שֶׁנֶּאֱמַר: ״פְּעֻלְּתַי הַשְּׁמִינִי״, וּכְתִיב ״כִּי בֵרְכוֹ אֱלֹהִים״. ״כׇּל אֵלֶּה מִבְּנֵי עֹבֵד אֱדֹם הֵמָּה וּבְנֵיהֶם וַאֲחֵיהֶם אִישׁ חַיִל בַּכֹּחַ לַעֲבֹדָה שִׁשִּׁים וּשְׁנַיִם לְעֹבֵד אֱדֹם״.
como está declarado: “Y Oved-edom tenía hijos… Peulletai, el octavo,” y en la continuación del mismo versículo está escrito: “Porque Dios lo bendijo” (I Crónicas 26:4–5); aparentemente, estos ocho hijos eran la bendición, como está declarado: “Todos estos eran de los hijos de Oved-edom; ellos, sus hijos y sus hermanos, hombres capaces y fuertes para el servicio; sesenta y dos de Oved-edom” (I Crónicas 26:8). Cada una de las nueve mujeres dio a luz seis hijos, para un total de cincuenta y cuatro. Si se añaden los ocho originales, había sesenta y dos en total.
אָמַר רַבִּי אָבִין הַלֵּוִי: כׇּל הַדּוֹחֵק אֶת הַשָּׁעָה — שָׁעָה דּוֹחַקְתּוֹ. וְכׇל הַנִּדְחֶה מִפְּנֵי הַשָּׁעָה — שָׁעָה נִדְחֵת מִפָּנָיו.
Rabí Avin HaLeví dijo: Si alguien fuerza el momento e intenta aprovechar una oportunidad inmerecida, el momento lo fuerza y es apartado a un lado. Si alguien cede al momento y renuncia a una oportunidad que se le presenta, el momento cede ante él.
מִדְּרַבָּה וְרַב יוֹסֵף. דְּרַב יוֹסֵף סִינַי וְרַבָּה עוֹקֵר הָרִים, אִצְטְרִיכָא לְהוּ שַׁעְתָּא. שְׁלַחוּ לְהָתָם: סִינַי וְעוֹקֵר הָרִים, אֵיזֶה מֵהֶם קוֹדֵם? שְׁלַחוּ לְהוּ: סִינַי קוֹדֵם, שֶׁהַכֹּל צְרִיכִין לְמָרֵי חִטַּיָּא. אַף עַל פִּי כֵן לֹא קִבֵּל עָלָיו רַב יוֹסֵף, דְּאָמְרִי לֵיהּ כַּלְדָּאֵי: מָלְכַתְּ תַּרְתֵּין שְׁנִין.
Esto puede derivarse de un incidente que involucró a Rabba y Rav Yosef, pues Rav Yosef era Sinai, extremadamente erudito, y Rabba era uno que arranca montañas, extremadamente agudo. Llegó el momento en que se los necesitaba; uno de ellos iba a ser elegido como jefe de la yeshivá. Enviaron la siguiente pregunta allí, a los Sabios de Eretz Yisrael: ¿Cuál tiene precedencia, Sinai o uno que arranca montañas? Les enviaron en respuesta: Sinai tiene precedencia, pues todos necesitan al dueño del trigo, aquel que es experto en las fuentes. Sin embargo, Rav Yosef no aceptó el nombramiento, ya que los caldeos astrólogos le dijeron: Presidirás como jefe de la yeshivá durante dos años.
מְלַךְ רַבָּה עֶשְׂרִין וְתַרְתֵּין שְׁנִין, מְלַךְ רַב יוֹסֵף תַּרְתֵּין שְׁנִין וּפַלְגָא.
Rabba presidió como jefe de la yeshivá durante veintidós años. Después de su muerte, Rav Yosef presidió durante dos años y medio. Aunque no aprovechó la oportunidad que se le presentó, finalmente cumplió aquello para lo que estaba destinado.
כֹּל הָנָךְ שְׁנֵי דִּמְלַךְ רַבָּה, אֲפִילּוּ אוּמָּנָא לְבֵיתֵיהּ לָא קְרָא.
La Guemará relata que todos aquellos años en que Rabá presidió, Rav Yosef ni siquiera llamó a un sangrador a su casa. Rav Yosef no asumió ni el más mínimo aire de autoridad, y iba a buscar al sangrador en lugar de llamarlo para que se acomodara a él.
