הֵן וּמִגְרְשֵׁיהֶן, הֵן וּמִגְרְשֵׁיהֶן לְמִיסְתְּרִינְהוּ קָיְימִי. אָמַר רַב אָשֵׁי: אִיצְטְרִיךְ, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: אַדְּמִסְתַּתְּרִי מִסְתַּתְּרִי, אִי מִיזְדַּבְּנִי לִיחַלְטוּ, קָא מַשְׁמַע לַן.
ambos, ellos y sus vacíos lotes. La Guemará objeta: Pero ellos y sus lotes están destinados a ser desmantelados, ya que una ciudad de los levitas no puede estar rodeada por una muralla. ¿Cómo, entonces, puede tal ciudad considerarse rodeada por una muralla? Rav Ashi dijo: No obstante, era necesario que la baraita enseñara que si un levita vende una casa en tal ciudad, siempre puede redimirla, pues podría venir a tu mente decir: Cuando las murallas son desmanteladas, entonces son desmanteladas, pero mientras permanezcan en pie, si las casas de la ciudad son vendidas y no son redimidas dentro de un año, que ellas pertenezcan al comprador a perpetuidad, de acuerdo con la halakha de las casas de ciudades amuralladas. Por lo tanto, la baraitanos enseña que no es así.
תָּנוּ רַבָּנַן: כִּשְׂדֵה הַחֵרֶם לַכֹּהֵן תִּהְיֶה אֲחֻזָּתוֹ, מָה תַּלְמוּד לוֹמַר? מִנַּיִן לְכֹהֵן שֶׁהִקְדִּישׁ שְׂדֵה חֶרְמוֹ, שֶׁלֹּא יֹאמַר: הוֹאִיל וְיוֹצָא לַכֹּהֲנִים, וַהֲרֵי הִיא תַּחַת יָדִי — תְּהֵא שֶׁלִּי.
§ Los Sabios enseñaron: El versículo establece, con respecto a quien consagró su campo ancestral pero no lo redimió antes del Año del Jubileo: “Pero el campo, cuando salga en el Jubileo, será santo para el Señor, como un campo dedicado; su campo ancestral será para el sacerdote” (Levítico 27:21). ¿Cuál es el significado cuando el versículo dice: “Como un campo dedicado”? La baraita explica: ¿De dónde se deriva, con respecto a un sacerdote que consagró su campo dedicado, es decir, un campo que fue dedicado a los sacerdotes por un israelita, y llegó el Año del Jubileo, que no puede decir: Puesto que un campo que fue consagrado por sus dueños y no fue redimido pasa a la posesión de los sacerdotes en el Año del Jubileo, y este campo que consagré ya está en mi posesión, es por lo tanto mío.
וְדִין הוּא: בְּשֶׁל אֲחֵרִים אֲנִי זוֹכֶה, בְּשֶׁל עַצְמִי לֹא כׇּל שֶׁכֵּן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְהָיָה הַשָּׂדֶה בְּצֵאתוֹ בַיֹּבֵל קוֹדֶשׁ לַה׳ כִּשְׂדֵה הַחֵרֶם״.
La baraita continúa: Y esta es la halakha a pesar de que la reclamación del sacerdote está basada en inferencia lógica: Si yo adquiero los campos de otros que fueron consagrados y no redimidos antes del Año del Jubileo, entonces, con respecto a mi propia propiedad, ¿no debería, con mayor razón, adquirirla? Por lo tanto, el versículo declara: “Como campo dedicado, su campo ancestral será para el sacerdote,” lo que enseña que no es así.
וְכִי מָה לָמַדְנוּ מִשְּׂדֵה הַחֵרֶם מֵעַתָּה? הֲרֵי זֶה בָּא לְלַמֵּד וְנִמְצָא לָמֵד, מַקִּישׁ שְׂדֵה חֶרְמוֹ לִשְׂדֵה אֲחוּזָּה שֶׁל יִשְׂרָאֵל: מָה שְׂדֵה אֲחוּזָּה שֶׁל יִשְׂרָאֵל יוֹצָא מִתַּחַת יָדוֹ וּמִתְחַלֶּקֶת לַכֹּהֲנִים, אַף שְׂדֵה חֶרְמוֹ יוֹצָא מִתַּחַת יָדוֹ וּמִתְחַלֶּקֶת לְאֶחָיו הַכֹּהֲנִים.
