וְלֹא יָטִיל בּוֹ יוֹתֵר מִשְּׁלֹשָׁה חוּבִּין, וְלֹא יִסְרוֹק הַבֶּגֶד לְשִׁתְיוֹ אֶלָּא לְעֶרְבּוֹ. וּמַשְׁוֵיהוּ לְאׇרְכּוֹ, אֲבָל לֹא לְרׇחְבּוֹ. וְאִם בָּא לְהַשְׁווֹתוֹ עַד טֶפַח – רַשַּׁאי.
Y un cardador no debe poner en un trozo de tela más de tres puntadas por cada lazo que fija a la tela para estirarla, ya que esto hace que la tela se estire en exceso y requiera recorte. Y no debe cardar la tela a lo largo de su urdimbre, es decir, verticalmente, sino a lo largo de su trama, es decir, horizontalmente. Y puede igualar la tela cortándola a lo largo de su longitud, pero no a lo largo de su anchura, y si llega a igualar la tela quitando hasta un palmo de material, le está permitido hacerlo.
אָמַר מָר: שְׁנֵי חוּטִין. וְהָאֲנַן תְּנַן: שָׁלֹשׁ! לָא קַשְׁיָא; הָא בְּאַלִּימֵי, וְהָא בְּקַטִּינֵי.
La Guemará analiza la baraita: El Maestro dijo en la baraita que el lavandero puede tomar dos hilos. Pero, ¿acaso no aprendimos en la mishná que el lavandero puede tomar tres hilos? La Guemará responde: Esto no es difícil: la decisión de esta baraita, que permite solo dos hilos, fue establecida con respecto a hilos gruesos, mientras que la decisión de aquella mishná, que permite tres hilos, fue establecida con respecto a hilos finos.
וְלֹא יִסְרוֹק הַבֶּגֶד לְשִׁתְיוֹ, אֶלָּא לְעֶרְבּוֹ. וְהָתַנְיָא אִיפְּכָא! לָא קַשְׁיָא; הָא בִּגְלִימָא, הָא בְּסַרְבָּלָא.
También se afirmó en la baraita: Y no debe cardar la tela a lo largo de su urdimbre, sino a lo largo de su trama. La Guemará pregunta: ¿Pero no se enseña en otra baraita que lo contrario es la halakha? La Guemará responde: Esto no es difícil: El dictamen de estabaraita, que prohíbe cardar a lo largo de la urdimbre, fue dicho con respecto a una prenda común, que está hecha para durar, y por lo tanto se debe evitar desgastar el material cardándolo a lo largo de la urdimbre. El dictamen de aquellabaraita, que permite cardar a lo largo de la urdimbre, fue dicho con respecto a una elegante capa [besarbela], que está hecha para la apariencia estética y por lo tanto mejora al cardarse de esta manera.
וְלֹא יָטִיל בּוֹ יוֹתֵר מִשְּׁלֹשָׁה חוּבִּין. בָּעֵי רַבִּי יִרְמְיָה: אַמְטוֹיֵי וְאֵתוֹיֵי חַד, אוֹ דִּלְמָא אַמְטוֹיֵי וְאֵתוֹיֵי תְּרֵי? תֵּיקוּ.
La Guemará examina la siguiente cláusula de la baraita: Y un cardador no debe poner en una tela más de tres puntadas por cada lazo. Rabí Yirmeya planteó un dilema con respecto a la definición del término puntada en este contexto: ¿pasar la aguja hacia dentro y hacia fuera constituye una puntada, o quizás pasar la aguja hacia dentro y hacia fuera constituye dos puntadas? La Guemará responde: la cuestión quedará sin resolver.
וּמַשְׁוֵיהוּ לְאׇרְכּוֹ אֲבָל לֹא לְרׇחְבּוֹ. וְהָתַנְיָא אִיפְּכָא! לָא קַשְׁיָא; הָא בִּגְלִימָא, הָא בְּהֶמְיוֹנֵי.
