דְּרַחֲמָנָא קַרְיֵיהּ ״עֵץ״, דִּכְתִיב: ״הַמִּזְבֵּחַ עֵץ שָׁלֹשׁ אַמּוֹת גָּבוֹהַּ וְאׇרְכּוֹ שְׁתַּיִם אַמּוֹת וּמִקְצֹעוֹתָיו לוֹ וְאׇרְכּוֹ וְקִירוֹתָיו עֵץ וַיְדַבֵּר אֵלַי זֶה הַשֻּׁלְחָן אֲשֶׁר לִפְנֵי ה׳״.
porque el Misericordioso lo llamó: “Madera”, como está escrito con respecto a la mesa del pan de la proposición: “El altar, de tres codos de alto, y su longitud de dos codos, era de madera; y sus esquinas, su longitud y sus paredes también eran de madera; y me dijo: Esta es la mesa que está delante del Señor” (Ezequiel 41:22). Este versículo indica que, aunque la mesa estaba recubierta, su identidad como utensilio de madera se conservaba, lo que significa que, como todos los utensilios de madera, no sería susceptible a la impureza de no ser por el hecho de que la sacaban para mostrársela a los peregrinos.
פָּתַח בְּמִזְבֵּחַ וְסִיֵּים בְּשֻׁלְחָן! רַבִּי יוֹחָנָן וְרֵישׁ לָקִישׁ דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: בִּזְמַן שֶׁבֵּית הַמִּקְדָּשׁ קַיָּים — מִזְבֵּחַ מְכַפֵּר עַל אָדָם, עַכְשָׁיו — שֻׁלְחָנוֹ שֶׁל אָדָם מְכַפֵּר עָלָיו.
Como la Guemará ha citado el versículo anterior, aclara un aspecto desconcertante del mismo: El versículo comenzó con la palabra “altar” y terminó con la palabra “mesa,” ambas palabras describiendo el mismo objeto. Rabí Yoḥanan y Reish Lakish dicen ambos la siguiente exposición: Cuando el Templo está en pie, el altar expía por una persona; ahora que el Templo ha sido destruido, es la mesa de una persona la que expía por ella, pues alimentar a huéspedes necesitados expía sus pecados.
כׇּל הַכֵּלִים שֶׁבַּמִּקְדָּשׁ יֵשׁ לָהֶם שְׁנִיִּים כּוּ׳. מִזְבַּח הַנְּחוֹשֶׁת, דִּכְתִיב: ״מִזְבַּח אֲדָמָה תַּעֲשֶׂה לִּי״. מִזְבַּח הַזָּהָב, דִּכְתִיב: ״הַמְּנוֹרָה וְהַמִּזְבְּחוֹת״ — אִיתַּקּוּשׁ מִזְבְּחוֹת זֶה לָזֶה.
§ La mishná enseñó: Todos los utensilios que estaban en el Templo tenían utensilios de reemplazo de segundo y tercer orden, etc. Todos los utensilios que estaban en el Templo requerían inmersión, excepto el altar de oro y el altar de bronce, porque se consideran como la tierra. La Guemará cita las fuentes pertinentes: El altar de bronce se considera como la tierra, como está escrito con respecto a este altar: “Un altar de tierra harás para Mí” (Éxodo 20:21). El altar de oro se considera como la tierra, como está escrito: “El candelabro y los altares” (Números 3:31). La palabra en plural “altares” indica que los dos altares del Templo, el de bronce y el de oro, son comparados entre sí, enseñando que así como el altar de bronce es como la tierra en que no puede contraer impureza, lo mismo se aplica al altar de oro.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: מִפְּנֵי שֶׁהֵן מְצוּפִּין. אַדְּרַבָּה: כֵּיוָן דִּמְצוּפִּין נִינְהוּ — מִיטַּמְּאוּ! אֵימָא, וַחֲכָמִים: מְטַמְּאִין, מִפְּנֵי שֶׁהֵן מְצוּפִּין.
§ Según la mishná, Rabí Eliezer sostiene que los altares son puros porque son como la tierra, y los Rabinos dicen: Es porque están recubiertos. La mishná parece estar diciendo que los Rabinos están ofreciendo una razón diferente por la que los altares no son susceptibles a la impureza, a saber, que están recubiertos. La Guemará se desconcierta por esto: Al contrario, dado que están recubiertos de oro o bronce, esa es una razón por la que deberían contraer impureza, ya que el recubrimiento metálico hace que todo el altar sea considerado como un utensilio de metal, como se indicó anteriormente, y el metal es susceptible a la impureza. La Guemará responde: Di y enmienda el texto de la mishná de la siguiente manera: Y los Rabinos discrepan por completo con Rabí Eliezer, y declaran que los altares son susceptibles a la impureza, porque están recubiertos.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא: רַבָּנַן לְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר קָאָמְרִי: מַאי דַּעְתָּיךְ, מִשּׁוּם דִּמְצוּפִּין —
Y si quieres, di que nuestro texto de la mishná es correcto, y debemos entender que los Rabinos estaban diciendo su declaración en respuesta a Rabí Eliezer: ¿Cuál es tu razonamiento para afirmar que los altares no son susceptibles a la impureza porque son como la tierra? ¿Por qué no dijiste simplemente que son utensilios de madera fijados en un lugar? Pues esa es razón suficiente para que no sean susceptibles a la impureza. ¿Es porque están recubiertos de metal y, por lo tanto, serían considerados utensilios de metal en lugar de madera, y susceptibles a la impureza, de no ser por el hecho de que se consideran como la tierra?
