עֲסִיקִין, עַד שֶׁלֹּא הֶחְזִיק בָּהּ — יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, מִשֶּׁהֶחְזִיק בָּהּ — אֵינוֹ יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ. מִשּׁוּם דְּאָמַר לֵיהּ: חַיְיתָא דְּקִיטְרֵי סְבַרְתְּ וְקַבֵּילְתְּ. וּמֵאֵימַת מַחְזֵיק בַּהּ? מִכִּי דָיֵישׁ אַמִּצְרֵי.
impugnadores, es decir, individuos que disputan la propiedad de Reuven sobre el campo, mientras Shimon aún no haya tomado posesión de él, puede retractarse del trato. Sin embargo, una vez que ha tomado posesión, Shimon no puede retractarse del trato, porque en ese momento el vendedor, Reuven, puede decirle: Aceptaste un saco [ḥaita] de nudos y lo recibiste, es decir, dado que compraste el campo sin garantía, entendiste que era una inversión arriesgada. La Guemará pregunta: ¿Y desde cuándo se considera que Shimon ha tomado posesión de la propiedad? La Guemará responde: Es desde que recorre los límites del terreno para inspeccionarlo.
אִיכָּא דְּאָמְרִי אֲפִילּוּ בְּאַחְרָיוּת נָמֵי. דְּאָמַר לֵיהּ: אַחְוִי טִירְפָךְ וַאֲשַׁלֵּם לָךְ.
Hay quienes dicen que incluso si Reuven le vendió el campo con garantía, Shimon no puede exigir un reembolso inmediato cuando descubre que hay litigantes, pues Reuven puede decirle a Shimon: Muéstrame tu documento de autorización para recuperar propiedad de mí, y te pagaré.
מַתְנִי׳ מִי שֶׁהָיָה נָשׂוּי שָׁלֹשׁ נָשִׁים, וָמֵת, כְּתוּבָּתָהּ שֶׁל זוֹ מָנֶה, וְשֶׁל זוֹ מָאתַיִם, וְשֶׁל זוֹ שְׁלֹשׁ מֵאוֹת, וְאֵין שָׁם אֶלָּא מָנֶה — חוֹלְקִין בְּשָׁוֶה.
MISHNÁ: En el caso de alguien que estaba casado con tres mujeres y murió, y el contrato matrimonial de esta esposa era por cien dinares y el contrato matrimonial de esta segunda esposa era por doscientos dinares, y el contrato matrimonial de esta tercera esposa era por trescientos, y los tres contratos fueron emitidos en la misma fecha, de modo que ninguna de las esposas tiene precedencia sobre ninguna de las otras, y el valor total del patrimonio es de solo cien dinares, las esposas dividen el patrimonio por igual.
הָיוּ שָׁם מָאתַיִם, שֶׁל מָנֶה נוֹטֶלֶת חֲמִשִּׁים, שֶׁל מָאתַיִם וְשֶׁל שְׁלֹשׁ מֵאוֹת שְׁלֹשָׁה שְׁלֹשָׁה שֶׁל זָהָב. הָיוּ שָׁם שְׁלֹשׁ מֵאוֹת — שֶׁל מָנֶה נוֹטֶלֶת חֲמִשִּׁים, וְשֶׁל מָאתַיִם מָנֶה, וְשֶׁל שְׁלֹשׁ מֵאוֹת שִׁשָּׁה שֶׁל זָהָב.
Si hubiera doscientos dinares en la herencia, la que tenía un contrato matrimonial por cien dinares recibe cincuenta dinares, mientras que aquellas cuyos contratos eran por doscientos y trescientos dinares reciben tres dinares de oro cada una, equivalentes a setenta y cinco dinares de plata. Si hubiera trescientos dinares en la herencia, la que tenía un contrato matrimonial por cien dinares recibe cincuenta dinares, la que tenía un contrato por doscientos dinares recibe cien dinares, y la que tenía un contrato por trescientos dinares recibe seis dinares de oro, equivalentes a ciento cincuenta dinares de plata.
וְכֵן שְׁלֹשָׁה שֶׁהִטִּילוּ לַכִּיס, פִּיחֲתוּ אוֹ הוֹתִירוּ — כָּךְ הֵן חוֹלְקִין.
Del mismo modo, tres individuos que depositaron dinero en una bolsa, es decir, invirtieron diferentes cantidades de dinero en una empresa comercial conjunta: Si sufrieron una pérdida u obtuvieron una ganancia, y ahora eligen disolver la sociedad, dividen los bienes de esta manera, es decir, según la cantidad que cada uno de ellos invirtió inicialmente en la sociedad.