La baraita explica: Pero ¿qué hemos aprendido acerca de un campo ancestral consagrado de un campo dedicado ahora? La Torah no establece explícitamente la halakha con respecto a los campos dedicados. Más bien, este caso de un campo dedicado vino a enseñar una halakha con respecto a un campo ancestral, y resulta que además deriva una halakha de ese caso; es decir, el versículo yuxtapone el campo dedicado de un sacerdote al campo ancestral de un israelita: Así como el campo ancestral de un israelita que fue redimido por un sacerdote del tesoro del Templo sale de su posesión al llegar el Año del Jubileo y es dividido entre todos los sacerdotes (véase 25a), así también, el campo dedicado de un sacerdote que él consagró sale de su posesión y es dividido entre sus hermanos, los sacerdotes, al comienzo del Año del Jubileo.
אָמַר מָר: בְּשֶׁל אֲחֵרִים אֲנִי זוֹכֶה. מִי דָּמֵי? הָתָם זוֹכֶה בְּעָלְמָא, הָכָא קָא שָׁקֵיל לֵיהּ.
La Guemará analiza esta baraita: El Maestro dijo: Y esta afirmación del sacerdote se basa en una inferencia lógica: Si yo adquiero los campos de otros que fueron consagrados, entonces, con respecto a mi propia propiedad, ¿no debería adquirirla con mayor razón? La Guemará pregunta: ¿Son estos casos comparables? Allí, con respecto a un campo ancestral que fue consagrado y pasa a posesión de los sacerdotes, él simplemente lo adquiere como uno de los sacerdotes, mientras que aquí, con respecto a un campo dedicado que él consagró, él busca tomar todo el campo para sí mismo. Si es así, no hay necesidad de que el versículo enseñe que el sacerdote no puede hacerlo.
אָמַר רָמֵי בַּר חָמָא: אִיצְטְרִיךְ, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וּכְתִיב ״וְאִישׁ אֶת קֳדָשָׁיו לוֹ יִהְיוּ״, הָא נָמֵי כִּי קֳדָשָׁיו דָּמְיָא.
Rami bar Ḥama dijo: Sin embargo, el versículo era necesario, ya que podría venir a tu mente decir que, puesto que está escrito: “Y las cosas sagradas de cada hombre serán suyas” (Números 5:10), de lo cual se deriva que un sacerdote que trae una ofrenda puede sacrificarla y tomar para sí aquellas porciones destinadas a los sacerdotes, y no está obligado a darlas a los miembros del turno sacerdotal actual, quizá esto también, es decir, su campo consagrado que él santificó, se considera como sus cosas sagradas, y puede tomarlo para sí. Por lo tanto, el versículo viene a indicar que no es así.
מִי דָּמֵי? קֳדָשָׁיו לָאו בִּרְשׁוּתוֹ, הָכָא בִּרְשׁוּתוֹ.
La Guemará pregunta: ¿Son estos casos comparables? Sus cosas consagradas, es decir, las ofrendas traídas por el sacerdote, no están en su posesión; más bien, el sacerdote recibe las porciones sacerdotales de la mesa del Altísimo, a cambio de realizar los ritos sacrificiales. Aquí, el sacerdote busca devolver el campo a su posesión.
אֶלָּא אָמַר רַב נַחְמָן: אִיצְטְרִיךְ, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וּכְתִיב ״כִּי אֲחוּזַּת עוֹלָם הוּא לָהֶם״, הָא נָמֵי אֲחוּזָּתוֹ הִיא, קָא מַשְׁמַע לַן ״אֲחוּזָּתוֹ״ — אֲחוּזָּתוֹ אִין, חֶרְמוֹ לָא.
Más bien, Rav Naḥman dijo: El versículo era necesario, pues podría venir a tu mente decir que, puesto que está escrito con respecto a los campos de los levitas y los sacerdotes: “Porque esa es su posesión perpetua” (Levítico 25:34), de lo cual se deriva que si un sacerdote consagró su campo ancestral puede siempre redimirlo, así también este campo consagrado recibido por el sacerdote también es considerado su campo ancestral, y si lo consagró puede siempre redimirlo. La yuxtaposición del campo consagrado de un sacerdote con el campo ancestral de un israelita nos enseña que esta no es la halakha, como dice el versículo: “Su campo ancestral será para el sacerdote” (Levítico 27:31). El versículo enseña que con respecto al campo ancestral de un sacerdote que heredó de su padre, sí, permanece en posesión de ese sacerdote a perpetuidad; pero con respecto a su campo consagrado, este no permanece en su posesión a perpetuidad; más bien, se divide entre los miembros del turno sacerdotal que sirven al comienzo del Año del Jubileo.
הֲדַרַן עֲלָךְ הַמּוֹכֵר שָׂדֵהוּ, וּסְלִיקָא לָהּ מַסֶּכֶת עֲרָכִין.
Volveremos a ti, «Quien vendió su campo»...