וְאָמַר רַבִּי אָבִין הַלֵּוִי: מַאי דִּכְתִיב ״יַעַנְךָ ה׳ בְּיוֹם צָרָה יְשַׂגֶּבְךָ שֵׁם אֱלֹהֵי יַעֲקֹב״, אֱלֹהֵי יַעֲקֹב וְלֹא אֱלֹהֵי אַבְרָהָם וְיִצְחָק? מִכָּאן לְבַעַל הַקּוֹרָה שֶׁיִּכָּנֵס בְּעׇבְיָהּ שֶׁל קוֹרָה.
Y Rabí Avin HaLevi dijo: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito: “El Señor te responderá en el día de la angustia; el nombre del Dios de Jacob te pondrá en alto” (Salmos 20:2)? ¿Acaso Dios es específicamente el Dios de Jacob y no el Dios de Abraham e Isaac? Más bien, de aquí se deriva el principio general: Quien posee una viga debe acercarse llevando la parte gruesa de la viga. Un constructor, al llevar una viga para fijarla en un edificio, debe calibrarla y medirla cuidadosamente para que la parte gruesa de la viga encaje en su lugar; así también Jacob, que engendró y crió a los hijos que llegarían a ser el pueblo de Israel, debe seguir orando por ellos y completar la tarea de construir la nación.
וְאָמַר רַבִּי אָבִין הַלֵּוִי: כׇּל הַנֶּהֱנֶה מִסְּעוּדָה שֶׁתַּלְמִיד חָכָם שָׁרוּי בְּתוֹכָהּ, כְּאִילּוּ נֶהֱנֶה מִזִּיו שְׁכִינָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיָּבֹא אַהֲרֹן וְכֹל זִקְנֵי יִשְׂרָאֵל לֶאֱכׇל לֶחֶם עִם חֹתֵן מֹשֶׁה לִפְנֵי הָאֱלֹהִים״, וְכִי לִפְנֵי אֱלֹהִים אָכְלוּ? וַהֲלֹא לִפְנֵי מֹשֶׁה אָכְלוּ!
Y el rabino Avin HaLevi dijo: Quien participa de una comida en la que está presente un erudito de Torah, es como si disfrutara del resplandor radiante de la Presencia Divina, como está dicho: “Y Aarón vino, y todos los ancianos de Israel, para comer pan con el suegro de Moisés delante de Dios” (Éxodo 18:12). ¿Acaso ellos realmente comieron delante de Dios? ¿No comieron delante de Moisés?
אֶלָּא לוֹמַר לָךְ כׇּל הַנֶּהֱנֶה מִסְּעוּדָה שֶׁתַּלְמִיד חָכָם שָׁרוּי בְּתוֹכָהּ — כְּאִילּוּ נֶהֱנֶה מִזִּיו שְׁכִינָה.
Más bien, este versículo viene para decirte que quien participa en una comida en la que está presente un erudito de la Torah, es como si hubiera disfrutado del resplandor radiante de la Presencia Divina.
וְאָמַר רַבִּי אָבִין הַלֵּוִי: הַנִּפְטָר מֵחֲבֵרוֹ אַל יֹאמַר לוֹ ״לֵךְ בְּשָׁלוֹם״, אֶלָּא ״לֵךְ לְשָׁלוֹם״, שֶׁהֲרֵי יִתְרוֹ שֶׁאָמַר לוֹ לְמֹשֶׁה ״לֵךְ לְשָׁלוֹם״, עָלָה וְהִצְלִיחַ. דָּוִד שֶׁאָמַר לוֹ לְאַבְשָׁלוֹם ״לֵךְ בְּשָׁלוֹם״, הָלַךְ וְנִתְלָה.
Y Rabí Avin HaLevi dijo: Quien se despide de otro no debe decirle: Ve en paz, sino más bien, debe decir: Ve hacia la paz. Como vemos que, por un lado, Jetró le dijo a Moisés: “Ve hacia la paz” (Éxodo 4:18), y Moisés ascendió y tuvo éxito. Por otro lado, David le dijo a su hijo, Absalón: “Ve en paz” (II Samuel 15:9), y Absalón fue y terminó siendo ahorcado.
וְאָמַר רַבִּי אָבִין הַלֵּוִי: הַנִּפְטָר מִן הַמֵּת אַל יֹאמַר לוֹ ״לֵךְ לְשָׁלוֹם״, אֶלָּא ״לֵךְ בְּשָׁלוֹם״, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְאַתָּה תָּבוֹא אֶל אֲבֹתֶיךָ בְּשָׁלוֹם״.