Además, se enseñó en la baraita: Y él incluso puede emparejar la tela cortándola a lo largo de su longitud, pero no a lo largo de su anchura. La Guemará pregunta: ¿Pero acaso no se enseña en otra baraita que lo contrario es cierto? La Guemará responde que esto no es difícil: La declaración de esta baraita, que dictamina que se debe emparejar la tela a lo largo de su longitud, fue dicha con respecto a una prenda, donde una longitud desigual sería evidente. La declaración de aquella baraita, que dictamina que se debe emparejarla a lo largo de su anchura, fue dicha con respecto a un cinturón, ya que la anchura de un cinturón es más perceptible que su longitud mientras se lleva puesto.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֵין לוֹקְחִין מִן הַסּוֹרֵק מוֹכִין, מִפְּנֵי שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ. וּבִמְקוֹם שֶׁנָּהֲגוּ לִהְיוֹת שֶׁלּוֹ – לוֹקְחִין. וּבְכׇל מָקוֹם לוֹקְחִין מֵהֶן כַּר מָלֵא מוֹכִין וְכֶסֶת מְלֵאָה מוֹכִין. מַאי טַעְמָא? קְנָנְהוּ בְּשִׁינּוּי.
§ La Guemará cita una baraita que analiza qué artículos pueden comprarse a un cardador. Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta 11:12): No se pueden comprar hebras de hilo de un cardador, porque se supone que no son suyas. Y en un lugar donde los residentes acostumbraban permitir que los cardadores se quedaran con hebras, puede presumirse que las hebras son suyas y se pueden comprar. Y en todo lugar, se puede comprarles un cojín lleno de relleno hecho de hebras, o un colchón lleno de relleno hecho de hebras. ¿Cuál es la razón por la que esto está permitido? La razón es que, incluso si el cardador hubiera robado las hebras, una vez que las usa para hacer un cojín o colchón, las ha adquirido mediante un cambio de forma.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֵין לוֹקְחִין מִגַּרְדִּי לֹא אִירִין, וְלֹא נִירִין, וְלֹא פּוּנְקָלִין, וְלֹא שִׁיּוּרֵי פַּקְיעִיּוֹת.
§ A propósito de las halakhot relativas al tejido, la Guemará cita una baraita que analiza qué artículos pueden comprarse a diversos artesanos. Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta 11:11): No se puede comprar a un tejedor ni copos de lana [irin], que se usan para mantener la bobina en su lugar en una lanzadera, ni lizos [nirin], ni hilos de la bobina [punkalin], ni restos de madejas de hilo que quedaron en el carrete, ya que existe la preocupación de que estos artículos hayan sido tomados del cliente sin su consentimiento.
אֲבָל לוֹקְחִין מֵהֶן בֶּגֶד מְנוּמָּר, עֵרֶב, וּשְׁתִי, טְוִוי, וְאָרִיג.
Pero se puede comprar de ellos una prenda moteada, aunque el diseño indique que fue hecha con hilos de diferentes colores, que el tejedor pudo haber robado de otras prendas que estaba tejiendo. También está permitido comprar de ellos hilos de urdimbre y hilos de trama, así como lana que fue hilada en hilo o tejida. Todos estos artículos pueden comprarse al tejedor porque han experimentado un cambio físico y, por lo tanto, fueron adquiridos por el tejedor incluso si de hecho los robó.
אָמְרִי: הַשְׁתָּא טְוִוי שָׁקְלִי, אָרוּג מִבַּעְיָא? מַאי ״אָרִיג״ – תִּיכֵי.
