el primer ciclo del Jubileo hasta después de esos acontecimientos. Y tú entonces encuentras que el Año del Jubileo fue “en el año catorce después de que la ciudad fue herida.”
וְאִי רַבִּי יְהוּדָה, אַיְיתִי שַׁבְסְרֵי מִשַּׁבְסְרֵי יוֹבֵלֵי, שְׁדִי אַהָנֵי — הֲוָה לֵיהּ בִּתְלָתָא בַּשָּׁבוּעַ!
La Guemará explica la dificultad de esta baraita: Pero si uno sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, que cada ciclo de Jubileo es de cuarenta y nueve años en lugar de cincuenta años, debes añadir otros diecisiete años, uno de cada uno de los diecisiete ciclos de Jubileo, y sumarlos a estos diecisiete ciclos, y resulta que la destrucción del Templo fue en el tercer año del ciclo sabatical.
הָנָךְ שְׁנֵי דְּאַגְלִינְהוּ סַנְחֵרִיב, עַד דַּאֲתָא יִרְמְיָה אַהְדְּרִינְהוּ — לָא קָחָשֵׁיב לְהוּ.
La Guemará responde: Durante aquellos años desde que Senaquerib exilió a las diez tribus hasta que Jeremías vino y las devolvió a su tierra, no contaron el ciclo del Jubileo, ya que el Jubileo se aplica solo cuando las doce tribus están en sus tierras ancestrales. Cuando los exiliados regresaron, comenzó un nuevo ciclo de Jubileo, y el Templo fue destruido treinta y seis años después, en el año siguiente a un Año Sabático.
אִיבָּעֵית אֵימָא: לְעוֹלָם רַבָּנַן, וְכִי קָתָנֵי ״וְכֵן בַּשְּׁנִיָּה״ — אַשְּׁאָרָא.
La Guemará sugiere una segunda respuesta a su pregunta sobre la declaración de la baraita que equipara las destrucciones del Primer Templo y del Segundo Templo. Y si quieres, di en cambio: En realidad, la baraita está de acuerdo con la opinión de los Rabinos, y cuando enseña: Y asimismo, lo mismo ocurrió cuando el Segundo Templo fue destruido, no está afirmando que el Templo fue destruido en un año después de un Año Sabático, porque de hecho el Segundo Templo fue destruido durante un Año Sabático. Más bien, se refiere a los otros detalles que la baraita proporciona con respecto al momento de la destrucción, es decir, que ocurrió el Nueve de Av y en un domingo.
הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא, דְּאִי לָא תֵּימָא הָכִי, מִשְׁמַרְתּוֹ שֶׁל יְהוֹיָרִיב בַּשְּׁנִיָּה מִי הֲוַאי?
La Guemará comenta: Así también, es razonable concluir que no todos los detalles relativos a la destrucción del Primer Templo también se aplican a la destrucción del Segundo Templo. Pues, si no dices eso, entonces, con respecto a la afirmación de que la destrucción ocurrió durante la semana del turno sacerdotal de Iehoiarib, ¿estaba presente el turno sacerdotal de Iehoiarib en la época del Segundo Templo?
וְהָתַנְיָא: אַרְבַּע מִשְׁמָרוֹת עָלוּ מִן הַגּוֹלָה — יְדַעְיָה וְחָרִים פַּשְׁחוּר וְאִימֵּר, עָמְדוּ נְבִיאִים שֶׁבֵּינֵיהֶם וְחִלְּקוּם לְעֶשְׂרִים וְאַרְבַּע מִשְׁמָרוֹת, בְּלָלוּם וּנְתָנוּם בַּקַּלְפִּי, בָּא יְדַעְיָה וְנָטַל חֶלְקוֹ וְחֵלֶק חֲבֵירָיו שֵׁשׁ,
Pero, ¿acaso no se enseña en una baraita que la guardia de Joiarib no existía durante la época del Segundo Templo? Pues se enseña así: Solo cuatro guardias sacerdotales subieron del exilio babilónico, mientras que las otras veinte permanecieron en Babilonia. Y estas son las guardias que regresaron: los descendientes de Jedaías, Harim, Pashḥur e Immer. Los profetas entre los que regresaron se levantaron y dividieron estas cuatro familias en veinticuatro guardias. Lo hicieron de la siguiente manera: escribieron los nombres de estas nuevas veinticuatro guardias en trozos de papel, los mezclaron y los pusieron en un receptáculo [kalpi] del cual se sacaban los sorteos. Un representante de la familia de Jedaías vino y sacó su porción y el lote de otras cinco guardias, para un total de seis.