גְּמָ׳ שֶׁל מָנֶה נוֹטֶלֶת חֲמִשִּׁים? תְּלָתִין וּתְלָתָא וְתִילְתָּא הוּא דְּאִית לַהּ!
GEMARA: La Guemará pregunta sobre la halakha en el caso en que la herencia tiene doscientos dinares, en cuyo caso la esposa cuyo contrato matrimonial era por cien dinares recibe cincuenta dinares. ¿Por qué la esposa cuyo contrato matrimonial era por cien recibe cincuenta? Ella debería tener derecho a cobrar solo treinta y tres y un tercio dinares. Dado que su reclamación es solo por los primeros cien dinares, y las tres mujeres tienen un derecho igual sobre esos primeros cien, es lógico que se dividan por igual entre las tres.
אָמַר שְׁמוּאֵל: בְּכוֹתֶבֶת בַּעֲלַת מָאתַיִם לְבַעֲלַת מָנֶה ״דִּין וּדְבָרִים אֵין לִי עִמָּךְ בְּמָנֶה״.
Shmuel dijo: Este es un caso en el que la esposa cuyo contrato era por doscientos escribe un documento a la esposa cuyo contrato era por cien dinares: No tengo ningún asunto legal ni participación contigo con respecto a los primeros cien dinares. Dado que ella renunció a su parte en los primeros cien dinares, solo quedan dos reclamantes, la cuyo contrato era por cien y la cuyo contrato era por trescientos, y lo dividen por igual entre ellas.
אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: שֶׁל מָאתַיִם וְשֶׁל שְׁלֹשׁ מֵאוֹת שָׁלֹשׁ שָׁלֹשׁ שֶׁל זָהָב. תֵּימָא לַהּ: הָא סַלֵּקְתְּ נַפְשִׁךְ מִינַּהּ!
La Guemará pregunta: Si es así, di la cláusula final de esa misma declaración en la mishná, donde se afirma que la esposa cuyo contrato era por doscientos y la cuyo contrato era por trescientos toman tres dinares de oro cada una. Esto es difícil, porque la esposa cuyo contrato era por trescientos debería poder decirle a la esposa cuyo contrato era por doscientos: Te has apartado de los primeros cien dinares, y por lo tanto tienes un reclamo solo sobre los cien restantes. De ello debería seguirse que la esposa cuyo contrato era por trescientos debería tomar cien en total, cincuenta de los primeros cien y cincuenta de los segundos cien, y la cuyo contrato era por doscientos debería recibir solo cincuenta, que es la mitad de los segundos cien.
מִשּׁוּם דְּאָמְרָה לַהּ: מִדִּין וּדְבָרִים הוּא דְּסַלִּיקִי נַפְשַׁאי.
La Guemará responde: No es así, porque la esposa cuyo contrato era por doscientos puede decirle a la esposa cuyo contrato era por trescientos: me he apartado solo de asuntos legales o de participación, es decir, no he renunciado por completo a mis derechos sobre los primeros cien; solo acepté no involucrarme en litigio con la esposa cuyo contrato matrimonial era por cien dinares. Sin embargo, mantengo mis derechos sobre los primeros cien dinares con respecto a mi participación contigo. En consecuencia, ambas mujeres tienen derechos iguales sobre los ciento cincuenta dinares restantes, y los dividen por igual entre ellas.
הָיוּ שָׁם שְׁלֹשׁ מֵאוֹת וְכוּ׳.
La mishná enseña que, si había trescientos dinares en la herencia, el dinero se divide de modo que la esposa cuyo contrato matrimonial era por cien recibe cincuenta dinares, la esposa cuyo contrato era por doscientos recibe cien, y la cuyo contrato era por trescientos recibe ciento cincuenta dinares.
שֶׁל מָאתַיִם מָנֶה? שִׁבְעִים וַחֲמִשָּׁה הוּא דְּאִית לַהּ!
La Guemará pregunta: ¿Por qué la que cuyo contrato era por doscientos recibe cien dinares? Ella debería tener derecho a recibir solo setenta y cinco. Como explicó Shmuel anteriormente, dado que ella aceptó no litigar con la esposa cuyo contrato era por cien con respecto a los primeros cien, resulta que ella tiene un reclamo solo por ciento cincuenta de la suma restante, ya que claramente no tiene ningún derecho sobre los terceros cien; por lo tanto, debería recibir la mitad de lo que está reclamando, que son setenta y cinco dinares.
אָמַר שְׁמוּאֵל: בְּכוֹתֶבֶת בַּעֲלַת שְׁלֹשׁ מֵאוֹת לְבַעֲלַת מָאתַיִם וּלְבַעֲלַת מָנֶה ״דִּין וּדְבָרִים אֵין לִי עִמָּכֶם בְּמָנֶה״.