La Guemará pregunta: Di: Ahora que la baraita enseñó que se puede comprar lana hilada a pesar de que solo ha pasado por un pequeño cambio físico, ¿es necesario enseñar que se puede comprar lana tejida, que ha pasado por un cambio mayor de forma? La Guemará responde: ¿Qué quiere decir la baraita cuando menciona lana tejida? No se refiere a lana tejida en una prenda, sino a lana que fue retorcida en cadenas, lo cual también es un pequeño cambio físico.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֵין לוֹקְחִין מִן הַצַּבָּע לֹא אוֹתוֹת וְלֹא דּוּגְמוֹת וְלֹא תְּלוּשִׁים שֶׁל צֶמֶר, אֲבָל לוֹקְחִין מֵהֶן בֶּגֶד צָבוּעַ, טְוִוי, בְּגָדִים. הַשְׁתָּא טְוִוי שָׁקֵיל, בְּגָדִים מִיבַּעְיָא? מַאי ״בְּגָדִים״ – נַמְטֵי.
La Guemará examina qué artículos pueden comprarse a un tintorero. Los Sabios enseñaron en una baraita: No se puede comprar a un tintorero ni trozos de lana usados para pruebas, ni trozos usados como muestra de color [dugmut], ni trozos separados de lana, ya que podrían haber sido robados. Pero se le puede comprar una prenda teñida, hilos hilados y ropas hechas de los mencionados trozos de material. La Guemará pregunta: Ahora que la baraita enseñó que se pueden comprar hilos hilados del tintorero, ¿es necesario enseñar que se pueden comprar ropas? Es obvio que se pueden comprar ropas, pues las propias ropas están hechas de hilos hilados. La Guemará explica: ¿Qué quiere decir la baraita cuando menciona ropas? Se refiere a prendas de fieltro, que no están hechas de hilo hilado.
תָּנוּ רַבָּנַן: הַנּוֹתֵן עוֹרוֹת לְעַבְּדָן; הַקִּיצּוּעִין וְהַתְּלוּשִׁין – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁל בַּעַל הַבַּיִת, וְהָעוֹלֶה וּמִשַּׁטֵּף בְּמַיִם – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ.
Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta 11:16): En el caso de quien entrega cueros a un curtidor, los recortes del cuero y los pelos desprendidos pertenecen al cliente, pero la sustancia que sube mientras es lavada en agua le pertenece a él, al curtidor.
אִם הָיָה שָׁחוֹר [וְכוּ׳]. אָמַר רַב יְהוּדָה: קַצָּרָא שְׁמֵיהּ, וְקַצְרָא שָׁקֵיל לֵיהּ. אָמַר רַב יְהוּדָה: הַכֹּל עוֹלִין לְמִנְיַן תְּכֵלֶת; וְיִצְחָק בְּרִי קָפֵיד עֲלַיְיהוּ.
§ La mishná enseña que, si los hilos eran negros sobre una prenda blanca, el lavandero puede tomar todos ellos. Rav Yehuda dijo: Un lavandero es llamado katzra en arameo, y toma para sí los jirones de lana cortos [katzra]. Rav Yehuda también dijo: Todos los hilos, incluso aquellos que normalmente se quitan de la prenda, se cuentan para el número mínimo de anchos de pulgar entre el orificio por el que se inserta la lana azul celeste para los flecos rituales y el borde de la prenda. Pero Yitzḥak, mi hijo, es estricto con estos hilos y se asegura de que la prenda tenga la medida adecuada incluso si los hilos fueran retirados.
הַחַיָּיט שֶׁשִּׁיֵּיר (מִן) [אֶת] הַחוּט כּוּ׳. וְכַמָּה לִתְפּוֹר? אָמַר רַב אַסִּי: מְלֹא מַחַט חוּץ לַמַּחַט. אִיבַּעְיָא לְהוּ: מְלֹא מַחַט, וְחוּץ לַמַּחַט כִּמְלֹא מַחַט; אוֹ דִלְמָא מְלֹא מַחַט, וְחוּץ לַמַּחַט מַשֶּׁהוּ?
La mishná enseña: En el caso de un sastre que dejó suficiente hilo unido a la tela como para coser con él, ese hilo pertenece al cliente. La Guemará pregunta: ¿Y cuánto hilo es necesario para poder coser? Rav Asi dijo: La longitud de una aguja fuera de la aguja. Se planteó ante los Sabios un dilema: ¿Quiso decir Rav Asi que el hilo debe ser del tamaño de la aguja y que más allá de la aguja debe haber una cantidad adicional de hilo equivalente al tamaño de la aguja? ¿O quizá quiso decir que debe ser del tamaño de la aguja, y que más allá de la aguja debe haber alguna cantidad mínima adicional de hilo. En otras palabras, ¿estaba diciendo Rav Asi que el hilo debe medir dos longitudes de aguja, o apenas más de una longitud de aguja?
