מַתְנִי׳ בִּשְׁלֹשָׁה מְקוֹמוֹת הַכֹּהֲנִים שׁוֹמְרִים בְּבֵית הַמִּקְדָּשׁ: בֵּית אַבְטִינָס, בֵּית הַנִּיצוֹץ, בֵּית הַמּוֹקֵד. בְּבֵית אַבְטִינָס וּבְבֵית הַנִּיצוֹץ הָיוּ עֲלִיּוֹת, הָרוֹבִים שׁוֹמְרִים שָׁם.
MISHNA:Los sacerdotes hacían guardia en tres lugares del Templo en el atrio, en honor del Templo, como guardias en patios reales: En la Cámara de Avtinas, que es la cámara donde se preparaba el incienso, y en los dos lados de la sección norte del atrio: En la Cámara de la Chispa, donde había un pequeño fuego perpetuo, del cual se encendía el fuego del altar si se apagaba; y en la Cámara del Hogar, donde también había fuego, junto al cual los sacerdotes se calentaban cuando hacía frío. En la Cámara de Avtinas y en la Cámara de la Chispa había pisos superiores, y los jóvenes sacerdotes, que aún no eran aptos para servir en el Templo, hacían guardia allí.
בֵּית הַמּוֹקֵד כִּיפָּה, וּבַיִת הַגָּדוֹל הָיָה, מוּקָּף רוֹבְדִין שֶׁל אֶבֶן. זִקְנֵי בֵּית אָב יְשֵׁנִים שָׁם וּמַפְתְּחוֹת הָעֲזָרָה בְּיָדָם.
En la Cámara del Hogar, no había piso superior, pues su techo era redondo como una cúpula. Y era un gran salón, rodeado por hileras de piedra que sobresalían de las paredes y servían como bancos. Los ancianos de la familia patrilineal sacerdotal que serviría en el Templo al día siguiente dormían allí, y las llaves del patio del Templo estaban en su poder.
פִּרְחֵי כְהוּנָּה אִישׁ כִּסְתּוֹ בָּאָרֶץ. לֹא הָיוּ יְשֵׁנִים בְּבִגְדֵי קֹדֶשׁ, אֶלָּא הָיוּ פּוֹשְׁטִין וּמַנִּיחִין אוֹתָן תַּחַת רָאשֵׁיהֶם, וּמִתְכַּסִּין בִּכְסוּת עַצְמָן. אֵירַע קֶרִי לְאֶחָד מֵהֶן – יוֹצֵא וְהוֹלֵךְ לוֹ
Los jóvenes del sacerdocio, que tenían edad suficiente para servir en el Templo, también dormían en la Cámara del Hogar. No dormían en bancos, sino que cada uno de los sacerdotes dormía con su vestidura en el suelo. Además, no dormían vestidos con las vestiduras sagradas; más bien, se las quitaban y las doblaban. Y luego ellos colocaban sus vestiduras en el suelo debajo de sus cabezas, y se cubrían con sus propias vestiduras no sagradas. Si una emisión seminal le ocurría a uno de los sacerdotes, volviéndolo ritualmente impuro e inepto para el servicio, él salía de la Cámara del Hogar, y caminaba