מִיבְטָל בָּטֵיל צִפּוּיָין גַּבַּיְיהוּ.
Esto es un error, pues el revestimiento no es importante, y su revestimiento queda anulado y se considera subordinado a ellos, de modo que en efecto se consideran utensilios de madera en un lugar fijo y, por lo tanto, no susceptibles a la impureza. Aunque, por lo general, el estatus de un utensilio sigue su revestimiento, la mesa del Templo y sus altares son excepciones, como se deriva del versículo de Ezequiel citado arriba (41:22). Por lo tanto, no hay necesidad de mencionar que se comparan con la tierra. Dado que estos altares están hechos de madera, no contraen impureza, independientemente de si están unidos al suelo o no.
אָמַר רַבִּי אֲבָהוּ אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: תַּלְמִידֵי חֲכָמִים אֵין אוּר שֶׁל גֵּיהִנָּם שׁוֹלֶטֶת בָּהֶן, קַל וָחוֹמֶר מִסָּלָמַנְדְּרָא: וּמָה סָלָמַנְדְּרָא שֶׁתּוֹלֶדֶת אֵשׁ הִיא — הַסָּךְ מִדָּמָהּ אֵין אוּר שׁוֹלֶטֶת בּוֹ, תַּלְמִידֵי חֲכָמִים שֶׁכׇּל גּוּפָן אֵשׁ, דִּכְתִיב: ״הֲלוֹא כֹה דְבָרִי כָּאֵשׁ נְאֻם ה׳״ — עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה.
§ A propósito del revestimiento del altar, la Guemará cita una enseñanza agádica: Rabí Abbahu dijo que Rabí Elazar dijo: El fuego del Guehinom no tiene poder sobre los eruditos de la Torah. Esto puede derivarse mediante una inferencia a fortiori de la salamandra [salamandra], una criatura creada del fuego e inmune a sus efectos, cuya sangre es ignífuga: Si una salamandra, que es meramente un producto del fuego, y sin embargo cuando uno unge su cuerpo con su sangre, el fuego no tiene poder sobre él, con mayor razón el fuego no debería tener poder alguno sobre los eruditos de la Torah, cuyos cuerpos enteros son fuego, como está escrito: “Ciertamente Mis palabras son como fuego, dice el Señor” (Jeremías 23:29), y las palabras de la Torah se vuelven parte de los propios cuerpos de los eruditos de la Torah.
אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: אֵין אוּר שֶׁל גֵּיהִנָּם שׁוֹלֶטֶת בְּפוֹשְׁעֵי יִשְׂרָאֵל, קַל וָחוֹמֶר מִמִּזְבַּח הַזָּהָב: מָה מִזְבַּח הַזָּהָב שֶׁאֵין עָלָיו אֶלָּא כְּעוֹבִי דִּינַר זָהָב — כַּמָּה שָׁנִים אֵין הָאוּר שׁוֹלֶטֶת בּוֹ, פּוֹשְׁעֵי יִשְׂרָאֵל שֶׁמְּלֵאִין מִצְוֹת כְּרִמּוֹן, דִּכְתִיב: ״כְּפֶלַח הָרִמּוֹן רַקָּתֵךְ״, אַל תִּקְרֵי ״רַקָּתֵךְ״, אֶלָּא: רֵקָנִין שֶׁבָּךְ — עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה.
Reish Lakish dijo: Tampoco el fuego de la Gehena tiene poder sobre los pecadores de Israel. Esto puede derivarse mediante una inferencia a fortiori del altar de oro: Si el altar de oro, que tiene sobre él un revestimiento que no es más grueso que el espesor de un dinar de oro, y sobre el cual arde incienso durante muchos años y aun así el fuego no tiene poder sobre él, pues el oro milagrosamente permaneció sin daño, cuánto más debe concederse inmunidad al fuego a los pecadores de Israel, que están llenos de buenas acciones como una granada está llena de semillas, como está escrito: “Tus sienes [rakatekh] son como un gajo de granada” (Cantar de los Cantares 4:3), lo cual debe exponerse de la siguiente manera: No leas esta palabra como rakatekh, sino más bien léela como reikanin shebakh, es decir, la gente vacía y sin valor entre ti; incluso estas personas están tan llenas de buenas acciones como una granada está llena de semillas.
הֲדַרַן עֲלָךְ חוֹמֶר בַּקּוֹדֶשׁ וּסְלִיקָא לַהּ מַסֶּכֶת חֲגִיגָה