תָּא שְׁמַע, דְּתַנְיָא: הַחַיָּיט שֶׁשִּׁיֵּיר אֶת הַחוּט פָּחוֹת מִכְּדֵי לִתְפּוֹר בּוֹ, וּמַטְלֵית שֶׁהִיא פְּחוּתָה מִשָּׁלֹשׁ עַל שָׁלֹשׁ – בִּזְמַן שֶׁבַּעַל הַבַּיִת מַקְפִּיד עֲלֵיהֶן, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁל בַּעַל הַבַּיִת; אֵין בַּעַל הַבַּיִת מַקְפִּיד עֲלֵיהֶן, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ.
La Guemará responde: Ven y escucha una resolución, como se enseña en una baraita: En el caso de un sastre que dejó el hilo unido a la tela, pero era menos de la longitud necesaria para coser con él, o si había un retazo de tela de menos de tres palmos por tres palmos que quedó de la tela entregada al sastre por el cliente, la halakha depende de la inclinación del cliente: Cuando el cliente es particular respecto de tales artículos, estos artículos pertenecen al cliente, pero si el cliente no es particular respecto de ellos, estos artículos pertenecen al sastre.
אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא מְלֹא מַחַט, וְחוּץ לַמַּחַט כִּמְלֹא מַחַט – פָּחוֹת מִכָּאן חֲזֵי לְסִיכְּתָא; אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ מְלֹא מַחַט, וְחוּץ לַמַּחַט מַשֶּׁהוּ – פָּחוֹת מִכָּאן לְמַאי חֲזֵי?
La Guemará analiza la baraita para deducir la respuesta: Concedido, si dices que Rav Asi quiso decir que el hilo debe ser del tamaño de la aguja y que más allá de la aguja debe haber una cantidad adicional de hilo equivalente al tamaño de la aguja, entonces la resolución en la baraita de que un hilo ligeramente más corto pertenece al cliente si desea conservarlo es razonable, ya que un hilo que es menor que eso todavía es apto para usarse como la costura de un lazo. Pero si dices que Rav Asi quiso decir que el hilo debe ser del tamaño de la aguja y que más allá de la aguja debe haber cualquier cantidad adicional de hilo, entonces, con respecto a un hilo que es incluso menor que eso, ¿para qué uso es apto como para que el cliente desee conservarlo?
אֶלָּא שְׁמַע מִינַּהּ: מְלֹא מַחַט, וְחוּץ לַמַּחַט כִּמְלֹא מַחַט. שְׁמַע מִינַּהּ.
Más bien, aprende de la baraita que Rav Asi quiso decir que el hilo debe ser del tamaño de la aguja y que más allá de la aguja debe haber una cantidad adicional de hilo equivalente al tamaño de la aguja, de modo que el hilo debe tener un total de dos longitudes de aguja. La Guemará confirma: Concluye de la baraita que así es.
מַה שֶּׁהֶחָרָשׁ כּוּ׳. וּרְמִינְהִי: מַה שֶּׁהֶחָרָשׁ מוֹצִיא בְּמַעֲצָד, וְהַנִּפְסָק בִּמְגֵירָה – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁל בַּעַל הַבַּיִת; וְהַיּוֹצֵא מִתַּחַת מַקְדֵּחַ וּמִתַּחַת רָהִיטְנֵי, וְהַנִּגְרָר בִּמְגֵירָה – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ!