La Guemará responde que Shmuel dijo: El caso es cuando aquella cuyo contrato era por trescientos escribe un documento a aquella cuyo contrato era por doscientos y a aquella cuyo contrato era por cien dinares: No tengo reclamación legal ni participación con ustedes con respecto a los primeros cien dinares. Debido a este acuerdo, los primeros cien se dividen entre la esposa cuyo contrato era por cien y la esposa cuyo contrato era por doscientos, recibiendo cada una cincuenta. Los segundos cien se dividen entre la esposa cuyo contrato era por doscientos y la esposa cuyo contrato era por trescientos. Como resultado de ello, la esposa cuyo contrato era por doscientos termina con cien completos. Los terceros cien van exclusivamente a la esposa cuyo contrato era por trescientos, llevando su total a ciento cincuenta dinares.
רַב יַעֲקֹב מִנְּהַר פְּקוֹד מִשְּׁמֵיהּ דְּרָבִינָא אָמַר: רֵישָׁא בִּשְׁתֵּי תְפִיסוֹת, וְסֵיפָא בִּשְׁתֵּי תְפִיסוֹת.
Rav Ya’akov de Nehar Pekod dijo en nombre de Ravina: La mishná no se refiere a casos en los que una de las mujeres renunció a sus derechos, sino más bien a casos en los que no recibieron la herencia de una sola vez, sino en cuotas; cada vez que una cuota estaba disponible, las mujeres recuperaban una parte del patrimonio. La primera cláusula se refiere a un caso en el que hubo dos incautaciones de bienes, y la cláusula final se refiere igualmente a un caso en el que hubo dos incautaciones de bienes.
רֵישָׁא בִּשְׁתֵּי תְפִיסוֹת — דְּנָפְלוּ שִׁבְעִין וַחֲמִשָּׁה בְּחַד זִימְנָא, וּמֵאָה וְעֶשְׂרִים וַחֲמִשָּׁה בְּחַד זִימְנָא.
La Guemará explica: La primera cláusula de la mishná, donde había doscientos dinares disponibles, se refiere a un caso en el que hubo dos incautaciones de bienes, ya que setenta y cinco dinares estuvieron disponibles en un momento y ciento veinticinco dinares en otro momento. Cuando estuvo disponible el primer pago, cada una de las mujeres tenía un reclamo igual sobre el dinero y lo dividieron por igual, recibiendo cada una veinticinco dinares. Cuando estuvo disponible el segundo pago, la mujer cuyo contrato era por cien dinares tenía un reclamo sobre setenta y cinco dinares, y recibió un tercio de esa cantidad, llevando su total a cincuenta. Las otras mujeres también recibieron una parte igual de esos setenta y cinco dinares y dividieron por igual los cincuenta dinares restantes, llevando sus totales a setenta y cinco dinares cada una.
סֵיפָא בִּשְׁתֵּי תְפִיסוֹת — דְּנָפְלוּ שִׁבְעִים וַחֲמִשָּׁה בְּחַד זִימְנָא, וּמָאתַיִם וְעֶשְׂרִים וַחֲמִשָּׁה בְּחַד זִימְנָא.
La última cláusula, en la que había disponibles trescientos dinares, también se refiere a un caso en el que hubo dos incautaciones de bienes, ya que setenta y cinco dinares estuvieron disponibles para ellos en un momento y doscientos veinticinco dinares en otro momento.
תַּנְיָא: זוֹ מִשְׁנַת רַבִּי נָתָן. רַבִּי אוֹמֵר: אֵין אֲנִי רוֹאֶה דְּבָרָיו שֶׁל רַבִּי נָתָן בְּאֵלּוּ, אֶלָּא חוֹלְקוֹת בְּשָׁוֶה.
Se enseña en una baraita: Esta es la enseñanza de Rabí Natán. Rabí Yehuda HaNasi dice: No estoy de acuerdo con la afirmación de Rabí Natán con respecto a estas mujeres; más bien, ellas dividen la herencia por igual.
וְכֵן שְׁלֹשָׁה שֶׁהֵטִילוּ. אָמַר שְׁמוּאֵל: שְׁנַיִם שֶׁהִטִּילוּ לְכִיס, זֶה מָנֶה וְזֶה מָאתַיִם —
Se enseñó en la mishná: Del mismo modo, tres individuos que depositaron dinero en una bolsa, es decir, invirtieron distintas cantidades en una empresa comercial conjunta, dividen los bienes de manera similar. Shmuel dijo: En un caso de dos individuos que depositaron dinero en una bolsa, donde este individuo invirtió cien dinares y aquel individuo invirtió doscientos,