El rabino Avin HaLevi también dijo: Quien se despide de una persona muerta no debe decirle: Ve a la paz, sino más bien, debe decir: Ve en paz, como está escrito: “Pero tú irás a tus padres en paz” (Génesis 15:15).
אָמַר רַבִּי לֵוִי בַּר חִיָּיא: הַיּוֹצֵא מִבֵּית הַכְּנֶסֶת וְנִכְנָס לְבֵית הַמִּדְרָשׁ וְעוֹסֵק בַּתּוֹרָה — זוֹכֶה וּמְקַבֵּל פְּנֵי שְׁכִינָה, שֶׁנֶּאֱמַר ״יֵלְכוּ מֵחַיִל אֶל חָיִל יֵרָאֶה אֶל אֱלֹהִים בְּצִיּוֹן״.
Rabí Levi bar Ḥiyya dijo: Quien sale de la sinagoga y inmediatamente entra en la casa de estudio y se dedica al estudio de la Torah, tiene el privilegio de recibir la Presencia Divina, como está dicho: “Van de fuerza en fuerza, cada uno de ellos se presenta ante Dios en Sion” (Salmos 84:8); quienes van de un lugar de oración a un lugar de estudio de la Torah tienen el privilegio de recibir una revelación divina en Sion.
אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אָשֵׁי אָמַר רַב: תַּלְמִידֵי חֲכָמִים אֵין לָהֶם מְנוּחָה לֹא בָּעוֹלָם הַזֶּה וְלֹא בָּעוֹלָם הַבָּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יֵלְכוּ מֵחַיִל אֶל חָיִל יֵרָאֶה אֶל אֱלֹהִים בְּצִיּוֹן״.
Con respecto a ese mismo versículo, Rabí Ḥiyya bar Ashi dijo que Rav dijo: los eruditos de la Torah no tienen descanso ni en este mundo ni en el Mundo Venidero, pues en ambos mundos están avanzando constantemente, como está dicho: “Van de fuerza en fuerza; cada uno de ellos se presenta ante Dios en Sion.”
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר רַבִּי חֲנִינָא: תַּלְמִידֵי חֲכָמִים מַרְבִּים שָׁלוֹם בָּעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְכׇל בָּנַיִךְ לִמּוּדֵי ה׳ וְרַב שְׁלוֹם בָּנָיִךְ״.
Rabí Elazar dijo que Rabí Ḥanina dijo: los estudiosos de la Torah aumentan la paz en el mundo, como está dicho: “Y todos tus hijos [banayikh] serán enseñados por el Señor, y grande será la paz de tus hijos” (Isaías 54:13). Si todos los hijos de Israel son enseñados por el Señor, habrá paz para todos.
אַל תִּקְרֵי ״בָּנָיִךְ״ אֶלָּא ״בּוֹנָיִךְ״. ״שָׁלוֹם רָב לְאֹהֲבֵי תוֹרָתֶךָ וְאֵין לָמוֹ מִכְשׁוֹל״. ״יְהִי שָׁלוֹם בְּחֵילֵךְ שַׁלְוָה בְּאַרְמְנוֹתָיִךְ״. ״לְמַעַן אַחַי וְרֵעָי אֲדַבְּרָה נָּא שָׁלוֹם בָּךְ. לְמַעַן בֵּית ה׳ אֱלֹהֵינוּ אֲבַקְשָׁה טוֹב לָךְ״. ״ה׳ עֹז לְעַמּוֹ יִתֵּן ה׳ יְבָרֵךְ אֶת עַמּוֹ בַשָּׁלוֹם״.
Los Sabios interpretaron este versículo de manera homilética: No leas tus hijos [banayikh], sino tus constructores [bonayikh]. Los eruditos de la Torah son quienes construyen paz para su generación. Como está dicho: “Quienes aman Tu Torah tienen gran paz; no hay tropiezo para ellos” (Salmos 119:165); y “Haya paz dentro de tus muros, prosperidad dentro de tus palacios” (Salmos 122:7), porque: “Por amor de mis hermanos y amigos, diré: Haya paz dentro de ti. Por amor de la Casa del Señor, nuestro Dios, buscaré tu bien” (Salmos 122:8–9), y “Que el Señor dé fuerza a Su pueblo; el Señor bendecirá a Su pueblo con paz” (Salmos 29:11).
הדרן עלך הרואה וסליקא לה מסכת ברכות
¡Que podamos volver a ti: Aquel que contempla! Y queda concluido el Tratado Berakot.