§ La mishná enseña: Aquello que el carpintero quita con una azuela le pertenece, pero lo que quita con un hacha pertenece al cliente. La Guemará plantea una contradicción a esta resolución basándose en una baraita: Aquello que el carpintero quita con una azuela y aquello que es cortado con una sierra pertenecen al cliente. Pero con respecto a aquello que sale de debajo de un taladro o de debajo de un cepillo [rehitni], y aquello que es raspado por la sierra, es decir, aserrín, esto pertenece al carpintero. Mientras que la mishná dictamina que el carpintero puede quedarse con lo que se quita con una azuela, la baraita dictamina que pertenece al cliente.
אָמַר רָבָא: בְּאַתְרָא דְּתַנָּא דִּידַן אִיכָּא תַּרְתֵּי חֲצִינֵי, לְרַבָּתִי קָרֵי לַהּ ״כַּשִּׁיל״, וּלְזוּטַרְתִּי קָרֵי לַהּ ״מַעֲצָד״. בְּאַתְרָא דְּתַנָּא בָּרָא חַד הוּא דְּאִיכָּא, וְקָרוּ לַהּ ״מַעֲצָד״.
La Guemará presenta una respuesta: Rava dijo: En el lugar del tanna de nuestra mishná, hay dos tipos de hojas usadas por los carpinteros: La hoja más grande se llama hacha, y la más pequeña se llama azuela. En cambio, en el lugar del tanna de la baraita, hay solo una hoja de carpintero, y la llamaban azuela. En consecuencia, la azuela mencionada en la baraita es en realidad un hacha, y por lo tanto las resoluciones son congruentes.
וְאִם הָיָה עוֹשֶׂה אֵצֶל כּוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: מְסַתְּתֵי אֲבָנִים – אֵין בָּהֶם מִשּׁוּם גָּזֵל. מְפַסְּגֵי אִילָנוֹת, מְפַסְּגֵי גְפָנִים, מְנַקְּפֵי הִיגֵי, מְנַכְּשִׁי זְרָעִים וְעוֹדְרֵי יְרָקוֹת – בִּזְמַן שֶׁבַּעַל הַבַּיִת מַקְפִּיד עֲלֵיהֶם, יֵשׁ בָּהֶן מִשּׁוּם גָּזֵל; אֵין בַּעַל הַבַּיִת מַקְפִּיד עֲלֵיהֶן, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ.
La mishná enseña: Y si él estaba haciendo su trabajo en el dominio del cliente, entonces incluso el aserrín pertenece al cliente. Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta 11:18): Los talladores de piedra no están en violación de una transgresión debido a la prohibición contra el robo si toman las astillas de piedra sobrantes. Además, con respecto a aquellos que podan árboles, aquellos que podan vides, aquellos que recortan arbustos, aquellos que deshierban plantas y aquellos que azadan vegetales, la halakha depende de la inclinación del propietario: Cuando el propietario es particular con respecto a los recortes de plantas, los trabajadores están en violación de una transgresión debido a la prohibición contra el robo si toman los recortes, pero si el propietario no es particular con respecto a ellos, entonces estos artículos pertenecen a los trabajadores.
אָמַר רַב יְהוּדָה: כְּשׁוּת וַחֲזִיז – אֵין בָּהֶם מִשּׁוּם גָּזֵל. בְּאַתְרָא דְּקָפְדִי – יֵשׁ בָּהֶן מִשּׁוּם גָּזֵל. אָמַר רָבִינָא: וּמָתָא מַחְסֵיָא – אַתְרָא דְּקָפְדִי הוּא.
Rav Yehuda dice: La cuscuta [keshut] y el grano verde [veḥaziz] no están sujetos a la prohibición de robo, ya que crecen por sí solos y nadie los cuida. Pero en un lugar donde las personas son particulares con respecto a la propiedad de la cuscuta y del grano verde, sí están sujetos a la prohibición de robo. Ravina dijo: Y la ciudad de Meḥasya es una ciudad donde los residentes son particulares con respecto a la cuscuta y al trigo verde.
הֲדַרַן עֲלָךְ הַגּוֹזֵל בָּתְרָא וּסְלִיקָא לַהּ מַסֶּכֶת בָּבָא קַמָּא